<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>votaciones archivos - ACOP | Asociación de Comunicación Política</title>
	<atom:link href="https://compolitica.com/tag/votaciones/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link></link>
	<description>ACOP es un foro de intercambio de conocimientos, opiniones y experiencias sobre la investigación y la práctica de la comunicación política.</description>
	<lastBuildDate>Wed, 12 Jan 2022 20:47:55 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=7.0</generator>

<image>
	<url>https://compolitica.com/wp-content/uploads/2024/10/faviconACOP.jpg</url>
	<title>votaciones archivos - ACOP | Asociación de Comunicación Política</title>
	<link></link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>El voto joven:</title>
		<link>https://compolitica.com/el-voto-joven/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[ACOP]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 12 Jan 2022 20:47:55 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[A Fondo]]></category>
		<category><![CDATA[votaciones]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://compolitica.com/?p=15411</guid>

					<description><![CDATA[<p>Dentro de dos años, para la próximas elecciones generales, en España habrá aproximadamente 8,51 millones de personas con edades entre los 18 y los 34 años.</p>
<p>La entrada <a href="https://compolitica.com/el-voto-joven/">El voto joven:</a> se publicó primero en <a href="https://compolitica.com">ACOP | Asociación de Comunicación Política</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><strong>Un voto estratégico con dificultades para los partidos políticos</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Por <strong><strong><strong>Ana Salazar</strong></strong></strong>, <a href="https://twitter.com/energica">@energica</a></strong>,<strong> Politóloga y directora de Idus3</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Dentro de dos años, para la próximas elecciones generales, en España habrá aproximadamente 8,5<sup>1</sup> millones de personas con edades entre los 18 y los 34 años. Potenciales votantes de los diferentes partidos políticos, que si bien no suponen un gran peso dentro del censo electoral (poco menos del 23%), constituyen un voto estratégico tanto para los partidos nuevos como para los partidos tradicionales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como vemos en los gráficos 1 y 2, para los primeros (Unidas Podemos, Ciudadanos y Vox) representa el grueso de su electorado. En el caso de Podemos/UP y de Ciudadanos, desde que concurren a las elecciones generales en 2015 y hasta la última convocatoria electoral en noviembre de 2019, observamos que se han nutrido principalmente del voto joven.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-full is-resized"><img fetchpriority="high" decoding="async" src="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2022/01/AfondoGrafico1_N67.jpg" alt="" class="wp-image-15412" width="405" height="494" srcset="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2022/01/AfondoGrafico1_N67.jpg 405w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2022/01/AfondoGrafico1_N67-246x300.jpg 246w" sizes="(max-width: 405px) 100vw, 405px" /><figcaption>Gráfico 1  <br><em>* Elaboración propia a partir de los barómetros postelectorales del CIS. Personas que han declarado haber votado a los diferentes partidos en las sucesivas convocatorias electorales.</em> </figcaption></figure></div>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-full"><img decoding="async" width="405" height="506" src="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2022/01/AfondoGrafico2_N67.jpg" alt="" class="wp-image-15414" srcset="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2022/01/AfondoGrafico2_N67.jpg 405w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2022/01/AfondoGrafico2_N67-240x300.jpg 240w" sizes="(max-width: 405px) 100vw, 405px" /><figcaption>Gráfico 2 <br><em>* Elaboración propia a partir de los barómetros postelectorales del CIS. Personas que han declarado haber votado a los diferentes partidos en las sucesivas convocatorias electorales.</em></figcaption></figure></div>



