Estimada socia, estimado socio:
Abrimos el número 115 de La Revista de ACOP con una intuición que atraviesa buena parte de sus páginas: mucho de lo que decide la política se cuenta desde sus costados. Desde lo que no firma decretos pero acompaña al líder, desde lo que no aparece en los carteles pero afina los discursos, desde lo que no parece diplomacia pero construye país. Este número se asoma precisamente a ese territorio: el de las figuras, los lenguajes y las escenas que, sin ocupar el centro, terminan dándole forma al relato político.
El A Fondo de este número, firmado por Diana Rubio, recorre el papel de las primeras damas y consortes como herramienta de soft diplomacy. Un trayecto que va de Nancy Reagan a Olena Zelenska, pasando por Hillary Clinton, Brigitte Macron, Rania de Jordania o Michelle Obama, entre otros ejemplos. Un texto que cuenta cómo la imagen no es estética: es estructura de poder. En diálogo directo con esa idea, Pedro Ruiz explora desde la fotografía política cómo se retrata el poder en pareja —qué dice la mano que acompaña, la mirada que sostiene, la presencia discreta al fondo de la escena—, y Power Dressing de María Francés se asoma a la observación intensificada que sigue recayendo sobre el liderazgo femenino en su dimensión visual y simbólica. Tres miradas complementarias para entender por qué, a veces, para leer bien a un presidente o a una presidenta hay que mirar quién está a su lado.
Tras el ACOPAZO del mes de abril, Fernando D. Sardou realiza una entrevista a Robert Entman, trayéndonos una conversación especialmente oportuna en un momento en el que el framing —su concepto más conocido— vuelve a ser herramienta imprescindible para entender cómo se ordena la conversación pública.
Junto al hilo principal, este número tiene también un segundo foco ineludible: las elecciones andaluzas del 17 de mayo. Toni Aira, en Moradores del gobierno invisible, nos lleva a la trastienda comunicativa de la campaña con los nombres que afinan los discursos que no firman. Y, desde El Patio Político, una mirada al “factor Andalucía” y a cómo una vieja campaña institucional —Andalucía te quiere— ha resucitado en TikTok como código identitario, recordándonos que las instituciones han perdido el monopolio del significado.
El resto de las secciones habituales dialogan muy bien con ese marco. En los márgenes, Manuel Rodríguez, escribe sobre ciberdiplomacia, memes y slopaganda: una nueva gramática del poder internacional en la que los Estados ya no solo negocian, también ironizan, ridiculizan y saturan. Ignacio Martín Granados, en Música y política, analiza el K-pop como la expresión más sofisticada del soft power surcoreano, una política cultural que dejó de ser entretenimiento para convertirse en proyección de país. Y David Redoli, en El error de compol, disecciona el reciente patinazo del presidente chileno José Antonio Kast para recordar por qué la improvisación sigue siendo el peor enemigo del discurso político. Cerramos, como siempre, con el calendario electoral de Mario Montero y la tabla de valoración de líderes de Pedro Marfil.
En el apartado de noticias ACOP, tres citas importantes: el call for papers del VIII Congreso Internacional de Comunicación Política, que celebraremos en Málaga del 5 al 7 de noviembre de 2026 bajo el lema “La confianza en la era del algoritmo”; el ACOPAZO del 13 de mayo en Madrid, dedicado a la relación entre los jóvenes y la política con Aritz Durán, María González Acosta y José Rubio; y la crónica del último Miércoles Digital de ACOP, en el que Yago Moreno y Omar Batista analizaron el “factor Mamdani” tras la victoria del nuevo alcalde de Nueva York.
En definitiva, este número quiere ser una invitación a leer la política también por sus bordes: por la pareja que acompaña, la canción que se cuela, el meme que ridiculiza, el asesor que no aparece, el discurso que tropieza o la imagen que, sin gobernar, legitima. Porque ahí, cada vez más, también se decide.
¡Que la disfrutes!
Irene Núñez y Fernando D. Sardou