<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>ACOP | Asociación de Comunicación Política</title>
	<atom:link href="https://compolitica.com/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://compolitica.com/</link>
	<description>ACOP es un foro de intercambio de conocimientos, opiniones y experiencias sobre la investigación y la práctica de la comunicación política.</description>
	<lastBuildDate>Mon, 11 May 2026 12:40:44 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>

<image>
	<url>https://compolitica.com/wp-content/uploads/2024/10/faviconACOP.jpg</url>
	<title>ACOP | Asociación de Comunicación Política</title>
	<link>https://compolitica.com/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Soft power y representación: la transformación del rol de las primeras damas</title>
		<link>https://compolitica.com/soft-power-y-representacion-la-transformaciondel-rol-de-las-primeras-damas/</link>
					<comments>https://compolitica.com/soft-power-y-representacion-la-transformaciondel-rol-de-las-primeras-damas/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[ACOP]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 11 May 2026 12:38:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[A Fondo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://compolitica.com/?p=50655</guid>

					<description><![CDATA[<p>La figura de las primeras damas y, de forma creciente, de los primeros caballeros, ha experimentado una profunda transformación en las últimas décadas. </p>
<p>La entrada <a href="https://compolitica.com/soft-power-y-representacion-la-transformaciondel-rol-de-las-primeras-damas/">Soft power y representación: la transformación del rol de las primeras damas</a> se publicó primero en <a href="https://compolitica.com">ACOP | Asociación de Comunicación Política</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><strong>DIANA RUBIO</strong></p>



<p>Doctora en comunicación.<br>Experta en protocolo</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="863" height="578" src="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Afondo1B_N115.webp" alt="" class="wp-image-50657" srcset="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Afondo1B_N115.webp 863w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Afondo1B_N115-300x201.webp 300w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Afondo1B_N115-768x514.webp 768w" sizes="(max-width: 863px) 100vw, 863px" /></figure>



<p>La figura de las primeras damas y, de forma creciente, de los primeros caballeros, ha experimentado una profunda transformación en las últimas décadas. Lo que durante gran parte del siglo XX fue un rol esencialmente protocolario, vinculado a la representación social y la cortesía institucional, se ha convertido hoy en un instrumento estratégico de la llamada Soft power: una diplomacia de lo simbólico, lo emocional y lo narrativo que complementa y en ocasiones redefine los canales tradicionales del poder político.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El capital simbólico</h2>



<p>En términos formales, una primera dama es la esposa o pareja del jefe de Estado o de gobierno. Sin embargo, esta definición resulta claramente insuficiente para describir su papel en el escenario contemporáneo. En la práctica, se trata de una figura institucional no electa que desempeña funciones representativas, sociales y, cada vez más, políticas en un sentido amplio. No dispone de competencias ejecutivas ni de poder formal, pero sí acumula un capital simbólico considerable. Actúa como anfitriona en actos oficiales, acompaña en visitas de Estado y, sobre todo, lidera causas sociales, culturales o educativas que contribuyen a proyectar una determinada imagen del país en el exterior.</p>



<p>Históricamente, estas funciones estuvieron ligadas a la hospitalidad, la estética institucional y la discreción. Sin embargo, figuras como Eleanor Roosevelt marcaron un punto de inflexión al implicarse activamente en la defensa de los derechos humanos, demostrando que este rol podía tener voz propia, agenda y capacidad de influencia. A partir de ese momento, la figura de la primera dama comenzó a transitar desde la representación pasiva hacia una participación más activa en la vida pública. El concepto de Soft power, desarrollado por Joseph Nye, resulta clave para entender esta evolución: la capacidad de influir no a través de la coerción o la fuerza, sino mediante la atracción y los valores.</p>



<p>En este contexto, las primeras damas han ido consolidando un espacio propio dentro de la arquitectura institucional. Su comunicación, por lo general más flexible, con menos confrontación y profundamente emocional, les permite abordar cuestiones sensibles como la infancia, la educación, la salud o la cultura desde una narrativa que genera empatía y cercanía. Esta capacidad de conectar con la ciudadanía, tanto a nivel nacional como internacional, las convierte en actores especialmente eficaces en el terreno de la diplomacia contemporánea.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Una figura intermediaria entre la institución y la emoción colectiva</h2>



<p>No se trata únicamente de acompañar, sino de construir relato. A través de sus agendas, sus intervenciones públicas y su estilo comunicativo, las primeras damas configuran una narrativa paralela que refuerza, o en ocasiones matiza, el discurso político oficial. Son, en este sentido, intermediarias entre la institución y la emoción colectiva. Proyectan valores, humanizan el poder y contribuyen a generar confianza en contextos donde la política tradicional encuentra cada vez más resistencias.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="863" height="578" src="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Afondo1C_N115.webp" alt="" class="wp-image-50658" srcset="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Afondo1C_N115.webp 863w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Afondo1C_N115-300x201.webp 300w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Afondo1C_N115-768x514.webp 768w" sizes="(max-width: 863px) 100vw, 863px" /></figure>



<p>Sin embargo, esta dimensión institucional convive con una exposición mediática intensa, especialmente en el ámbito de la prensa del corazón. En ese espacio, la figura de la primera dama es analizada desde parámetros que van más allá de lo político: su vestimenta, su lenguaje corporal, su estética y sus gestos son interpretados como códigos simbólicos que transmiten mensajes sobre elegancia, cercanía, autoridad o modernidad. La imagen deja de ser un elemento accesorio para convertirse en un lenguaje en sí mismo. Cada aparición pública es leída, decodificada y amplificada, configurando una narrativa que influye directamente en la percepción pública.</p>



<p>Esta dualidad entre estrategia diplomática y construcción mediática sitúa a las primeras damas en una posición particularmente compleja. Deben equilibrar la coherencia institucional con la autenticidad personal, la visibilidad con la discreción y la influencia con la prudencia. En ese equilibrio reside gran parte de su eficacia.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La redefinición del rol</h2>



<p>Algunas figuras contemporáneas han contribuido de manera decisiva a redefinir este rol, dotándolo de mayor densidad política, social y simbólica. Michelle Obama es, probablemente, uno de los ejemplos más paradigmáticos. Su apuesta por la salud infantil, la educación y el empoderamiento juvenil trascendió el ámbito nacional para convertirse en una referencia global. Su estilo comunicativo, cercano y auténtico, reforzó la idea de que el liderazgo también puede construirse desde la empatía.</p>



<p>En una línea distinta, Jill Biden ha aportado una dimensión especialmente interesante al mantener su actividad como docente durante su etapa en la Casa Blanca. Este hecho, más allá de lo anecdótico, refuerza simbólicamente la centralidad de la educación como pilar democrático y proyecta una imagen de coherencia entre discurso y práctica.</p>



<p>En Europa, Brigitte Macron ha centrado su acción en la inclusión social y la pedagogía, utilizando su experiencia profesional como docente para impulsar iniciativas educativas.</p>



<p>Por su parte, Olena Zelenska ha desempeñado un papel clave en la proyección internacional de su país en un contexto de guerra, humanizando el conflicto a través de una narrativa centrada en las víctimas, la resiliencia y la dignidad.</p>



<p>En América Latina, la dimensión narrativa de esta forma de diplomacia adquiere una intensidad particular. En sociedades donde la política convive estrechamente con lo emocional y lo simbólico, las primeras damas desempeñan un papel relevante en la construcción de identidad país. La figura de Angélica Rivera ilustra cómo la proyección mediática puede convertirse en una herramienta de influencia, pero también en un factor de vulnerabilidad cuando la narrativa personal y la institucional entran en conflicto.</p>



<p>En contraste, Gabriela Rodríguez de Bukele representa un modelo más orientado a la especialización temática. Su trabajo en torno a la primera infancia y el desarrollo integral ha contribuido a construir una imagen coherente y emocionalmente potente de país, donde la estética, la comunicación y el contenido se alinean de forma estratégica.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="863" height="578" src="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Afondo1D_N115.webp" alt="" class="wp-image-50659" srcset="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Afondo1D_N115.webp 863w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Afondo1D_N115-300x201.webp 300w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Afondo1D_N115-768x514.webp 768w" sizes="(max-width: 863px) 100vw, 863px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Los primeros caballeros</h2>



<p>Esta evolución no es exclusiva del ámbito femenino. El auge de los liderazgos políticos de mujeres ha impulsado también la aparición de los llamados “primeros caballeros”, una figura que introduce nuevas formas de presencia pública y redefine los códigos tradicionales del acompañamiento institucional. Doug Emhoff ha sido clave en visibilizar este rol, desarrollando una agenda propia vinculada a causas sociales y consolidando una presencia pública activa.</p>



<p>En contraste, Denis Thatcher encarnó un modelo mucho más discreto, propio de una época en la que el protagonismo del consorte estaba limitado por convenciones sociales más rígidas. Hoy, sin embargo, la tendencia apunta hacia una mayor diversidad de perfiles.</p>



<p>En este sentido, comienzan a emerger figuras como Nicolas Keenan, que representan una diplomacia más técnica y silenciosa. En estos casos, la influencia no se basa en la exposición mediática, sino en la especialización, la credibilidad profesional y la capacidad de construir redes de interlocución en ámbitos estratégicos. Se trata de una forma de poder menos visible, pero igualmente eficaz.</p>



<p>Desde la perspectiva del protocolo, todas estas figuras pueden entenderse como auténticos “activos emocionales” del Estado. Su lenguaje no verbal, su vestimenta, las causas que impulsan y cada uno de sus gestos construyen una narrativa paralela que trasciende el discurso político formal. A través de estos elementos, proyectan valores, generan empatía y contribuyen a moldear la imagen internacional de sus países.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El vacío normativo</h2>



<p>No obstante, este protagonismo también implica riesgos que no deben subestimarse. La ausencia de legitimidad democrática directa plantea interrogantes sobre los límites de su influencia. A ello se suma la posibilidad de instrumentalización política de su figura, así como las tensiones que pueden surgir entre una agenda personal y las prioridades institucionales. En un entorno mediático altamente expuesto, cualquier disonancia puede amplificarse y erosionar la credibilidad construida.</p>



<p>Esta representación simbólica ha ido un paso más allá en estos últimos días en la figura de Melania Trump, a quien hemos visto ejercer como representante de Estados Unidos en el entorno de la United Nations. Este tipo de representación institucional refuerza la idea de que las primeras damas pueden trascender su papel tradicional para ocupar espacios de interlocución internacional, incluso sin ostentar un cargo electo. Su participación en estos foros no solo amplifica determinadas agendas, sino que también proyecta una imagen estratégica del país basada en valores, sensibilidad y cercanía.</p>