<p class="wp-block-paragraph">Si bien en Podemos/UP vemos como las cohortes de edad de 18-24 y 25-34 han venido representando los mayores caladeros de voto, en Ciudadanos habría que añadir el segmento de 35-44 años, que junto con la población más joven, conforman el principal nicho de votantes del partido naranja.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-full"><img decoding="async" width="405" height="520" src="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2022/01/AfondoGrafico3_N67.jpg" alt="" class="wp-image-15416" srcset="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2022/01/AfondoGrafico3_N67.jpg 405w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2022/01/AfondoGrafico3_N67-234x300.jpg 234w" sizes="(max-width: 405px) 100vw, 405px" /><figcaption>Gráfico 3 <br><em>* Elaboración propia a partir de los barómetros postelectorales del CIS. Personas que han declarado haber votado a los diferentes partidos en las sucesivas convocatorias electorales.</em></figcaption></figure></div>



<p class="wp-block-paragraph">En Vox se observa un comportamiento parecido, aunque con un punto diferente de partida marcado por su irrupción en la convocatoria de abril de 2019 con un electorado mayoritariamente entre los 35 y 44 años. Tan solo seis meses más tarde, en la convocatoria posterior son los grupos jóvenes de 18 a 34 años en los que alcanza mayor penetración.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Atendiendo a los datos que arrojan los gráficos anteriores podemos concluir que para los nuevos partidos el electorado joven ha sido un voto, hasta el momento señalado, crucial para mantener sus respectivas posiciones a nivel nacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los partidos tradicionales muestran el patrón contrario al que acabamos de ver, encontrando mayor aceptación a medida que aumenta la edad.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="405" height="540" src="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2022/01/AfondoGrafico4_N67.jpg" alt="" class="wp-image-15418" srcset="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2022/01/AfondoGrafico4_N67.jpg 405w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2022/01/AfondoGrafico4_N67-225x300.jpg 225w" sizes="(max-width: 405px) 100vw, 405px" /><figcaption>Gráfico 4<br><em>* Elaboración propia a partir de los barómetros postelectorales del CIS. Personas que han declarado haber votado a los diferentes partidos en las sucesivas convocatorias electorales.</em></figcaption></figure></div>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="405" height="540" src="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2022/01/AfondoGrafico5_N67.jpg" alt="" class="wp-image-15420" srcset="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2022/01/AfondoGrafico5_N67.jpg 405w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2022/01/AfondoGrafico5_N67-225x300.jpg 225w" sizes="(max-width: 405px) 100vw, 405px" /><figcaption>Gráfico 5<br> <em>* Elaboración propia a partir de los barómetros postelectorales del CIS. Personas que han declarado haber votado a los diferentes partidos en las sucesivas convocatorias electorales.</em> </figcaption></figure></div>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque un poco más acuciada la diferencia de los populares en las personas de 65 años en adelante, tanto el Partido Popular como el Partido Socialista no presentaban grandes distorsiones en el voto en función de la edad en el año 2011, antes de la entrada de los nuevos partidos en el espacio electoral nacional. Es en 2015 cuando ambos partidos comienzan a soportar la fuga de voto, siendo los votantes jóvenes los que menor resistencia presentan a las nuevas ofertas electorales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hasta el momento hemos visto cómo ha evolucionado el voto a los largo de las últimas convocatorias que concluyen en 2019 pero, ¿se mantiene dicho comportamiento en 2021?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según el Barómetro del CIS del mes de noviembre<sup>2</sup>, aunque las fuerzas de los partidos políticos han variado sustancialmente (Ciudadanos ha pasado a la irrelevancia demoscópica y Más País no termina de consolidarse como opción), en el caso de celebrarse elecciones generales, nos encontraríamos un patrón parecido: a medida que avanza la edad la tendencia es votar bipartidismo, mientras que Unidas Podemos sigue manteniendo una base importante de voto joven y Vox alcanza una de sus cotas más altas en el voto de 25 a 34 años.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="405" height="508" src="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2022/01/AfondoGrafico6_N67.jpg" alt="" class="wp-image-15422" srcset="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2022/01/AfondoGrafico6_N67.jpg 405w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2022/01/AfondoGrafico6_N67-239x300.jpg 239w" sizes="(max-width: 405px) 100vw, 405px" /><figcaption>Gráfico 6<br><em>* EBarómetro del CIS mes de noviembre 2021. Intención directa de voto recodificada.</em></figcaption></figure></div>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="405" height="508" src="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2022/01/AfondoGrafico7_N67.jpg" alt="" class="wp-image-15424" srcset="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2022/01/AfondoGrafico7_N67.jpg 405w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2022/01/AfondoGrafico7_N67-239x300.jpg 239w" sizes="(max-width: 405px) 100vw, 405px" /><figcaption>Gráfico 7<br> <em>* EBarómetro del CIS mes de noviembre 2021. Intención directa de voto recodificada.</em> </figcaption></figure></div>



