Entrevista a Yago de Marta, experto en oratoria y mediatraining

Yago de Marta, experto internacional en oratoria y media training. Formador de políticos y directivos para hablar y debatir ante público y cámaras. Twitter: @yagodemarta

Por David Redoli Morchón

Los últimos meses de este asesor se desarrollan a velocidad de vértigo entre dos continentes. De Marta entrena en países como Puerto Rico, El Salvador, Chile, Venezuela, Panamá, Honduras, Andorra, spaña, Ecuador, México,Estados Unidos, Colombia y Bolivia. Durante la entrevista se encuentra preparando el segundo debate presidencial mexicano, que decidirá al próximo presidente. Nos abre un espacio en su agenda para hablar de sus próximas citas.

Usted dirigirá el taller de oratoria en el II Encuentro Internacional de Comunicación Política de ACOP, en Bilbao. ¿Qué contenidos pueden esperar los asistentes?

Vamos a conocer las entrañas de un debate. Desde el análisis de contexto hasta los documentos de la negociación del predebate. Como esperan los socios que ya me conocen, va a ser absolutamente práctico de modo que los participantes buscarán soluciones en la sesión a partir del contexto político, las cualidades de imagen y oratorias de los candidatos. Nos centraremos tanto en el enfoque de un entrenamiento como en los elementos formales del debate que le sean más favorables.

¿Para esto vas a utilizar alguna experiencia propia?

Si, trabajaremos con los dos debates presidenciales de estas elecciones en México. El ejemplo es paradigmático tanto en diversos estilos comunicativos de los candidatos como en las particularidades de los modelos en ambos debates.

Como experto en oratoria, ¿cuál es la importancia que tiene esta herramienta en el contexto político actual?

Tiene más y menos de lo que se piensa. Las elecciones no las ganan los grandes oradores (solamente), pero para transmitir de forma adecuada los atributos viejos y nuevos de un candidato es imprescindible una buena oratoria y altura en el enfrentamiento dialéctico, la vía más sólida y rápida para transmitir credibilidad, simpatía, liderazgo… En el ejemplo que vamos a trabajar en el taller, y en las referencias que utilizaremos, veremos cambios notables en la dirección en las encuestas a partir de un debate. Pero sobre todo, veremos cómo un debate cambia el escenario de una elección y el valor relativo de los contendientes a la presidencia después de su celebración.

Desde su punto de vista, ¿la oratoria y la argumentación política han ganado o han perdido peso en las democracias contemporáneas en las últimas décadas?

Hace mucho que no van ligadas. Ahora las argumentaciones no tienen sitio en las entrevistas televisivas ni de radio. Todo es muy rápido. Sólo, en algunos espacios (cada vez más escasos) hay tiempo para desarrollar las ideas. Y precisamente por esto la oratoria es imprescindible. Sólo un buen entrenamiento (y no me refiero a aprender las posibles preguntas y preparar las posibles respuestas) te permite pensar claro y moverte de forma coherente y libre en una entrevista, que por definición es crítica. Ya no vale la argumentación compleja, hay que ser claro y rápido e ir dirigido al beneficio. Lo demás es pedir que cambien de canal.

¿Cuál es su principal recomendación para un líder político que quiera mejorar su oratoria?

Que busque y rebusque especialistas. En la consultoría política en general, como en muchos otros sectores, comienza a ser difícil distinguir al buen del mal profesional. Así que la búsqueda más vale que la hagan por recomendación. Hace no mucho supe de un cliente que dijo que contrataba un entrenamiento pero que pensaba que era caro. No veía la utilidad, tan sólo un gasto más dentro de la campaña. Después de que su candidato ganó el debate obteniendo una penetración pública y una ola de valoraciones positivas imposibles de pagar en publicidad dijo que los entrenamientos en oratoria son muy baratos. Que fuera asequible sólo dependía de los recursos que tuviera en ese momento. El político habla todo el día, así que la oratoria es el enlace más habitual entre su personalidad y quienes le rodean. Mejorar ese canal es asegurar que se transmiten los atributos y el mensaje de forma correcta 24/7.

Las redes sociales han cobrado mucho peso en la arena pública. Sin embargo, ¿no cree que canales como Twitter-140 caracteres- o Facebook -comunicaciones cortas- van, paradójicamente, en contra del desarrollo argumental y razonado de las ideas políticas?

Como indicaba antes, las “comunicaciones cortas” parecen ser un signo del los tiempos. Sin embargo, las redes han permitido que se discuta más sobre política que nunca, y eso es bueno. Ha hecho el trabajo de los consultores y políticos más transparente. En cuanto a los debates, es bonito e inquietante ver en redes las opiniones de la gente sobre un debate. Millones de personas dan su opinión sobre los estilos y las argumentaciones horas antes de que se exprese cualquier informativo. No obstante, echo de menos espacios donde el político pueda profundizar en sus ideas y que aquellos ciudadanos que desean estar informados profundicen en los programas y planteamientos.