<p>Sin embargo, este tipo de visibilidad también reabre el debate sobre los límites del rol: ¿hasta qué punto puede una figura no elegida asumir funciones de representación política en escenarios multilaterales? La presencia de las primeras damas en organismos internacionales tensiona la frontera entre lo simbólico y lo institucional, evidenciando que, en la diplomacia contemporánea, la influencia ya no se mide únicamente en términos de poder formal, sino también en capacidad de presencia, relato y legitimidad percibida.</p>



<p>Por ello, el equilibrio entre visibilidad e influencia se convierte en un elemento clave. No se trata de ocupar espacio, sino de dotarlo de sentido. La coherencia, la autenticidad y la claridad en la definición del rol son factores determinantes para garantizar su eficacia y su legitimidad social.</p>



<p>En definitiva, las primeras damas y los primeros caballeros han dejado de ser figuras accesorias para convertirse en agentes activos de la diplomacia contemporánea. Su capacidad para construir confianza, proyectar valores y humanizar el poder los sitúa en un lugar estratégico dentro de la acción exterior de los Estados.</p>



<p>Porque en el siglo XXI, la diplomacia no solo se negocia: se siente, se observa y, sobre todo, se narra.</p>
<p>La entrada <a href="https://compolitica.com/soft-power-y-representacion-la-transformaciondel-rol-de-las-primeras-damas/">Soft power y representación: la transformación del rol de las primeras damas</a> se publicó primero en <a href="https://compolitica.com">ACOP | Asociación de Comunicación Política</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://compolitica.com/soft-power-y-representacion-la-transformaciondel-rol-de-las-primeras-damas/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Entrevista a Robert Entman</title>
		<link>https://compolitica.com/entrevista-a-robert-entman/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[ACOP]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 11 May 2026 12:31:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevista]]></category>
		<category><![CDATA[entrevista]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://compolitica.com/?p=50650</guid>

					<description><![CDATA[<p>Una conversación sobre el encuadre de las amenazas a la democracia estadounidense, a partir del ACOPAZO celebrado en Madrid el 16 de abril de 2026 FERNANDO DOMÍNGUEZ SARDOU @ferdsardou Consultor y analista político. Subdirector de la revista El pasado 16 de abril, ACOP reunió a sus socios en Espacio LATE (Madrid) para una nueva edición [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://compolitica.com/entrevista-a-robert-entman/">Entrevista a Robert Entman</a> se publicó primero en <a href="https://compolitica.com">ACOP | Asociación de Comunicación Política</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong><strong><em><strong>Una conversación sobre el encuadre de las amenazas a la democracia estadounidense, a partir del ACOPAZO celebrado en Madrid el 16 de abril de 2026</strong></em></strong></strong></p>



<p><strong>FERNANDO DOMÍNGUEZ SARDOU</strong></p>



<p><a href="https://x.com/ferdsardou" target="_blank" rel="noreferrer noopener">@ferdsardou</a></p>



<p><strong>Consultor y analista político. Subdirector de la revista</strong></p>
</blockquote>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="863" height="578" src="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Entrevista1B_N115.webp" alt="" class="wp-image-50652" srcset="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Entrevista1B_N115.webp 863w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Entrevista1B_N115-300x201.webp 300w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Entrevista1B_N115-768x514.webp 768w" sizes="(max-width: 863px) 100vw, 863px" /></figure>



<p>El pasado 16 de abril, ACOP reunió a sus socios en Espacio LATE (Madrid) para una nueva edición de los ACOPAZOS, esta vez con un invitado de excepción: Robert M. Entman, investigador y profesor emérito de la George Washington University y una de las voces más influyentes del mundo en el estudio del <em>framing</em> y la comunicación política. Su ponencia, titulada «Framing Threats to American Democracy» y presentada por Carlos Arcila, trazó un arco histórico que va desde el Memo Powell de 1971 hasta la segunda administración Trump, pasando por la concentración de la riqueza, la desintegración de la esfera pública compartida, la asimetría del ecosistema mediático estadounidense y el triángulo -hoy ya casi un sello suyo- de polarización afectiva, desinformación y políticas públicas que no responden a las preferencias ciudadanas.</p>



<p>Para que los socios y socias que no pudieron acompañarnos en Madrid tengan acceso a las ideas centrales de aquella tarde, hemos prolongado la conversación con Entman. El resultado es esta entrevista: una síntesis de su diagnóstico sobre el estado de la democracia estadounidense y, más interesante aún para los profesionales de la comunicación política, una propuesta concreta de hacia dónde debería moverse el lenguaje del Partido Demócrata si quiere romper el ciclo. Entman no se conforma con describir el problema; ofrece un vocabulario, un registro emocional y, al final, hasta un eslogan.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Pregunta: Su ponencia trazó un arco que va del Memo Powell hasta el segundo Trump como un único proceso. ¿Cuál es el hilo principal que querría que un lector europeo se llevara de esa historia?</h2>



<p>Respuesta: Sospecho que quienes iniciaron el movimiento de las élites para devolver el protagonismo a los mercados y reducir drásticamente la dependencia del Estado y de los ingresos fiscales no habrían imaginado ni deseado a Trump como presidente. Sin embargo, la desintegración de la esfera pública común y de la autoridad periodística, el coste de las campañas y un sistema de financiación electoral esencialmente desregulado hicieron posible la presidencia de un autoritario carismático. Imagino que Reagan, George Bush padre y George W. Bush sí eran lo que pretendían.</p>



<h2 class="wp-block-heading">P: Su modelo de <em>cascading activation</em> asumía un mainstream compartido a través del cual los marcos bajaban y luego retroalimentaban hacia arriba. En el ACOPAZO describió un nuevo ecosistema fracturado y asimétrico. ¿Sigue existiendo esa cascada, o ha sido reemplazada por otra cosa?</h2>



<p>R: Sigo creyendo que el presidente -especialmente uno que comprende el sistema comunicativo tan bien como Trump- es el actor más influyente del sistema. Las grandes organizaciones del periodismo tradicional aún desempeñan un papel importante a la hora de iniciar y propulsar la difusión de <em>frames</em>. Pero ahora otras fuentes también pueden iniciar y difundir <em>frames</em> con bastante alcance, de modo que podríamos decir que existe un nuevo nivel en el que operan cascadas y bucles de retroalimentación auto-reforzados (por ejemplo, de <em>influencers</em> a seguidores que comparten esos <em>frames</em> en redes sociales), por debajo del nivel de las grandes élites políticas y las organizaciones periodísticas. En algunos casos, los <em>frames</em> de ese nivel son recogidos por presidentes u otros líderes clave y bombeados de vuelta a través de los medios tradicionales y las redes. Tal vez a veces este nivel secundario de cascadas y retroalimentación influya sobre las élites de formas que ellas no necesariamente desean ni controlan, como sugieren Bennett y Livingston en su artículo de 2025 en <em>Perspectives on Politics</em>.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="863" height="578" src="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Entrevista1C_N115.webp" alt="" class="wp-image-50653" srcset="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Entrevista1C_N115.webp 863w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Entrevista1C_N115-300x201.webp 300w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Entrevista1C_N115-768x514.webp 768w" sizes="(max-width: 863px) 100vw, 863px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading">P: Usted ha definido durante años el <em>framing</em> como selección y saliencia al servicio de un problema, una causa, un juicio moral y un remedio. Cuando un lado del sistema -como mostraron sus datos sobre inmigración- construye y sostiene <em>frames</em> demostrablemente falsos, ¿sigue siendo viable la noción clásica de <em>«contra-framing»</em>, o necesita ser repensada?</h2>



<p>R: El problema aquí es que basar los <em>frames</em> en falsedades funciona precisamente por la esfera pública aislada y blindada en la que viven tantos estadounidenses, sobre todo de derecha. Además, muchos otros están desconectados de cualquier información basada en hechos, antes incluso de depender de los medios ideológicos de derecha. El <em>contra-framing</em> puede funcionar, y de hecho funciona, cuando ciertos asuntos o acontecimientos concentran suficiente atención: por ejemplo, los asesinatos del ICE o la actual guerra con Irán, con sus efectos fácilmente comprensibles sobre el precio de la gasolina.</p>



<p>Lo que quizá habría que repensar en el modelo de <em>framing</em> es añadir un componente emocional explícito. El concepto original no presta suficiente atención a la emoción, aunque la idea de juicio moral al menos sugiere un papel para ella, igual que la noción de saliencia.</p>



<p>En este momento concreto podría parecer que alrededor de un 35% de la población estadounidense está absolutamente comprometida con Trump, sin importar qué correcciones factuales o <em>reframings</em> les lleguen. No creo que podamos saber si esto continuará así o si finalmente los hechos disonantes acabarán filtrándose hasta más gente. Trump puede ser único en el agarre que tiene, y los futuros líderes republicanos quizá sean incapaces de generar la misma lealtad y el mismo cierre cognitivo.</p>



<h2 class="wp-block-heading">P: Si el <em>framing</em> necesita incorporar la emoción de manera más explícita, ¿qué deberían estar haciendo los demócratas o los medios mainstream de manera distinta a partir de mañana por la mañana?</h2>



<p>R: Son preguntas enormes, dignas de un libro entero. Los medios <em>mainstream</em> no pueden liderar el <em>framing</em> emocional. Quien tiene que hacerlo es el Partido Demócrata, y debería hacerlo -diría yo- con furia justa, usando palabras enteramente apropiadas como traidor, criminal, cobarde, malvado, cruel, antiamericano. Palabras que encapsulen una definición del problema, un juicio moral y una acusación. Ese tipo de lenguaje invitaría a un conflicto de alta intensidad que sería noticioso y quizá inédito. Sin embargo, los líderes del Partido Demócrata se sienten extremadamente incómodos con ese registro, así que dudo que vaya a ocurrir.</p>



<h2 class="wp-block-heading">P: Cerró su intervención con el triángulo de polarización afectiva, desinformación y políticas públicas que no responden a la ciudadanía. ¿Hay una salida realista de ese bucle, o es éste el nuevo entorno operativo en el que las democracias tendrán que aprender a vivir?</h2>



<p>R: Como acabo de decir, no podemos predecir el futuro con mucha confianza. La democracia estadounidense puede seguir deteriorándose y la polarización puede persistir, lo que permitirá nuevos aumentos en la concentración de la riqueza y en el poder no rendido a cuentas. Pero si emerge un líder demócrata hábil, carismático y genuinamente compasivo que sepa enmarcar los problemas que enfrentamos de forma clara y convincente -Hillary Clinton, Joe Biden, Kamala Harris y sus asesores no supieron hacerlo-, este ciclo puede interrumpirse y reiniciarse. No veo probable que las élites republicanas apoyen la democracia hasta que los demócratas las obliguen, superando todos los obstáculos constitucionales y construyendo grandes mayorías en las dos cámaras del Congreso.</p>