<p class="wp-block-paragraph">Si el voto joven se plantea estratégico para los nuevos partidos, igualmente lo hace para los tradicionales ya que les confiere una ventaja no solo cuantitativa sino también cualitativa: desproveer a estos nuevos adversarios de caladeros con los que mantener sus posiciones y dirigir la tendencia hacia un escenario bipartidista mucho más cómodo para ellos a la hora de conformar Gobiernos y mantener la estabilidad parlamentaria.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De ahí que tanto unos como otros mantengan líneas estratégicas específicas para los jóvenes, bien sea a través de medidas que les afecten directamente o bien a través de estrategias de captación. De una forma u otra el voto joven está presente en los <em>war rooms</em> de todos los partidos políticos para encontrar la manera de conectar con ellos, no sin dificultades, y ganarse su confianza.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Para seducirlos hay que conocerlos</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">La mayoría de las veces tendemos a ver a los jóvenes como un colectivo homogéneo, sin embargo en ellos influyen las mismas variables que en el resto del electorado: el género, la posición socioeconómica, el nivel cultural, la ocupación, el territorio, la ideología…, incluso la edad es motivo de diferencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nos encontramos ante dos generaciones, que aunque con aspectos comunes, también muestran diferencias a tener en cuenta a la hora de diseñar las estrategias de voto: nos referimos a la Generación Y (generación del milenio o <em>millennials</em>) y la Generación Z (posmilénica o <em>centennials</em>).</p>



<p class="wp-block-paragraph">No existe un consenso internacional en el ámbito demográfico sobre la fecha que establece el límite entre una generación y otra, si bien en España diversos estudios y publicaciones sitúan en la generación Z a los nacidos a partir de 1992/1993<sup>3</sup>, mientras que situaríamos en la generación Y a aquellos nacidos entre 1982 hasta 1992/1993.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En resumen, podríamos llamar <em>centennials</em> a los menores de 28 años y millennials a los que tienen entre 29 y 39 años.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No existe un consenso internacional en el ámbito demográfico sobre la fecha que establece el límite entre una generación y otra, si bien en España diversos estudios y publicaciones sitúan en la generación Z a los nacidos a partir de 1992/1993<sup>3</sup>, mientras que situaríamos en la generación Y a aquellos nacidos entre 1982 hasta 1992/1993.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En resumen, podríamos llamar <em>centennials</em> a los menores de 28 años y millennials a los que tienen entre 29 y 39 años. No existe un consenso internacional en el ámbito demográfico sobre la fecha que establece el límite entre una generación y otra, si bien en España diversos estudios y publicaciones sitúan en la generación Z a los nacidos a partir de 1992/1993<sup>3</sup>, mientras que situaríamos en la generación Y a aquellos nacidos entre 1982 hasta 1992/1993.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En resumen, podríamos llamar <em>centennials</em> a los menores de 28 años y millennials a los que tienen entre 29 y 39 años. Pero, ¿cómo son estas generaciones? ¿Por qué se caracterizan? ¿Cuáles han sido los factores que las han marcado? ¿Cómo les influyen en el comportamiento político y electoral?