Usted prepara a numerosos candidatos para enfrentar debates políticos. De acuerdo a su experiencia, ¿cuáles son los principales peligros o problemas a los que se enfrenta todo candidato a la hora de afrontar un debate político?

El primer peligro es el “efecto túnel”. El candidato en cuanto comienza el debate siente que se estrecha su capacidad de reacción y respuesta. Esto, aunque es fácil de corregir no siempre lo vemos resuelto en los debates. Encontramos precipitación, empobrecimiento de las ideas y acartonamiento de gestos y dicción. El segundo peligro, es el clásico enemigo de la figura política; el ego. Creen que el debate es una mera continuación de la campaña y no es así. Creen que si les va bien en el parlamento o en las entrevistas les irá bien en el gran día. Un debate es a una entrevista, lo que el tenis es al badminton. Si, juegas con raquetas, pero las leyes físicas no actúan del mismo modo. El debate es el centro gravitatorio de la campaña y eso hace que toda la información se sienta atraída por él conforme se acerca. El político debe aprovechar esa ley física para aumentar su valor y presencia sin coste.

Entonces, ¿el entrenamiento tiene un alto componente psicológico?

La comunicación es una expresión de la personalidad. Aquellos que entrenan en preguntas y técnica de respuestas a un candidato pero no entran en ver de qué modo se articula su “efecto túnel”, su relación con los demás o qué poder atribuye a las cámaras o el entrevistador, sólo está haciendo la mitad del trabajo. Los ejemplos a lo largo del mundo son muy numerosos. Está bien conocer a fondo las propuestas, pero es aún más importante decirlas en el tiempo marcado, con el matiz emocional que facilite su comprensión y retención y enfocado al beneficio del elector de modo que sea relevante para él.

¿Sabemos que proteges con dientes la identidad de tus clientes, pero cuál es su predicción para los próximos debates que se celebrarán antes de las elecciones de este año en México, Venezuela, Panamá y Honduras?

Para dar dos referencias. El debate de los precandidatos venezolazos en la Universidad se pareció notablemente al primero mexicano y no había por qué. Hay una notable pobreza en los formatos de debate que se utilizan. Si queremos que tengan sentido deben entretener y para ello es necesario que tengan ritmo, deben permitir la confrontación de ideas y no sólo la presentación de ellas. Ojalá los debates que nos quedan este año por delante sean comentados por la calidad de los políticos y no por ser “lo de siempre”.

¿Son los debates tan importantes para ganar o para perder elecciones?

Los estudios indican cambios de voto mínimos. No obstante, como decía antes, dada su fuerza gravitatoria pueden cambiar la orientación de las tendencias. El ejemplo que voy a mostrar en Acop sobre los debates de la historia de México muestran cambios clarísimos de intención de voto y de posicionamiento de temas en la sociedad. En concreto, en estas elecciones el ritmo lo están marcando los debates. Su importancia entrevista P11 es vital pero hay que saber calentarlos desde muchos días antes, entrenarse y mantenerlo caliente todo lo posible hasta el día de la elección. Dado que suponen un enfrentamiento entre dos (o más personas) es el único momento en el que el pueblo “mide” como líder y ser humano al político. Esto es imprescindible para movilizar a los indecisos, para alimentar a nuestro público cautivo y para desmovilizar al contrario. A pesar de todo, dado que cada día más se tiende en América Latina a los formatos encorsetados (como ejemplos el debate de precandidatos en la UCV en Venezuela o el primer debate mexicano).

¿Cómo podrían los medios de comunicación mejorar la transmisión de las ideas, los valores y los argumentos de los líderes políticos ante la opinión pública?

En cuanto a los debates, el problema nace en los consultores y los políticos. Se busca el entorno más seguro para el candidato y eso no ayuda a la opinión pública. Cuanto más flexibles sean los formatos y con más turnos (los turnos largos hacen bajar la atención y la tensión) más información llegará. El modelo de debate modifica la forma de relación entre los candidatos, entre los candidatos y el tema, y entre los candidatos y los espectadores. El trabajo consiste en asimilar el formato, trabajarlo para que nuestro candidato sea percibido, en esa comparación directa de perfiles y posturas, como la opción preferente. Es importante que el entrenador dirija a los negociadores, sólo él sabe leer las consecuencias del modelo. Los partidos o los consultores podemos temer los formatos abiertos, pero la única vacuna son los entrenamientos intensos 360 grados. Nuestro candidato tiene que ser un conector entre las preguntas de la audiencia y sus beneficios, y eso sólo lo da un manejo ágil de los temas y un estilo adecuado. Los debates no van de persuasión, van de identificación.

 

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