<h2 class="wp-block-heading">P: En una sola frase, ¿cómo sería el <em>frame</em> que ese líder demócrata «hábil y compasivo» debería construir, y que Clinton, Biden y Harris no supieron formular?</h2>



<p>R: Mi propuesta de eslogan es «We fight for Liberty and Justice for All» («Luchamos por libertad y justicia para todos»). Todo quedaría encapsulado en esa frase. Y resulta familiar para cualquier estadounidense gracias al <em>Pledge of Allegiance</em> que todos aprendemos: la última frase dice <em>«One nation, under God, with liberty and justice for all»</em>. Pero en los últimos años hemos olvidado en gran medida ese sentimiento.</p>



<style>
h2 {
    font-size: 20pt;
    font-weight: 600;
}
</style>



<p></p>
<p>La entrada <a href="https://compolitica.com/entrevista-a-robert-entman/">Entrevista a Robert Entman</a> se publicó primero en <a href="https://compolitica.com">ACOP | Asociación de Comunicación Política</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El poder también posa en pareja</title>
		<link>https://compolitica.com/el-poder-tambien-posa-en-pareja/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[ACOP]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 11 May 2026 12:24:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Fotopolítica]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://compolitica.com/?p=50642</guid>

					<description><![CDATA[<p>Hay fotografías políticas que no muestran una decisión, ni una rueda de prensa, ni una cumbre internacional. Imágenes aparentemente menores</p>
<p>La entrada <a href="https://compolitica.com/el-poder-tambien-posa-en-pareja/">El poder también posa en pareja</a> se publicó primero en <a href="https://compolitica.com">ACOP | Asociación de Comunicación Política</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><strong><strong>Primeras damas, consortes y fotografía política</strong></strong></h2>



<p><strong>Pedro Ruiz</strong></p>



<p><a href="https://x.com/PedroRuiz_Photo" data-type="link" data-id="https://x.com/PedroRuiz_Photo" target="_blank" rel="noreferrer noopener">@PedroRuiz_Photo</a></p>



<p></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1920" height="756" src="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Fotopolitica1A_N115.webp" alt="" class="wp-image-50643" srcset="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Fotopolitica1A_N115.webp 1920w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Fotopolitica1A_N115-300x118.webp 300w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Fotopolitica1A_N115-1024x403.webp 1024w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Fotopolitica1A_N115-768x302.webp 768w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Fotopolitica1A_N115-1536x605.webp 1536w" sizes="(max-width: 1920px) 100vw, 1920px" /></figure>



<p>Hay fotografías políticas que no muestran una decisión, ni una rueda de prensa, ni una cumbre internacional. Imágenes aparentemente menores: un presidente caminando junto a su esposa, una primera dama abrazando a un niño, un consorte masculino acompañando a una presidenta, una familia saludando desde una residencia oficial. Y, sin embargo, esas fotografías también hablan de poder.</p>



<p>La fotografía política no solo retrata al líder. Retrata todo lo que lo rodea: sus escenarios, sus gestos, sus silencios, sus vínculos. Dentro de ese ecosistema visual, las primeras damas y los consortes ocupan un lugar delicado. No han sido elegidos, no gobiernan, no firman decretos, pero forman parte del relato público de una presidencia.</p>



<p>Son, en cierto modo, una frontera. La frontera entre la política y la vida privada. Entre el despacho y la casa. Entre la institución y la familia. Y en esa frontera la cámara encuentra un material narrativo de enorme fuerza.</p>



<p>Una primera dama fotografiada en un hospital no aprueba una ley sanitaria, pero asocia emocionalmente a la presidencia con el cuidado. Una primera dama rodeada de escolares no diseña una reforma educativa, pero ayuda a colocar al presidente dentro de un relato de futuro. Un consorte que acompaña a una presidenta no gobierna, pero puede transmitir estabilidad, normalidad o cercanía.</p>



<p>La imagen no sustituye a la política, pero la acompaña. Y muchas veces la suaviza. Por eso estas figuras no deben mirarse como simples acompañantes decorativos, aunque tampoco conviene convertirlas en poderes ocultos. Son personajes visuales de gran potencia, precisamente porque se mueven en un terreno ambiguo.</p>



<p>A un presidente se le mide por sus decisiones, sus discursos y sus crisis. A una primera dama se la mide también por su gesto, su ropa, su edad, su sonrisa, su silencio o su distancia. La cámara no trata igual a todos los cuerpos. A un presidente se le permite estar serio; a una primera dama se le exige ser cálida.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="863" height="578" src="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Fotopolitica1B_N115.webp" alt="" class="wp-image-50644" srcset="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Fotopolitica1B_N115.webp 863w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Fotopolitica1B_N115-300x201.webp 300w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Fotopolitica1B_N115-768x514.webp 768w" sizes="(max-width: 863px) 100vw, 863px" /></figure>



<p>Cuando funciona, la presencia de una primera dama o de un consorte puede completar el relato de un presidente. No porque lo maquille, sino porque le añade capas. El liderazgo necesita autoridad, pero también humanidad. Necesita despacho, pero también pasillo.</p>



<p>La familia, la ternura, la estabilidad, el cuidado o la complicidad, traducidos a imagen, pueden tener un valor político enorme. Una buena fotografía de pareja no gana una elección, pero puede reforzar una intuición: que ese líder tiene una vida detrás, que no está solo, que existe una parte humana más allá del atril.</p>



<p>El caso de Michelle Obama es uno de los ejemplos más claros. Su imagen no fue solo la de una esposa presidencial. Fue la de una mujer con presencia propia, causas reconocibles y una narrativa visual eficaz: colegios, niños, huertos, deporte, salud, cercanía y naturalidad.</p>



<p>Visualmente, Michelle Obama aportó algo esencial a la presidencia de Barack Obama: la idea de una modernidad familiar. Obama era el primer presidente afroamericano de Estados Unidos, pero también un padre, un marido, una figura rodeada de una familia que transmitía serenidad y aspiración. Ella no era un adorno en ese relato; era una de sus columnas visuales.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="863" height="578" src="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Fotopolitica1C_N115.webp" alt="" class="wp-image-50645" srcset="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Fotopolitica1C_N115.webp 863w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Fotopolitica1C_N115-300x201.webp 300w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Fotopolitica1C_N115-768x514.webp 768w" sizes="(max-width: 863px) 100vw, 863px" /></figure>



<p>Brigitte Macron representa otro registro. Su presencia ha ayudado a construir visualmente a Emmanuel Macron como un líder joven acompañado por una figura de experiencia, cultura y estabilidad. En muchas fotografías, él representa energía y ambición; ella introduce pausa, arraigo y calma.</p>



<p>La fotografía política trabaja mucho con esos equilibrios. Un líder demasiado frío necesita imágenes de afecto. Un líder demasiado joven necesita señales de experiencia. Un líder demasiado institucional necesita momentos de humanidad. La pareja puede ayudar a corregir esos desequilibrios, siempre que la escena no parezca fabricada.</p>



<p>Ahí aparece uno de los grandes riesgos. No hay nada peor que una imagen de intimidad que huele a estrategia. La cámara puede preparar un escenario, cuidar una luz o buscar un momento, pero no puede inventar una relación. Si no hay verdad, se nota.</p>



<p>La exposición pública de estas figuras puede ser buena, sí. Pero no siempre. Es buena cuando tiene sentido, cuando acompaña un relato auténtico, cuando respeta los límites personales y cuando no convierte a la pareja en escudo sentimental del líder. Es buena cuando ayuda a entender mejor al presidente, no cuando intenta tapar sus problemas.</p>



<p>Melania Trump representa un caso muy distinto. Su imagen pública ha estado marcada por la distancia, el control visual y una exposición selectiva. Frente a la naturalidad comunitaria de Michelle Obama, Melania ha proyectado una estética más fría, más cerrada, más jerárquica. No todas las primeras damas humanizan igual: algunas suavizan, otras elevan, otras protegen y otras separan.</p>



<p>Jill Biden ofreció otro modelo: el de la primera dama profesional, docente, cercana a causas públicas y menos icónica, pero muy funcional para el relato de Joe Biden. En un presidente marcado por la edad, la pérdida familiar y la experiencia, Jill Biden aportaba continuidad emocional. No buscaba dominar el encuadre, pero sí estabilizarlo.</p>



<p>Hay primeras damas que funcionan como foco. Otras funcionan como suelo. Y en fotografía política, el suelo importa mucho. No todo lo que sostiene una imagen tiene que estar en el centro.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="355" height="578" src="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Fotopolitica1D_N115.webp" alt="" class="wp-image-50646" srcset="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Fotopolitica1D_N115.webp 355w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Fotopolitica1D_N115-184x300.webp 184w" sizes="(max-width: 355px) 100vw, 355px" /></figure>



<p>Jacqueline Kennedy sigue siendo una referencia inevitable. Su restauración de la Casa Blanca y su manera de presentar la residencia presidencial fueron mucho más que gestos culturales. Fueron actos de comunicación política. Jacqueline entendió que los espacios también hablan, y que una casa presidencial podía proyectar historia, elegancia y continuidad nacional.</p>



<p>Hillary Clinton representa otra tensión: la primera dama demasiado política para quienes esperaban un papel ceremonial. Durante la presidencia de Bill Clinton asumió una presencia pública muy activa. Su caso muestra el límite de la exposición: cuando una primera dama entra en el terreno político de forma visible, la cámara deja de tratarla como acompañante y empieza a tratarla como poder.</p>



<p>Y cuando eso ocurre, llegan también los costes del poder: crítica, polarización, caricatura y desgaste. La imagen de pareja política puede transmitir equipo, pero también interferencia. Puede sugerir complicidad, pero también despertar sospecha si la ciudadanía interpreta que existe influencia sin responsabilidad democrática.</p>



<p>En América Latina, Eva Perón es quizá el ejemplo más claro de una primera dama que desbordó por completo la categoría protocolaria. Su imagen no fue accesoria al peronismo. Fue parte esencial de su identidad emocional. Evita entendió el balcón, la multitud, el gesto, la lágrima y el contacto físico con los humildes.</p>



<p>Su fotografía no era simplemente retrato. Era liturgia. En muchas imágenes, Eva Perón no acompaña al poder: es el acceso emocional al poder. Esa fuerza puede unir, pero también sacralizar. Puede acercar la política al pueblo, pero también convertir el liderazgo en devoción.</p>