</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>La generación del milenio</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">Según el &#8216;Diagnóstico de la diversidad generacional: análisis del talento intergeneracional&#8217; del Observatorio Generación &amp; Talento, este grupo nace y crece en una época de esplendor económico que acaba con una crisis internacional coincidiendo con el momento de su acceso al mercado laboral. Este hecho genera un sentimiento de frustración, ya que a pesar de su amplísima preparación en materias técnicas, en idiomas y en habilidades tecnológicas, sus aspiraciones se ven limitadas a la precariedad laboral, a una emancipación tardía y a retrasar sus proyectos vitales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No es de extrañar, por tanto, que su respuesta a los principales problemas<sup>4</sup> que les afectan sean el empleo (y la calidad del empleo) mostrando preocupación por las consecuencias económicas de la pandemia, la vivienda, la subida de las tarifas energéticas y la sanidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta generación tiene dos significados históricos: la crisis económica y los cambios tecnológicos que marcan su manera de vivir y entender el mundo permitiendo la construcción de un relato propio de confrontación con las generacione­s predecesoras que “sin haber sabido adaptarse mantienen unos privilegios a los que ellos nunca podrán acceder”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No solo se sienten protagonistas de los cambios tecnológicos, también se consideran líderes de los mismos, sin embargo existe la percepción de que ni las instituciones ni las organizaciones les conceden espacios de poder en los que desarrollar sus conocimientos y habilidades de transformación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La tecnología marca su concepción del tiempo: son impacientes, están acostumbrados a la inmediatez que permite el golpe de click, mostrando una gran intolerancia hacia los procesos lentos. Son conscientes de la volatilidad del entorno y están entrenados para adaptarse a ella de manera inmediata.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entienden que la vida comprende el desarrollo personal y profesional continuo, y que el trabajo es una actividad que ha de perseguir ambos objetivos, de ahí que los retos conformen para ellos el motor del movimiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Reclaman autonomía, confianza y un mayor reconocimiento económico por su trabajo. Son inconformistas, ambiciosos, globales y están interconectados.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>La generación Z</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">Es muy parecida a la generación Y, con la salvedad de que su niñez y adolescencia no fue de crecimiento económico sino de crisis.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es la generación con mayor consciencia de la velocidad vertiginosa a la que se producen los cambios, así como de que en el futuro sus trabajos serán realizados por la inteligencia artificial. Este tipo de asunciones desde una juventud temprana les permite vivir sin miedo, para ellos los cambios y las transformaciones son nuevos retos a los que adaptarse.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desconfían de las organizaciones, incluso de las académicas, lo que les impulsa a una actitud autodidacta. Sin renegar de ellas, consideran que allí no encontrarán la preparación para un mundo dominado por la tecnología en el que no hay rutas ni caminos marcados, de ahí que busquen herramientas en otros lugares. No sorprende, por tanto, que a los problemas que les afectan a la generación anterior, además muestren su preocupación por la educación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es un colectivo marcado por la innovación, el desarrollo, la iniciativa y al igual que la anterior: la impaciencia.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>La grieta intergeneracional</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">La tecnología, la adaptabilidad y la velocidad son los tres elementos que marcan por igual a estas dos generaciones y que los distancia de las otras dos, provocando una línea divisoria entre los nacidos antes y después de principios de los años 80.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A los jóvenes les cuesta valorar a las generaciones anteriores ya que piensan que estas no han sido capaces de adaptarse, presentan resistencia a los cambios y no alcanzan la velocidad que marca el siglo XXI. Es decir, carecen de mérito y capacidad, razón por la que no terminen de reconocer su posición ni su papel en las organizaciones empresariales, políticas e institucionales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta línea intergeneracional se traslada a la política en una falta de credibilidad por parte de los jóvenes, falta de reconocimiento y con una especie de sensación de que no merecen comandar la sociedad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La comunicación es otro de los vectores que afectan a la distancia intergeneracional. De este modo el lenguaje, los códigos y el uso de los canales de comunicación no terminan de establecer puentes, cuyo resultado final es la percepción de los jóvenes de que las g­eneraciones mayores no se dirigen a ellos, nos les hablan a ellos, no les conceden un espacio en la conversación pública de la cual se ven excluidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En los grupos de discusión realizados en Idus3 se observa un discurso subyacente del “nosotros frente al ellos”, y aunque la línea discursiva no es puramente generacional, ya que se pueden distinguir dos variables: una variable generacional y otra variable de poder (probablemente inferida por la generación); entienden que tanto políticos, empresarios como medios de comunicación forman parte del «ellos», frente a un nosotros conformado por la edad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al igual que con la política, la relación con los medios de comunicación no goza de una gran credibilidad, si bien son una fuente de información, no son el referente debido a su “pleitesía hacia el poder”. Para ellos el lugar idóneo donde informarse son las redes sociales y aunque reconocen la existencia de las <em>fake news</em>, entienden que les afecta en menor medida debido a su capacidad crítica y analítica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante los meses más duros de la pandemia mostraron mayor confianza hacia los profesionales sanitarios, por ejemplo, los cuales narraban sus vivencias a través de sus perfiles en redes sociales sirviéndoles de referencia informativa para reafirmar ideas propias ya preconcebidas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como comentábamos anteriormente, la velocidad es otro de los factores de la falta de conexión: mientras que estas generaciones entienden los cambios a velocidad vertiginosa, los cambios a través de la política y las instituciones requieren de un tiempo que no conciben. Dos conceptos temporales que chocan inevitablemente y que podría ser también motivo de desafección y desconfianza.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Comportamiento electoral: desafección y volatilidad</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">Todas las cuestiones expuestas en el apartado anterior son indicios de la existencia de una grieta generacional y podrían, a su vez, dar una explicación a la alta desafección electoral que se observa en las cohortes de votantes más jóvenes. Lo vemos en el siguiente gráfico.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="793" height="622" src="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2022/01/AfondoGrafico8_N67.jpg" alt="" class="wp-image-15428" srcset="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2022/01/AfondoGrafico8_N67.jpg 793w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2022/01/AfondoGrafico8_N67-300x235.jpg 300w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2022/01/AfondoGrafico8_N67-768x602.jpg 768w" sizes="(max-width: 793px) 100vw, 793px" /><figcaption>Gráfico 8<br><em>* Elaboración propia a partir de los barómetros postelectorales del CIS. Variable recuerdo de voto recodificada<sup>5</sup>.</em></figcaption></figure></div>



<p class="wp-block-paragraph">Tal y como se aprecia en el gráfico 8, las personas de 18-34 años vienen siendo las más abstencionistas durante el periodo analizado. Es importante señalar que los jóvenes de entre 18-24 en 2011 pertenecen a la Generación Y, mientras que con las mismas edades en 2019 pertenecen a la Generación Z.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como hemos visto, el cambio, la volatilidad y el emprendimiento vital son conceptos que están impregnados en estas generaciones, por eso no es de extrañar que se trasladen al comportamiento electoral, ya que se podría deducir, entienden, el cambio de voto como algo natural a lo que habría que sumarle que el voto no está integrado como un elemento de la identidad del sujeto como ocurre en otras generaciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La conclusión es la falta de miedo en probar respuestas, a modo <em>betatester</em>, dentro de toda la oferta electoral, la necesidad de buscar nuevos representantes, nuevas ideas, nuevos partidos que se asemejen y recojan su visión de la realidad, que les hagan sentir esa empatía, ese “uno de los nuestros” y que finalmente se gane su confianza. Una confianza, por supuesto volátil, a expensas de los resultados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Partidos nuevos o liderazgos nuevos dentro de los partidos tradicionales. Si nos fijamos en las elecciones de la Comunidad de Madrid, la volatilidad se produce no solo intrabloques, sino entre bloques.