<p>Y aquí aparece una cuestión fundamental: ¿qué ocurre cuando quien gobierna es una mujer? La historia visual ha producido muchas imágenes de primeras damas, pero muy pocas gramáticas sólidas para los primeros caballeros. Sabemos cómo debe posar la esposa de un presidente, incluso cuando discutimos ese papel. Pero todavía no sabemos muy bien cómo debe aparecer el marido de una presidenta.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="503" height="578" src="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Fotopolitica1E_N115.webp" alt="" class="wp-image-50648" srcset="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Fotopolitica1E_N115.webp 503w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Fotopolitica1E_N115-261x300.webp 261w" sizes="(max-width: 503px) 100vw, 503px" /></figure>



<p>Cuando el líder es hombre, la esposa puede ser leída como apoyo, sensibilidad, familia o cuidado. Cuando la líder es mujer, su pareja masculina suele quedar en una posición incómoda: si aparece mucho, puede parecer que invade; si aparece poco, parece irrelevante; si acompaña, se le coloca detrás; si opina, se le mira con recelo.</p>



<p>El caso de Claudia Sheinbaum en México abre una etapa interesante. Su marido, Jesús María Tarriba, se ha convertido en una figura inédita dentro del imaginario político mexicano. Su presencia pública, mucho más discreta que la de muchas primeras damas tradicionales, también comunica. En una presidenta asociada a la sobriedad, la ciencia y la autoridad técnica, un consorte demasiado visible podría alterar el equilibrio visual.</p>



<p>Jacinda Ardern, aunque fue primera ministra y no presidenta, ofrece otro ejemplo útil. Su pareja, Clarke Gayford, no funcionaba como una “primera dama” invertida, sino como parte de un relato contemporáneo de corresponsabilidad. Una mujer gobernando, una maternidad no escondida, una pareja no utilizada como trofeo y una política capaz de mostrarse fuerte sin renunciar al cuidado.</p>



<p>Quizá los consortes de presidentas no tengan que copiar el papel de las primeras damas. Quizá haya que inventar otra gramática visual, menos ceremonial y más centrada en la naturalidad del vínculo. Una gramática que acompañe sin invadir y que respete siempre el liderazgo de quien ocupa realmente el cargo.</p>



<p>Porque la gran pregunta no es cuánto debe aparecer una primera dama o un consorte. La pregunta es para qué aparece. Aparecer por aparecer es peligroso. La exposición pública, cuando no tiene relato, se convierte en ruido.</p>



<p>Y cuando una figura no elegida ocupa demasiado espacio sin una función clara, puede generar rechazo.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="863" height="578" src="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Fotopolitica1F_N115.webp" alt="" class="wp-image-50647" srcset="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Fotopolitica1F_N115.webp 863w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Fotopolitica1F_N115-300x201.webp 300w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/05/Fotopolitica1F_N115-768x514.webp 768w" sizes="(max-width: 863px) 100vw, 863px" /></figure>



<p>La exposición es positiva cuando hay transparencia, límites y utilidad pública: causas sociales, representación protocolaria, apoyo comunitario, diplomacia cultural u hospitalidad institucional. Pero hay una línea roja: la confusión entre influencia y responsabilidad. Una primera dama puede influir en la imagen de un presidente, pero no debe sustituir los canales institucionales.</p>



<p>Por eso la fotografía de primeras damas y consortes funciona mejor cuando respeta tres principios: coherencia, medida y verdad. Coherencia con el relato del líder. Medida en la exposición. Y verdad en la escena. No hace falta estar en todas las imágenes. A veces, una aparición bien escogida vale más que veinte fotografías de agenda.</p>



<p>La política necesita emoción, pero no puede reducirse a emoción. Necesita imágenes cercanas, pero no puede vivir solo de la cercanía. La primera dama o el consorte pueden aportar humanidad, pero no deben convertir la presidencia en una familia influencer. No todo debe fotografiarse. No todo lo íntimo debe convertirse en contenido.</p>



<p>Por eso los fotógrafos políticos que trabajan cerca del poder deben entender muy bien estas escenas. Fotografiar a una primera dama o a un consorte no es hacer sociales. Es fotografiar una parte invisible de la arquitectura del poder. Una parte que no gobierna, pero acompaña. Que no decide, pero influye. Que no firma, pero simboliza.</p>



<p>Las primeras damas y los consortes no son el centro de la presidencia. No deberían serlo. Pero muchas veces son el espejo lateral que nos permite ver mejor al presidente o a la presidenta. Porque el poder se fotografía en el atril, en el avión, en la cumbre y en el despacho, pero también en una mano que acompaña, en una mirada que sostiene, en una presencia discreta al fondo de la escena. A veces, para entender a un presidente, no hay que mirar solo al presidente. Hay que mirar quién está a su lado.</p>
<p>La entrada <a href="https://compolitica.com/el-poder-tambien-posa-en-pareja/">El poder también posa en pareja</a> se publicó primero en <a href="https://compolitica.com">ACOP | Asociación de Comunicación Política</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>ACOP, patrocinador del Public Affairs Summit 2026</title>
		<link>https://compolitica.com/acop-patrocinador-del-public-affairs-summit-2026/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Elisa Ruiz]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 28 Apr 2026 19:56:50 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Noticias]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://compolitica.com/?p=50620</guid>

					<description><![CDATA[<p>ACOP participa como entidad patrocinadora en el Public Affairs Summit 2026, uno de los principales encuentros del sector de los asuntos públicos en España, que reunirá a profesionales, empresas e instituciones para analizar los retos y tendencias que están redefiniendo la influencia y la toma de decisiones. En esta edición, el Summit pondrá el foco [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://compolitica.com/acop-patrocinador-del-public-affairs-summit-2026/">ACOP, patrocinador del Public Affairs Summit 2026</a> se publicó primero en <a href="https://compolitica.com">ACOP | Asociación de Comunicación Política</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[		<div data-elementor-type="wp-post" data-elementor-id="50620" class="elementor elementor-50620" data-elementor-post-type="post">
				<div class="elementor-element elementor-element-26f23b6a e-flex e-con-boxed e-con e-parent" data-id="26f23b6a" data-element_type="container" data-e-type="container">
					<div class="e-con-inner">
				<div class="elementor-element elementor-element-401d7a14 elementor-widget elementor-widget-text-editor" data-id="401d7a14" data-element_type="widget" data-e-type="widget" data-widget_type="text-editor.default">
				<div class="elementor-widget-container">
									<p data-start="163" data-end="475">ACOP participa como entidad patrocinadora en el <strong data-start="211" data-end="241">Public Affairs Summit 2026</strong>, uno de los principales encuentros del sector de los asuntos públicos en España, que reunirá a profesionales, empresas e instituciones para analizar los retos y tendencias que están redefiniendo la influencia y la toma de decisiones.</p><p data-start="477" data-end="668">En esta edición, el Summit pondrá el foco en el impacto de la inteligencia artificial, la evolución del entorno regulatorio y los nuevos modelos de relación entre actores públicos y privados.</p><p data-start="670" data-end="816">En este contexto, ACOP tendrá una presencia destacada en el programa. Su presidenta, <strong data-start="755" data-end="770">Ana Salazar</strong>, participará como ponente en la mesa redonda:</p><p data-start="818" data-end="916"><strong data-start="818" data-end="901">“Cómo la IA transforma la influencia y el modelo operativo de Asuntos Públicos”</strong><br data-start="901" data-end="904" />🕚 11:45 h</p><p data-start="918" data-end="1165">En este espacio de debate, compartirá panel con referentes del sector como Enrique Marcos Collado (Spaak), Tomás Burgaleta Alonso (Reversa AI) y Cecilia Álvarez Rigaudias (Meta), en una conversación moderada por David Martín Martín (Sildavia One).</p><p data-start="1167" data-end="1417">La sesión abordará cómo la inteligencia artificial está redefiniendo las estrategias de influencia, los procesos de toma de decisiones y la operativa de los asuntos públicos, abriendo nuevas oportunidades y desafíos para los profesionales del sector.</p><p data-start="1419" data-end="1599">La participación de ACOP en este foro refuerza su posicionamiento como actor clave en la conversación sobre el presente y futuro de la comunicación política y los asuntos públicos.</p>								</div>
				</div>
				<div class="elementor-element elementor-element-9d2e54f elementor-widget elementor-widget-button" data-id="9d2e54f" data-element_type="widget" data-e-type="widget" data-widget_type="button.default">
				<div class="elementor-widget-container">
									<div class="elementor-button-wrapper">
					<a class="elementor-button elementor-button-link elementor-size-sm" href="https://www.public-affairs-summit.es/">
						<span class="elementor-button-content-wrapper">
									<span class="elementor-button-text">Reserva tu plaza aquí</span>
					</span>
					</a>
				</div>
								</div>
				</div>
				<div class="elementor-element elementor-element-30c4a37 elementor-widget elementor-widget-text-editor" data-id="30c4a37" data-element_type="widget" data-e-type="widget" data-widget_type="text-editor.default">
				<div class="elementor-widget-container">
									<p data-start="947" data-end="1064"><strong data-start="947" data-end="957">Fecha:</strong> 6 de mayo de 2026<br data-start="971" data-end="974" /><strong data-start="974" data-end="983">Hora:</strong> 09:00 h<br data-start="991" data-end="994" /><strong data-start="994" data-end="1006">Lugar:</strong> Espacio Beatriz. Madrid</p>								</div>
				</div>
					</div>
				</div>
				</div>
		<p>La entrada <a href="https://compolitica.com/acop-patrocinador-del-public-affairs-summit-2026/">ACOP, patrocinador del Public Affairs Summit 2026</a> se publicó primero en <a href="https://compolitica.com">ACOP | Asociación de Comunicación Política</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>MIÉRCOLES DIGITAL ACOP: De movimiento a fenómeno: el DSA y el éxito de Mamdani</title>
		<link>https://compolitica.com/miercoles-digitales-acop-como-comunicar-la-crisis-y-la-emergencia-2/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Elisa Ruiz]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 16 Apr 2026 11:01:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actividades]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://compolitica.com/?p=50301</guid>