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este gráfico del artículo “¿Los jóvenes se pasan a la derecha? En Madrid la votaron bastante más que a la izquierda”, firmado por Kiko Llaneras y Fernando Peinado para El País, encontramos la plasmación de un voto joven en movimiento a lo largo de los años, entre partidos de un mismo bloque, así como a lo largo del eje ideológico, proveyendo de la victoria al Partido Popular en este segmento de edad con un 39% de voto.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="408" src="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2022/01/AfondoGrafico9_N67.jpg" alt="" class="wp-image-15430" srcset="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2022/01/AfondoGrafico9_N67.jpg 400w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2022/01/AfondoGrafico9_N67-294x300.jpg 294w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /><figcaption>Gráfico 9</figcaption></figure></div>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Hacia una estrategia para la conquista del voto joven</strong></h3>



<p class="wp-block-paragraph">Volviendo a nuestro punto de partida sobre las diferencias generacionales, una de las claves que parece más sensata a la hora de diseñar una estrategia para la captación de estos votantes es la construcción de espacios de encuentro y de diálogo entre las diferentes generaciones. Establecer retos compartidos y asumir los desafíos de las diferentes generaciones. Ver el voto a largo plazo y pasar de las promesas electorales a la generación de comunidades basadas en la diversidad generacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Apostar por la estrategia digital como elemento de conexión explorando nuevos canales y dedicando esfuerzos a la creación de contenidos estratégicos con el lenguaje y los códigos propios de dichas generaciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La incorporación de Youtube, Twich o TikTok a la comunicación política partiendo de modelos comunicativos tradicionales carece de sentido por falta de eficacia, pero probablemente en ellos encontremos la oportunidad de construir espacios de consenso donde el protagonismo sea compartido.</p>



<hr class="wp-block-separator"/>



<p class="wp-block-paragraph"><sup>1 </sup>Estimación realizada a partir de los datos del Instituto Nacional de Estadística.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><sup>2 </sup>Último barómetro publicado hasta la fecha.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><sup>3 </sup>Diagnóstico de la diversidad generacional: análisis del talento intergeneracional (Observatorio Generación &amp; Talento), ¿Evasión o expulsión?: Los mecanismos de la deserción universitaria (María del Carmen Parrino), Teletrabajo y Neurotecnología (Viviana Laura Díaz) El talento está en la red (Amparo Díaz-Llairó).</p>



<p class="wp-block-paragraph"><sup>4 </sup>Barómetro del CIS mes de noviembre.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><sup>5 </sup>En dichos barómetros no se encuentra la opción “no votó porque no tenía la edad”, se deduce que las personas entrevistadas tenían la edad para votar y que la abstención se debe a otro tipo de motivos.</p>
<p>La entrada <a href="https://compolitica.com/el-voto-joven/">El voto joven:</a> se publicó primero en <a href="https://compolitica.com">ACOP | Asociación de Comunicación Política</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Debates electorales presidenciales ¿por qué? ¿para qué?</title>
		<link>https://compolitica.com/debates-electorales-presidenciales-por-que-para-que/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[ACOP]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 14 Sep 2015 06:35:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[A Fondo]]></category>
		<category><![CDATA[Destacados]]></category>
		<category><![CDATA[Debates]]></category>
		<category><![CDATA[electorales]]></category>
		<category><![CDATA[político]]></category>
		<category><![CDATA[presidenciales]]></category>
		<category><![CDATA[televisión]]></category>
		<category><![CDATA[votaciones]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://compolitica.com/?p=5041</guid>