					<description><![CDATA[<p>ACOP lanza una nueva sesión de su ciclo Miércoles Digital, un espacio orientado al análisis de tendencias, estrategias y casos de éxito en comunicación política en el entorno digital. El próximo 29 de abril a las 19:00 h, en formato online, abordaremos el fenómeno del Democratic Socialists of America (DSA) y su impacto en campañas [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://compolitica.com/miercoles-digitales-acop-como-comunicar-la-crisis-y-la-emergencia-2/">MIÉRCOLES DIGITAL ACOP: De movimiento a fenómeno: el DSA y el éxito de Mamdani</a> se publicó primero en <a href="https://compolitica.com">ACOP | Asociación de Comunicación Política</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[		<div data-elementor-type="wp-post" data-elementor-id="50301" class="elementor elementor-50301" data-elementor-post-type="post">
				<div class="elementor-element elementor-element-26f23b6a e-flex e-con-boxed e-con e-parent" data-id="26f23b6a" data-element_type="container" data-e-type="container">
					<div class="e-con-inner">
				<div class="elementor-element elementor-element-401d7a14 elementor-widget elementor-widget-text-editor" data-id="401d7a14" data-element_type="widget" data-e-type="widget" data-widget_type="text-editor.default">
				<div class="elementor-widget-container">
									<p data-start="181" data-end="368">ACOP lanza una nueva sesión de su ciclo <strong data-start="221" data-end="242">Miércoles Digital</strong>, un espacio orientado al análisis de tendencias, estrategias y casos de éxito en comunicación política en el entorno digital.</p>
<p data-start="370" data-end="640">El próximo <strong data-start="381" data-end="410">29 de abril a las 19:00 h</strong>, en formato online, abordaremos el fenómeno del <strong data-start="459" data-end="501">Democratic Socialists of America (DSA)</strong> y su impacto en campañas recientes, poniendo el foco en el caso de Mamdani como ejemplo de innovación estratégica y eficacia comunicativa.</p>
<p data-start="642" data-end="699">La sesión se estructurará en dos bloques complementarios:</p>
<p data-start="701" data-end="917">Por un lado, <strong data-start="714" data-end="729">Iago Moreno</strong>, consultor digital, analizará el contexto político e ideológico del DSA, su evolución dentro del panorama estadounidense y su creciente capacidad de influencia en campañas contemporáneas.</p>
<p data-start="919" data-end="1171">Por otro, <strong data-start="929" data-end="945">Omar Batista</strong>, politólogo, profundizará en el análisis de la campaña de Mamdani, desgranando sus principales claves estratégicas: narrativa, posicionamiento, herramientas de comunicación y los factores que explican su impacto y relevancia.</p>
<p data-start="1173" data-end="1412">Este encuentro ofrece una oportunidad para comprender cómo determinados movimientos políticos logran escalar en visibilidad e influencia, así como para identificar aprendizajes aplicables a la práctica profesional en comunicación política.</p>
<p data-start="1414" data-end="1546">La sesión se enmarca en la apuesta de ACOP por generar conocimiento útil, aplicado y conectado con los desafíos actuales del sector.</p>								</div>
				</div>
				<div class="elementor-element elementor-element-9d2e54f elementor-widget elementor-widget-button" data-id="9d2e54f" data-element_type="widget" data-e-type="widget" data-widget_type="button.default">
				<div class="elementor-widget-container">
									<div class="elementor-button-wrapper">
					<a class="elementor-button elementor-button-link elementor-size-sm" href="https://acop.playoffinformatica.com/actividad/39/Los-miercoles-digitales-de-ACOP:-De-movimiento-a-fenomeno:-el-DSA-y-el-exito-de-Mamdani/">
						<span class="elementor-button-content-wrapper">
									<span class="elementor-button-text">Reserva tu plaza aquí</span>
					</span>
					</a>
				</div>
								</div>
				</div>
				<div class="elementor-element elementor-element-30c4a37 elementor-widget elementor-widget-text-editor" data-id="30c4a37" data-element_type="widget" data-e-type="widget" data-widget_type="text-editor.default">
				<div class="elementor-widget-container">
									<p data-start="947" data-end="1064"><strong data-start="947" data-end="957">Fecha:</strong> 29 de abril de 2026<br data-start="971" data-end="974" /><strong data-start="974" data-end="983">Hora:</strong> 19:00 h<br data-start="991" data-end="994" /><strong data-start="994" data-end="1006">Formato:</strong> Online<br data-start="1013" data-end="1016" /><strong data-start="1016" data-end="1033">Periodicidad:</strong> Último miércoles de cada mes</p>
<p data-start="1066" data-end="1143">Una sesión para entender dónde se compite, por qué se compite y cómo se gana.</p>								</div>
				</div>
					</div>
				</div>
				</div>
		<p>La entrada <a href="https://compolitica.com/miercoles-digitales-acop-como-comunicar-la-crisis-y-la-emergencia-2/">MIÉRCOLES DIGITAL ACOP: De movimiento a fenómeno: el DSA y el éxito de Mamdani</a> se publicó primero en <a href="https://compolitica.com">ACOP | Asociación de Comunicación Política</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>MIÉRCOLES DIGITAL ACOP: De movimiento a fenómeno: el DSA y el éxito de Mamdani.</title>
		<link>https://compolitica.com/miercoles-digital-acop-de-movimiento-a-fenomeno-el-dsa-y-el-exito-de-mamdani/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Elisa Ruiz]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 16 Apr 2026 07:19:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agenda]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://compolitica.com/?p=50598</guid>

					<description><![CDATA[<p>La entrada <a href="https://compolitica.com/miercoles-digital-acop-de-movimiento-a-fenomeno-el-dsa-y-el-exito-de-mamdani/">MIÉRCOLES DIGITAL ACOP: De movimiento a fenómeno: el DSA y el éxito de Mamdani.</a> se publicó primero en <a href="https://compolitica.com">ACOP | Asociación de Comunicación Política</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[		<div data-elementor-type="wp-post" data-elementor-id="50598" class="elementor elementor-50598" data-elementor-post-type="post">
				<div class="elementor-element elementor-element-5851884 e-flex e-con-boxed e-con e-parent" data-id="5851884" data-element_type="container" data-e-type="container">
					<div class="e-con-inner">
				<div class="elementor-element elementor-element-0181796 elementor-widget elementor-widget-image" data-id="0181796" data-element_type="widget" data-e-type="widget" data-widget_type="image.default">
				<div class="elementor-widget-container">
															<img loading="lazy" decoding="async" width="800" height="671" src="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/02/1.jpg" class="attachment-large size-large wp-image-50275" alt="" srcset="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/02/1.jpg 940w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/02/1-300x251.jpg 300w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/02/1-768x644.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" />															</div>
				</div>
					</div>
				</div>
				</div>
		<p>La entrada <a href="https://compolitica.com/miercoles-digital-acop-de-movimiento-a-fenomeno-el-dsa-y-el-exito-de-mamdani/">MIÉRCOLES DIGITAL ACOP: De movimiento a fenómeno: el DSA y el éxito de Mamdani.</a> se publicó primero en <a href="https://compolitica.com">ACOP | Asociación de Comunicación Política</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>ACOPazos. Framing Threats to American Democracy</title>
		<link>https://compolitica.com/acopazos-framing-threats-to-american-democracy/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Elisa Ruiz]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Apr 2026 19:49:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agenda]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://compolitica.com/?p=50612</guid>

					<description><![CDATA[<p>La entrada <a href="https://compolitica.com/acopazos-framing-threats-to-american-democracy/">ACOPazos. Framing Threats to American Democracy</a> se publicó primero en <a href="https://compolitica.com">ACOP | Asociación de Comunicación Política</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[		<div data-elementor-type="wp-post" data-elementor-id="50612" class="elementor elementor-50612" data-elementor-post-type="post">
				<div class="elementor-element elementor-element-5851884 e-flex e-con-boxed e-con e-parent" data-id="5851884" data-element_type="container" data-e-type="container">
					<div class="e-con-inner">
				<div class="elementor-element elementor-element-0181796 elementor-widget elementor-widget-image" data-id="0181796" data-element_type="widget" data-e-type="widget" data-widget_type="image.default">
				<div class="elementor-widget-container">
															<img loading="lazy" decoding="async" width="800" height="671" src="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/02/1.jpg" class="attachment-large size-large wp-image-50275" alt="" srcset="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/02/1.jpg 940w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/02/1-300x251.jpg 300w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/02/1-768x644.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" />															</div>
				</div>
					</div>
				</div>
				</div>
		<p>La entrada <a href="https://compolitica.com/acopazos-framing-threats-to-american-democracy/">ACOPazos. Framing Threats to American Democracy</a> se publicó primero en <a href="https://compolitica.com">ACOP | Asociación de Comunicación Política</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>ACOPAZO &#124; Framing Threats to American Democracy, con Robert Entman</title>
		<link>https://compolitica.com/acopazo-framing-threats-to-american-democracy-con-robert-entman/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Elisa Ruiz]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Apr 2026 07:51:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actividades]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://compolitica.com/?p=50613</guid>

					<description><![CDATA[<p>ACOP celebra una nueva edición de sus ACOPAZOS, consolidado como uno de los espacios de referencia para el análisis de la comunicación política desde una perspectiva internacional y de alto nivel. El próximo 16 de abril a las 19:00 h, en el Espacio LATE (C/ San Hermenegildo, 5), contaremos con la participación de Robert Entman, [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://compolitica.com/acopazo-framing-threats-to-american-democracy-con-robert-entman/">ACOPAZO | Framing Threats to American Democracy, con Robert Entman</a> se publicó primero en <a href="https://compolitica.com">ACOP | Asociación de Comunicación Política</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[		<div data-elementor-type="wp-post" data-elementor-id="50613" class="elementor elementor-50613" data-elementor-post-type="post">
				<div class="elementor-element elementor-element-26f23b6a e-flex e-con-boxed e-con e-parent" data-id="26f23b6a" data-element_type="container" data-e-type="container">
					<div class="e-con-inner">
				<div class="elementor-element elementor-element-401d7a14 elementor-widget elementor-widget-text-editor" data-id="401d7a14" data-element_type="widget" data-e-type="widget" data-widget_type="text-editor.default">
				<div class="elementor-widget-container">
									<p data-start="177" data-end="377">ACOP celebra una nueva edición de sus <strong data-start="215" data-end="227">ACOPAZOS</strong>, consolidado como uno de los espacios de referencia para el análisis de la comunicación política desde una perspectiva internacional y de alto nivel.</p><p data-start="379" data-end="720">El próximo <strong data-start="390" data-end="419">16 de abril a las 19:00 h</strong>, en el <strong data-start="427" data-end="468">Espacio LATE (C/ San Hermenegildo, 5)</strong>, contaremos con la participación de <strong data-start="505" data-end="522">Robert Entman</strong>, profesor de Media and Public Affairs y de International Affairs en la George Washington University, y una de las voces más influyentes en el estudio del framing y su impacto en la opinión pública.</p><p data-start="722" data-end="1025">Bajo el título <strong data-start="737" data-end="780">“Framing Threats to American Democracy”</strong>, la sesión abordará cómo se construyen, interpretan y comunican las amenazas a la democracia en el contexto estadounidense, así como el papel que desempeñan los medios y los actores políticos en la configuración de estos marcos interpretativos.</p><p data-start="1027" data-end="1118">La presentación correrá a cargo de <strong data-start="1062" data-end="1079">Carlos Arcila</strong>, miembro del Comité Académico de ACOP.</p><p data-start="1120" data-end="1346">Este encuentro ofrece una oportunidad única para profundizar en uno de los conceptos clave de la comunicación política contemporánea y analizar su aplicación en escenarios de creciente polarización e incertidumbre democrática.</p><p data-start="1348" data-end="1512">Una sesión orientada a profesionales y académicos que buscan incorporar una mirada más sofisticada sobre el poder del framing en la construcción del debate público.</p>								</div>
				</div>
				<div class="elementor-element elementor-element-9d2e54f elementor-widget elementor-widget-button" data-id="9d2e54f" data-element_type="widget" data-e-type="widget" data-widget_type="button.default">
				<div class="elementor-widget-container">
									<div class="elementor-button-wrapper">
					<a class="elementor-button elementor-button-link elementor-size-sm" href="https://acop.playoffinformatica.com/actividad/38/ACOPAZOS-Framing-Threats-to-American-Democracy/">
						<span class="elementor-button-content-wrapper">
									<span class="elementor-button-text">Reserva tu plaza aquí</span>
					</span>
					</a>
				</div>
								</div>
				</div>
				<div class="elementor-element elementor-element-30c4a37 elementor-widget elementor-widget-text-editor" data-id="30c4a37" data-element_type="widget" data-e-type="widget" data-widget_type="text-editor.default">
				<div class="elementor-widget-container">
									<p data-start="947" data-end="1064"><strong data-start="947" data-end="957">Fecha:</strong> 16 de abril de 2026<br data-start="971" data-end="974" /><strong data-start="974" data-end="983">Hora:</strong> 19:00 h<br data-start="991" data-end="994" /><strong data-start="994" data-end="1006">Formato:</strong> Espacio LATE. C/ San Hermenegildo, 5. Madrid.</p>								</div>
				</div>
					</div>
				</div>
				</div>
		<p>La entrada <a href="https://compolitica.com/acopazo-framing-threats-to-american-democracy-con-robert-entman/">ACOPAZO | Framing Threats to American Democracy, con Robert Entman</a> se publicó primero en <a href="https://compolitica.com">ACOP | Asociación de Comunicación Política</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Presencia sin relato &#8211; Lo que la campaña digital peruana revela sobre el debate público</title>
		<link>https://compolitica.com/presencia-sin-relato-lo-que-la-campana-digital-peruana-revela-sobre-el-debate-publico/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[ACOP]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 10 Apr 2026 12:22:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[A Fondo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://compolitica.com/?p=50545</guid>