					<description><![CDATA[<p>Melvin Peña, @mpena, consultor en comunicación Digámoslo sin muchas vueltas: sí, los debates electorales presidenciales son parte del espectáculo político electoral y del negocio de la televisión, primero, y después de todos los medios de comunicación, que se benefician de su eco. En términos generales, los debates electorales no cambian los resultados electorales previsibles. Pero si [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://compolitica.com/debates-electorales-presidenciales-por-que-para-que/">Debates electorales presidenciales ¿por qué? ¿para qué?</a> se publicó primero en <a href="https://compolitica.com">ACOP | Asociación de Comunicación Política</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><span class="DestacadoB">Melvin Peña</span>, <a href="https://twitter.com/mpena" target="_blank" rel="noopener">@mpena</a>, consultor en comunicación</p>
<p>Digámoslo sin muchas vueltas: sí, los debates electorales presidenciales son parte del espectáculo político electoral y del negocio de la televisión, primero, y después de todos los medios de comunicación, que se benefician de su eco.</p>
<p>En términos generales, los debates electorales no cambian los resultados electorales previsibles. Pero si las elecciones están muy reñidas, un golpe de efecto en el debate, una caída por el “foso de la orquesta”, un gesto desafortunado, una pérdida de los estribos, y, sobre todo, una frase fulminante asestada por el contrario podrían liquidar al otro contendiente.</p>
<p>Sí, los debates electorales aumentan el rating de la televisión como un mundial de futbol.</p>
<p>Sí, los debates electorales aumentan con creces la emoción en una campaña electoral.</p>
<p>Sí, después de los debates electorales, lo que queda es lo anecdótico y poco más.</p>
<p>Pero, también es verdad, sí, que allí donde hay debate, hay mayor participación en las votaciones.</p>
<p>Un debate electoral es de las pocas oportunidades que tienen los votantes para ver a su posible mandatario actuando bajo presión extrema antes de elegirlo.<br />
El debate electoral es de las pocas situaciones donde la coreografía de campaña puede perder el control, y es de esas apreciadas circunstancias en las cuales los candidatos se ven forzados a acudir alguna vez a su espontaneidad, a mostrar su verdadera personalidad.</p>
<p><strong>La televisión desnuda</strong></p>
<p>Después de la emblemática serie de cuatro debates entre Nixon y Kennedy, en 1960, el famoso periodista norteamericano Walter Lippmman calificó a la televisión como “una máquina para extraer la verdad”.</p>
<p>De ahí, en parte, que se masificara la leyenda de que para quienes oyeron los debates por radio, ganó Nixon, un político al que siempre le persiguió la fama de mentiroso, pero para quienes los vieron en televisión, ganó Kennedy.</p>
<p>Es difícil mentir ante las cámaras, y Nixon era un político mentiroso, irremediablemente, por encima del promedio en el escenario norteamericano, como lo demostró el triste final de su carrera política.</p>
<p>Precisamente por “la desnudez” a la que están expuestos los contendientes en el debate electoral presidencial, este enfrentamiento televisivo ha sido considerado como un <em>reality show de la política</em>, el show político donde “los trapecistas” caminan sobre la cuerda sin red.</p>
<p>Es esta confrontación lo más parecido a una entrevista de empleo para contratar al máximo ejecutivo de una nación. Es el debate electoral una feria de productos políticos donde se pueden ver lo mejor y lo peor de cada oferta en un mismo lugar y un mismo momento, por lo que facilita al ciudadano el ejercicio de elección.</p>
<p><strong>El debate hace mejores a los candidatos y a los presidentes</strong></p>
<p>“La gente tiene derecho a conocer todo lo que se pueda para comparar entre candidatos y tomar después decisiones”, comentó Ronald Reagan en una entrevista con el famoso moderador de debates en Estados Unidos, Jim Lehrer.</p>
<p>El también republicano Bob Dole, rival de Clinton en 1996, admitió en alguna intervención pública que “el debate exige gran preparación y hace los candidatos mejores”. Y el mismo Clinton fue más lejos cuando aseguró: “Estoy convencido de que los debates me ayudaron a ser mejor presidente”.</p>
<p>El debate presidencial no sólo es beneficioso para los ciudadanos, porque les permite votar de forma más ilustrada, con mayores elementos de juicio, sino también para los candidatos, como lo certifican estas experiencias contadas por veteranos ex presidentes y ex candidatos estadounidenses.</p>
<p>Estos careos ayudan a fortalecer los liderazgos emergentes y los “terceros en la pelea”, que al participar en esas discusiones televisadas tienen una exposición de alcance nacional, y a veces internacional, que de otra forma no tendrían.</p>
<p>Los debates electorales, con toda y su parte frívola, ayudan a fortalecer el liderazgo nacional como un todo y la calidad de la democracia.</p>
<p><strong>La confianza, materia prima de los debates</strong></p>
<p>Si lo debates electorales presidenciales tienen tantas bondades como se ha dicho antes, ¿por qué no se han realizado nunca en algunos países, como por ejemplo República Dominicana, o no se realizan de forma sostenida en España, a pesar de ser aclamados por la opinión pública?</p>
<p>En esencia, estos debates no se realizan nunca o no se realizan de manera institucionalizada por falta de confianza. En sociedades de baja confianza, cada vez que se aproximan las elecciones presidenciales se discute intensamente si “esta vez” habrá o no debate entre los candidatos.</p>
<p>El periodista español Manuel Campo Vidal, quien ha sido el moderador de la mayoría de los debates que se han realizado en España, comparte las claves para hacer realidad este espectáculo electoral y mediático en su libro “La cara oculta de los debates electorales”. A su juicio, para que los debates sean posibles, es imprescindible que se eslabone una “cadena de confianza”, que implique, como mínimo:</p>
<p><strong>1.</strong> Que el candidato confíe en sí mismo, en que puede salir airoso, que tiene algo que ganar. Si no, no se expondrá.<br />
<strong>2.</strong> Que el entorno del candidato también confíe… en su “púgil”, en que debatiendo no arriesgará lo más por lo menos…<br />
<strong>3.</strong> Que los partidos confíen en la cadena de televisión o en la entidad que organice el evento.<br />
<strong>4.</strong> Que confíen en el moderador del debate las partes y los actores implicados<br />
<strong>5.</strong> Que confíen en el realizador de televisión todas las partes.</p>
<p>“Es fundamental encontrar un moderador que no crea que es el protagonista del momento”, ni que tome partido, explica Campo Vidal. También que el realizador de televisión haga tomas dignas del candidato, especialmente los planos de escucha, es decir, cuando el candidato no habla, sino que presta atención a su oponente o al moderador.</p>
<p>Para que se concreten los debates, allí donde hay resistencia en uno o dos de los candidatos punteros, es imprescindible la perseverancia del organizador, quien deberá insistir hasta encontrar soluciones a las objeciones y hasta a los caprichos de las partes enfrentadas en una pugna electoral.</p>
<p>Cuenta Campo Vidal en el citado libro cómo a veces hubo de permanecer hasta un año trabajando en el convencimiento y negociación de un debate, cabildeando ante los candidatos y sus respectivos equipos y usando intermediarios entre las partes, antes de que pueda lograr que el acto, efectivamente, se dé.</p>
<p><strong>Negarle la oportunidad al retador</strong></p>
<p>No sería extraño que el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, no quisiera “elevar” la estatura de los tres nuevos y noveles líderes de la oposición española (Pablo Iglesias, Pedro Sánchez y Albert Rivera) “concediéndoles” la oportunidad de debatir con el veterano político, presidente del Gobierno español, líder del PP y seguro candidato de su partido, en las próximas elecciones presidenciales de España.</p>
<p>Sin embargo, esto no significa que haya que descartar la posibilidad del debate en el escenario electoral español. A juzgar por las experiencias contadas por Campo Vidal, cuanto más temprano se empiece a cabildear y a presionar públicamente por un debate presidencial, habrá mayores posibilidades de que ese intercambio se dé. Temprano no es para unas elecciones que se prevén para el último trimestre de este año, pero ningún esfuerzo es en vano, si se hace por ilustrar mejor a los ciudadanos sobre sus opciones electorales; por facilitarles la toma de decisión documentada; por fortalecer los liderazgos emergentes y las capacidades del potencial presidente –aunque se trate de una reelección- y por aumentar y vigorizar la democracia.</p>
<p>Y, sí, admitámoslo también, ningún esfuerzo es en vano por aumentar el rating y la inversión de publicidad, que también son buenos y legítimos motivos para hacer posible la realización del primer debate electoral presidencial de España en un escenario insólito de “tetrapartidismo”.</p>
<p>La entrada <a href="https://compolitica.com/debates-electorales-presidenciales-por-que-para-que/">Debates electorales presidenciales ¿por qué? ¿para qué?</a> se publicó primero en <a href="https://compolitica.com">ACOP | Asociación de Comunicación Política</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