					<description><![CDATA[<p>Perú llega a las elecciones generales del 12 de abril de 2026 con un historial político que pocas democracias de la región pueden igualar en términos de inestabilidad</p>
<p>La entrada <a href="https://compolitica.com/presencia-sin-relato-lo-que-la-campana-digital-peruana-revela-sobre-el-debate-publico/">Presencia sin relato &#8211; Lo que la campaña digital peruana revela sobre el debate público</a> se publicó primero en <a href="https://compolitica.com">ACOP | Asociación de Comunicación Política</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong><strong>Análisis de Conversación Digital elaborado por ATRIBUS, sobre las Elecciones Generales de Perú (primera vuelta, 12/4/2026) &#8211; 68.740 publicaciones, 1/3 al 19/3/2026</strong></strong></p>
<p><strong>Miguel Ángel Cintas i Llopis</strong></p>
<p>CEO Atribus</p>
<p><strong>Hector Dyer</strong></p>
<p>Product Operations Manager</p>
<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1920" height="756" src="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/04/Afondo1A_N114.webp" alt="Lo que la campaña digital peruana revela sobre el debate público" class="wp-image-50546" srcset="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/04/Afondo1A_N114.webp 1920w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/04/Afondo1A_N114-300x118.webp 300w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/04/Afondo1A_N114-1024x403.webp 1024w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/04/Afondo1A_N114-768x302.webp 768w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/04/Afondo1A_N114-1536x605.webp 1536w" sizes="(max-width: 1920px) 100vw, 1920px" /></figure>
<p><em>Perú llega a las elecciones generales del 12 de abril de 2026 con un historial político que pocas democracias de la región pueden igualar en términos de inestabilidad: seis presidentes en menos de una década, un Congreso que ha destituido y sido disuelto, un expresidente encarcelado y otro fallecido durante su detención. En ese contexto de desconfianza institucional profunda y fragmentación del sistema de partidos, veinte candidatos compiten por la presidencia. Ninguna encuesta ofrece a estas alturas un favorito claro. Lo que sí ofrece la conversación digital de los últimos meses es un mapa de cómo se construye —y se destruye— el relato político en una campaña sin centro de gravedad.</em></p>
<p>El post más viral de toda la campaña no lo publicó ningún candidato. Fue la reacción ciudadana al asesinato de tres ingenieros en Sullana: más de 680.000 interacciones, el mayor pico de movilización emocional del ciclo. Los candidatos que lideran el debate digital no estuvieron ahí. Ese silencio, más que cualquier dato, retrata esta campaña.</p>
<p>Perú llega a las elecciones generales del 12 de abril de 2026 con un historial político que pocas democracias de la región pueden igualar en términos de inestabilidad: seis presidentes en menos de una década, un Congreso que ha destituido y sido disuelto, un expresidente e­ncarcelado y otro fallecido durante su detención. En ese contexto de desconfianza institucional profunda y fragmentación del sistema de partidos, veinte candidatos compiten por la presidencia. Ninguna encuesta ofrece a estas alturas un favorito claro. Lo que sí ofrece la conversación digital de los últimos meses es un mapa de cómo se construye —y se destruye— el relato político en una campaña sin centro de gravedad.</p>
<p>El post más viral de toda la campaña no lo publicó ningún candidato. Fue la reacción ciudadana al asesinato de tres ingenieros en Sullana: más de 680.000 interacciones, el mayor pico de movilización emocional del ciclo. Los candidatos que lideran el debate digital no estuvieron ahí. Ese silencio, más que cualquier dato, retrata esta campaña.</p>
<h2 class="wp-block-heading">EL PRECIO DE LIDERAR SIN CONTROLAR EL PRECIO DE LIDERAR SIN CONTROLAR</h2>
<p>Keiko Fujimori y Rafael López Aliaga llevan semanas siendo los candidatos más presentes en la conversación digital peruana. Juntos concentran casi el 44% del debate. Son, por volumen, los líderes indiscutibles del ciclo. Y sin embargo ninguno de los dos define los términos en que ese debate ocurre.</p>
<p>Hay una distinción que conviene no perder de vista. Ocupar espacio en la conversación no es lo mismo que encuadrarla. Fujimori acumula el 23% del volumen digital, pero el 52% de lo que se publica sobre ella es negativo. El motor no son sus propias publicaciones: es la persistencia del expediente judicial —condenas, inhabilitaciones, herencia política—, un encuadre que el ecosistema digital reproduce de forma casi autónoma. <em>Cuando el tema es corrupción, el tono negativo alcanza el 69%</em>. No hace falta que sus adversarios la ataquen: la conversación lo hace por ellos.</p>
<p>López Aliaga parte de una posición algo más favorable. Sus publicaciones de propuesta generan el mejor tono del campo —solo un 15% de negatividad cuando habla de gobierno—, frente al 36% que acumula en el registro electoral. La ciudadanía, según lo que la conversación deja ver, r­esponde mejor a la propuesta que al contraste. Pero en la recta final del período analizado pierde seis puntos de presencia mientras los emergentes crecen. Se dibuja aquí una tensión estructural: <strong>el liderazgo digital arrastra un coste reputacional que es difícil de separar de la visibilidad misma</strong>.<em> </em><em></em></p>
<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong><em>Estar en el debate no es lo mismo que dirigirlo. La autoridad digital se construye en volumen y se erosiona en tono.</em></strong><strong><em></em></strong></p>
</blockquote>
<h2 class="wp-block-heading">TIKTOK CONSTRUYE CANDIDATURAS. EL ESCRUTINIO LAS PRUEBA</h2>
<p>A principios de febrero, Jorge Nieto y Wolfgang Grozo no existían en la conversación digital peruana. Menos del 0,5% del debate cada uno. Seis semanas después, Nieto rozaba el 12% del Share of Voice y Grozo el 10%. Sin hito mediático que lo explique, sin historial judicial que arrastrar, sin aparato de campaña visible. Solo formato.</p>
<p>El vector es claro: TikTok y el vídeo corto de propuesta. Los posts de propuesta de Nieto generan más de 3.000 interacciones por publicación; los de López Aliaga, en el mismo registro, no llegan a 750. La eficiencia no viene del presupuesto sino del ajuste entre candidato, canal y momento. <em>La ciudadanía, según lo que el seguimiento sugiere, responde al discurso de propuesta con una intensidad que el resto de los registros no alcanza</em>. Y eso los candidatos consolidados lo aplican de forma intermitente, no sistemática.</p>
<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="863" height="578" src="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/04/Afondo1B_N114.webp" alt="Lo que la campaña digital peruana revela sobre el debate público" class="wp-image-50547" srcset="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/04/Afondo1B_N114.webp 863w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/04/Afondo1B_N114-300x201.webp 300w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/04/Afondo1B_N114-768x514.webp 768w" sizes="(max-width: 863px) 100vw, 863px" /></figure>
<p>Pero el crecimiento viral esconde una fragilidad que empieza a perfilarse. Entre el 65% y el 78% de la conversación sobre Nieto y Grozo la generan terceros, no sus propias cuentas. Su visibilidad es, en buena parte, prestada. Mientras el ecosistema les es favorable, eso no importa. Cuando el escrutinio aumenta —y la negatividad sobre ambos pasó de niveles mínimos en febrero a más del 43% en marzo—, la dependencia de terceros se convierte en vulnerabilidad. <strong>El candidato que no construye su propio relato no puede defenderlo cuando hace falta</strong>.</p>
<p>No es un fenómeno nuevo en la región. Pero en Perú, donde la desconfianza institucional es tan alta que un candidato sin historial parte con ventaja de tono, el patrón adquiere una forma particular. La pregunta no es si Nieto y Grozo pueden crecer. Es si ese crecimiento resiste la exposición directa.</p>
<h2 class="wp-block-heading">EL RELATO QUE ESPERA DUEÑO</h2>
<p>Si los dos bloques anteriores hablan de lo que los candidatos hacen con su presencia digital, este habla de lo que no hacen. Y es, probablemente, la señal más clara del ciclo.</p>
<p>La inseguridad es el tema con mayor carga emocional de toda la campaña. La conversación en torno a extorsión, crimen organizado y violencia concentra un 74% de negatividad, la más alta de todo el dataset. Genera 1,6 millones de interacciones reales. El post de mayor alcance del período completo —680.000 interacciones— no p­ertenece a ningún candidato: es la respuesta ciudadana al asesinato de tres ingenieros en Sullana. El malestar existe, es masivo, y moviliza.</p>
<p>¿Y cuánto espacio le dedican a ese malestar los candidatos que lideran el debate? Entre el 4% y el 6% de sus publicaciones. Todos, sin excepción. <strong>La brecha entre lo que moviliza a la ciudadanía y lo que los candidatos eligen publicar es el retrato más preciso de esta campaña</strong>.</p>
<p>La lógica defensiva es comprensible: apropiarse de la inseguridad supone asumir el coste emocional de un tema aplastantemente negativo. Pero esa lógica es, en sí misma, un diagnóstico sobre la calidad del debate. Cuando ningún candidato quiere habitar el relato con más tracción del ciclo, la campaña produce presencia sin representación: mucho volumen sobre los candidatos, poco discurso desde los candidatos hacia el malestar que más preocupa.</p>
<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>El relato con más fuerza emocional del ciclo no tiene interlocutor político. Espera dueño.</em><em></em></p>
</blockquote>
<h2 class="wp-block-heading">LO QUE QUEDA CUANDO SE APAGA EL ALGORITMO</h2>
<p>Hay una pregunta que estos meses de conversación digital formulan con claridad, aunque no la respondan: ¿para qué sirve un debate tan voluminoso si los candidatos más visibles no controlan su encuadre, los emergentes dependen de ecosistemas que no gestionan, y el tema que más moviliza a la ciudadanía no tiene interlocutor político?</p>
<p>La respuesta incómoda es que sirve, sobre todo, para registrar la intensidad de los conflictos. El volumen es real. La movilización emocional. Pero la conversación produce poca deliberación, pocos marcos compartidos, pocas propuestas evaluables. Mucho ruido en torno a los candidatos; poco discurso de los candidatos hacia lo que de verdad inquieta.</p>
<p>No es un problema exclusivamente peruano. Es la forma que adopta la campaña digital cuando la lógica de la viralidad desplaza a la construcción de relato, cuando el algoritmo premia la emoción sobre el argumento. Perú lo ilustra con especial nitidez porque la brecha entre agenda ciudadana y agenda de campaña no es aquí coyuntural: viene de lejos. En un país donde la política ha decepcionado de forma tan sistemática, que el malestar ciudadano supere en tracción a cualquier propuesta no es una anomalía de campaña. Es el estado normal de las cosas.</p>
<p>El 12 de abril dirá si alguien encontró el modo de hablar de i­nseguridad sin quemarse, si los emergentes resistieron el escrutinio, si el duopolio supo convertir presencia en votos. Lo que la conversación de estos meses ya sugiere, con independencia del resultado, es que esta ha sido una campaña de liderazgos muy visibles y relatos todavía por construir. Y que eso, en democracia, siempre tiene un precio.</p>
<h2 class="wp-block-heading">Nota metodológica</h2>
<p>Este artículo se apoya en un análisis de conversación digital elaborado por Atribus sobre 68.740 publicaciones de 20 candidatos presidenciales, recogidas en cuatro períodos de seguimiento entre el 1 de febrero y el 19 de marzo de 2026. La presencia digital relativa no equivale a intención de voto. La clasificación de tono es automática y puede fallar con ironía o memes. Las interacciones en TikTok corresponden a me gustas, comentarios y compartidos.</p>
<p>La entrada <a href="https://compolitica.com/presencia-sin-relato-lo-que-la-campana-digital-peruana-revela-sobre-el-debate-publico/">Presencia sin relato &#8211; Lo que la campaña digital peruana revela sobre el debate público</a> se publicó primero en <a href="https://compolitica.com">ACOP | Asociación de Comunicación Política</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Entrevista a Angela Paloma</title>
		<link>https://compolitica.com/entrevista-a-angela-paloma/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[ACOP]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 10 Apr 2026 12:16:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevista]]></category>
		<category><![CDATA[entrevista]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://compolitica.com/?p=50540</guid>

					<description><![CDATA[<p>Ellas quieren liderar: por qué la democracia necesita más poder en manos de mujeres Irene Núñez @Irenuqui Directora de la revista ACOP Doctora cum laude en Estudios de Género, Culturas, Sociedades y Políticas en la Universitat Rovira i Virgili, Ángela Paloma lleva años analizando e investigando cómo las mujeres transforman la política desde dentro. En [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://compolitica.com/entrevista-a-angela-paloma/">Entrevista a Angela Paloma</a> se publicó primero en <a href="https://compolitica.com">ACOP | Asociación de Comunicación Política</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong><strong><em><strong>Ellas quieren liderar: por qué la democracia necesita más poder en manos de mujeres</strong></em></strong></strong></p>



<p><strong>Irene Núñez</strong></p>



<p><a href="https://x.com/Irenuqui">@Irenuqui</a></p>



<p><strong>Directora de la revista ACOP</strong></p>
</blockquote>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="863" height="578" src="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/04/Entrevista1B_N114.webp" alt="Entrevista a Angela Paloma" class="wp-image-50542" srcset="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/04/Entrevista1B_N114.webp 863w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/04/Entrevista1B_N114-300x201.webp 300w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/04/Entrevista1B_N114-768x514.webp 768w" sizes="(max-width: 863px) 100vw, 863px" /></figure>



<p>Doctora cum laude en Estudios de Género, Culturas, Sociedades y Políticas en la Universitat Rovira i Virgili, Ángela Paloma lleva años analizando e investigando cómo las mujeres transforman la política desde dentro. En su libro `Ellas quieren. El liderazgo excepcional de las políticas´, publicado por la editorial UOC, aborda los obstáculos visibles e invisibles a los que se enfrentan las lideresas, así como el papel de la comunicación política en su reconocimiento público.</p>



<p><strong>En la introducción del libro señalas que en la asesoría política los perfiles femeninos siguen muy ocultos y “cohabitan en una desigualdad permanente”. En tu trayectoria asesorando a distintos ministerios y al Gobierno de España, ¿cuáles han sido los principales retos a los que te has enfrentado?&nbsp;</strong></p>



<p>Mi experiencia en la comunicación política ha estado rodeada casi siempre de hombres. Es decir, los referentes visibles desde que empecé a estudiar han sido siempre hombres, con la gran excepción histórica que representa Gisela Rubach a nivel internacional. Pero también la experiencia me ha enseñado que hay muchas mujeres profesionales detrás —consultoras, asesoras, subdirectoras, directoras de comunicación, jefas de prensa— que carecen de perfil público y también de reconocimiento.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>«Las mujeres no solo acceden menos a posiciones de poder, sino que, cuando lo hacen, a menudo es en contextos de crisis o alta dificultad, donde el margen de éxito es menor. Se las llama para resolver problemas, pero no siempre se las consolida ni se las reconoce después»</em><em></em></p>
</blockquote>



<p>En cuanto a los principales retos, el primero fue el institucional: nadie te avisa ni te prepara para gestionar la comunicación de una pandemia o para dirigir un gabinete con un impacto directo en el PIB de en torno al 40%. El segundo, la construcción de equipos basados en el talento. Y el tercero, aprender la cultura funcionarial, sumado al síndrome de la impostora, que me llevaba a cuestionarme a diario si sería capaz. Al final, no d­ejamos de ser víctimas del mismo sistema que pretendemos cambiar. Sin embargo, cuando la gente me preguntaba si tenía miedo de afrontar un reto como fueron las dos direcciones de gabinete, siempre respondía que mi profesión me encanta, creo que se nota, es mi pasión. Y cuando las cosas se hacen desde ahí, el miedo nunca viene a buscarte.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>«Para dejar de reforzar estereotipos necesitamos buenos líderes y buenas lideresas capaces de trabajar por una nueva cultura basada en la igualdad de oportunidades»</em><em></em></p>
</blockquote>



<p><strong>¿Qué has aprendido sobre las dinámicas de poder dentro de los gabinetes y qué cambios organizativos concretos propones para que las consultoras y los partidos políticos hagan visibles y promocionen más talento femenino en sus equipos de estrategia y comunicación?</strong></p>



<p>Los gabinetes deben construirse en base a tres ideas: quién es tu líder, qué objetivo tiene la institución y qué imagen quieres proyectar a medio y largo plazo. En los equipos debe haber talento y confianza, deben comprender la trayectoria del líder y responder a los objetivos institucionales.</p>



<p>Para evitar gabinetes masculinizados no basta con incorporar mujeres: hay que transformar la cultura que decide quién es considerado válido o válida para estar ahí. Esa cultura sigue siendo, en gran medida, androcéntrica: piensa en masculino por defecto, asocia liderazgo con perfiles masculinos y pone en duda —explícita o implícitamente— la preparación de las mujeres, a pesar de que su cualificación está más que demostrada.</p>



<p>A esto se suma un patrón bien identificado: el de los “precipicios de cristal”. Las mujeres no solo acceden menos a posiciones de poder, sino que, cuando lo hacen, a menudo es en contextos de crisis o alta dificultad, donde el margen de éxito es menor. Se las llama para resolver problemas, pero no siempre se las consolida ni se las reconoce después. Por eso, el cambio no es solo de presencia, sino de lógica, es decir, dejar de pensar en términos masculinos como norma y empezar a reconocer, de forma estructural, el talent­o y el liderazgo de las mujeres en condiciones de igualdad.</p>



<p>También hay un problema de visibilidad: si los puestos altos los ocupan ellos, la visibilidad recae en ellos. Y ahí entra el papel de los medios de comunicación. En consultoría, siempre encuentro más entrevistas, libros publicados o participaciones masculinas. Y creo solo hace falta una cosa para equilibrar: llamarlas.</p>



<p><strong>En el libro analizas qué entendemos por liderazgo y apuestas por un “liderazgo excepcional” más que por la idea de un “liderazgo femenino”. ¿Cómo podemos, desde la comunicación política, dejar de reforzar estereotipos y narrar liderazgos de mujeres en toda su diversidad, sin caer en estereotipos de género?</strong></p>



<p>El liderazgo que defiendo es la capacidad de movilizar personas para transformar la sociedad desde un proyecto colectivo, con confianza, participación y ampliando de derechos desde la igualdad. No hablo solo de mujeres u hombres, hablo de un liderazgo excepcional que pueden ejercer hombres y mujeres. Pero es imprescindible que las mujeres tengan la oportunidad. La academia ha demostrado que cuando ejercen el poder, mejoran múltiples ámbitos más allá de “sus cosas”, de cuestiones asociadas al género.&nbsp; Además, de lo que adolecen muchas políticas es: “lo estoy haciendo muy bien, pero si ganamos las próximas elecciones no sé si van a contar conmigo”. Esto no va de meritocracia, va de política. Y en la política juegan otras reglas: los partidos, las oportunidades, los datos electorales, la formación de equipos, las estructuras. Y, principalmente, ellas son las penalizadas. Como decía en el libro, además es imposible generaliz­ar a las muje¬res, porque cada una es distinta desde el concepto mismo de su diversidad. Por eso, no creo en el liderazgo femenino como concepto que incide en una debilidad aceptada por haber nacido mujeres, y que además refuerza el estereotipo cultural. ¿Para dejar de alimentarlos? No caer en el error de reforzarlos en nuestra profesión.</p>



<p><strong>Una de tus aportaciones es el análisis del liderazgo desde tres dimensiones: representatividad, medios de comunicación y campañas electorales. Si pensamos en cada una de estas dimensiones, ¿qué errores seguimos repitiendo en la práctica de la consultoría y de la comunicación institucional, y qué harías distinto si dirigieras una campaña encabezada por una mujer?</strong></p>



<p>En cuanto a la representatividad, en mi opinión, para que existan más mujeres cabezas de lista, solo hay una máxima: invitarlas, elegirlas. De hecho, hay un debate actual en Europa y desde los diferentes países para explorar una mejor representatividad política. En España, aproximadamente una de cada cuatro mujeres ha logrado ser alcaldesa. Y la pregunta que me hacen las propias políticas es por qué no hay más. Por otro lado, están los medios de comunicación, y las batallas campales de las redes sociales: si seguimos apelando a cómo se viste tal ministra en lugar de hacer visibles los resultados de su gestión, la opinión pública tendrá un concepto de su liderazgo sesgado o, directamente, incorrecto. Y, finalmente, sobre las campañas electorales hay que tener en cuenta que están diseñadas sobre datos ya condicionados y en base a estrategias que responden a contiendas puramente belicistas. Son estrategias poco adaptadas a las candidatas y a la realidad a la que se enfrentan. Ellas mismas demandan otras formas. Las campañas con candidatas mujeres están especialmente llamadas a reinventarse.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>«Si seguimos apelando a cómo se viste tal ministra en lugar de hacer visibles sus resultados, la opinión pública tendrá un concepto de su liderazgo muy sesgado o claramente erróneo. Las campañas con candidatas mujeres están especialmente llamadas a reinventarse»</em><em></em></p>
</blockquote>



<p><strong>Hablas de la importancia de la educación para transformar el liderazgo y la democracia. ¿Cómo se traduce esto en el ámbito académico: qué debería cambiar en los planes de estudio de Ciencia Política, Comunicación o Derecho y, también, en la formación continua de asesores y cargos públicos, para incorporar una perspectiva feminista real en el análisis del poder?</strong></p>



<p>Nuestra cultura ha sido y sigue siendo patriarcal. Desde pequeñas aprendemos que los grandes logros de nuestro tiempo han sido gracias a los hombres. El fomento de políticas de igualdad en la educación debe basarse en una coeducación que fomente los valores en niñas y niños por igual. Y que revierta ese borrado histórico al que alude Nash. El ideal es una educación basada en valores democráticos donde también encontremos referentes femeninos en todas las disciplinas. Por eso, los planes educativos siempre deben replantearse. Y obviamente los de las universidades. Ahora bien, la educación no es solo en la escuela, también es en la familia, en nuestras calles, en definitiva en nuestras sociedades. Y, en ese proceso necesario de profundo cambio cultural es fundamental incorporar una perspectiva feminista real que reconozca la sociedad en la que vivimos, porque todavía hoy nos enfrentamos -y últimamente con muchísima agresividad- a quienes siguen pensando que las mujeres somos el sexo débil.</p>



<p><strong>En cuanto a las políticas públicas de equidad señalas que “una democracia sin mujeres no puede llamarse democracia”. ¿Dónde ves hoy los principales cuellos de botella y en qué leyes o reformas deberían poner el foco los partidos políticos?</strong></p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="863" height="578" src="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/04/Entrevista1C_N114.webp" alt="Entrevista a Angela Paloma" class="wp-image-50543" srcset="https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/04/Entrevista1C_N114.webp 863w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/04/Entrevista1C_N114-300x201.webp 300w, https://compolitica.com/wp-content/uploads/2026/04/Entrevista1C_N114-768x514.webp 768w" sizes="(max-width: 863px) 100vw, 863px" /></figure>



<p>Si el 51% de la población mundial es femenina, no podemos tener a hombres principalmente decidiendo sobre nuestras vidas. Es una exigencia moral y social. Los principales cuellos de botella siguen siendo culturales y de resistencia al cambio. Las leyes ayudan —como la Ley de Igualdad de 2007 o la actual Ley de Paridad—, pero son normas que no sancionan, como el propio Zapatero ha llegado a admitir. De hecho, grandes instituciones han llegado a incumplirlas. Las leyes son necesarias para hacer realidad los cambios culturales que nuestra sociedad necesita. Pero, si quienes están dentro del sistema no creen de verdad en la necesidad de ese cambio, las leyes se quedan en papel. Por eso, además de normas, necesitamos liderazgos que las hagan efectivas, que asuman el coste de aplicarlas y que impulsen un cambio cultural sostenido.</p>



<p><strong>En el libro mencionas el impacto de la inteligencia artificial y su sesgo de género. ¿Cómo está influyendo ya en la política y el liderazgo —desde la segmentación de campañas hasta la moderación de contenido o la definición de agendas— y qué papel deberían jugar administraciones, partidos y consultoras para evitar que la IA consolide aún más los patrones masculinos de poder?</strong></p>



<p>La IA no es neutral: es un sistema entrenado con datos, y esos datos reflejan la sociedad en la que vivimos, profundamente estereotipada. Por tanto, cuando entrenamos modelos de inteligencia artificial, lo que hacen no es inventar de cero, sino aprender y reproducir patrones existentes.</p>



<p>En las campañas electorales, uno de los elementos que más presencia está teniendo es la creación de contenido, especialmente audiovisual. La IA genera imágenes donde las mujeres aparecen bajo estándares de belleza muy concretos y, a menudo, limitantes. Lo vimos, por ejemplo, durante las elecciones europeas con Teresa Ribera, con vídeos en los que la imagen generada no era real, sino distorsionada, y que acababan influyendo en la opinión pública. Ese es el verdadero riesgo: en cómo impacta lo artificial en la opinión pública, que lo artificial termine moldeando percepciones reales.</p>



<p>Entonces, ¿rechazamos la IA? La respuesta es que debemos aprender a trabajar con ella. Igual que ocurrió con la comunicación digital, tenemos que entender cómo funciona, y en cada una de las fases que comprende nuestra profesión, saber interpretarla críticamente y asumir que no parte de cero, sino de una realidad que todavía no es igualitaria.</p>



<p><strong>Recuerdas que muchas mujeres en política tienen carreras más cortas y que la conciliación y las estructuras de los partidos siguen siendo grandes obstáculos. Si diseñaras un “protocolo de salida” ideal para las carreras políticas femeninas, ¿qué apoyos, garantías y redes propondrías para que su capital político no se pierda cuando dejan un cargo?</strong><strong></strong></p>



<p>Cuando pedí autorización a las personas que habían participado de la tesis para compartir sus declaraciones en el libro “Ellas quieren”, aproximadamente el 60% de las mujeres a las que volví a consultar ya no estaban en los mismos puestos. Este dato confirma la realidad de la que ellas mismas se quejaban. La recomendación que hacemos quienes nos dedicamos a la comunicación y a la política creo que siempre es la misma: «mantén tu carrera profesional al margen de la política porque esto se acaba». La política es finita. Te puedes dedicar toda la vida al servicio público, pero el mismo puesto no dura toda la vida. Y cuando ese periodo acaba, reconstruir la vida personal y profesional suele ser muy duro, especialmente sin una trayectoria profesional previa. A esto se suman costes personales, biológicos -periodo fértil de las mujeres que, por ejemplo, renuncian a ser madres, y luego ya es demasiado tarde- y psicológicos. Abogo por la mentoría previa, reflexión institucional para garantizar oportunidades futuras al talento -caso, por ejemplo, de secretarias de Estado extraordinarias que han visto limitadas sus opciones profesionales- y redes de apoyo que gestionen también el impacto personal y emocional en el periodo de “después”.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>«La IA no es neutral: reproduce los sesgos de una sociedad que todavía no es igualitaria y puede terminar moldeando percepciones reales a partir de imágenes y contenidos que no lo son»</em><em></em></p>
</blockquote>



<p><strong>Tu libro nace con la vocación de facilitar el camino a quienes quieran aspirar a liderar. Para una joven que hoy está en un partido político, en una organización social o en un equipo técnico de una administración, ¿qué tres decisiones estratégicas le recomendarías tomar para construir un liderazgo sostenible en el tiempo y compatible con transformar las estructuras desde dentro?</strong></p>



<p>A través del libro, de la tesis y de mi labor profesional, he querido ofrecer una hoja de ruta para aquellas mujeres que aspiran a ocupar cargos públicos, ejercer el poder o trabajar en la asesoría, dotándolas de herramientas. No se trata solo de compartir medidas concretas para campañas electorales o instituciones, sino también de poner en valor el conocimiento acumulado a partir de la experiencia de muchas mujeres.</p>



<p>¿Tres recomendaciones? Informarse bien sobre quienes han estado antes y que sus historias les ayuden a prepararse; formarse de manera continua para seguir alimentando la pasión por cambiar las cosas y tejer redes de apoyo; y no permitir que el sistema apague su compromiso y su vocación de servicio público. No podemos permitirnos tener a mujeres cansadas y que abandonan. Necesitamos a mujeres activas y transformadoras. Si hay menos mujeres en la vida pública, lo que acaba resintiéndose es la propia democracia.</p>



<p><strong>Para concluir, ¿qué tres o cuatro mujeres, que se dediquen a la política en activo, son referentes para ti y por qué?</strong></p>



<p>Hay muchas mujeres que me han inspirado y ayudado. También he tenido que agradecer a hombres muchas oportunidades, porque he cumplido sueños gracias a mujeres y a hombres. Si tengo que mencionar a una mujer en activo y que me inspire profesionalmente, diría Sara Berbel, por varios motivos: es una maestra y una gran profesional, sabe de lo que habla porque lo ha investigado y vivido; ha mejorado las condiciones de mujeres en lo profesional; tiene un gran sentido de la justicia y es muy humilde. Hay veces que nos cansamos de escuchar a las mismas personas hablar de las mismas cosas. Para mí una líder o un líder también es esa persona que, aun con las mismas ideas, siempre tiene la capacidad de sorprender. Una de esas personas es Sara Berbel.</p>



<style>
h2 {
    font-size: 20pt;
    font-weight: 600;
}
</style>
<p>La entrada <a href="https://compolitica.com/entrevista-a-angela-paloma/">Entrevista a Angela Paloma</a> se publicó primero en <a href="https://compolitica.com">ACOP | Asociación de Comunicación Política</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
