Por Carlos Manzanera Belando, @CarlosMB1993, politólogo

El Partido por la Libertad (PVV, por sus siglas en neerlandés), cuyo líder es Geert Wilders (un expolítico del partido conservador) es un partido de derecha populista holandés. Wilders fue discípulo del conservador Frits Bolkestein, muy conocido por sus críticas a la inmigración. Dentro del partido coexisten corrientes nacional-populistas y las corrientes neoconservadoras defensoras del liberalismo económico (Vossen 2008: 16).

El partido fue fundado en 2006 y se le puede considerar un partido heredero de Pim Fortuyn, quien también era conocido por su populismo y por sus críticas a la inmigración y al islam. Los discursos de Wilders hacen especial énfasis en la oposición a la inmigración, especialmente la de procedencia de países islámicos. Su oposición al islam es destacable, llegando hasta el punto de exigir la prohibición del Corán y la clausura de todas las mezquitas. Cuando lanzó esta propuesta, emitió en redes sociales una metafórica frase (“¡Países Bajos otra vez!”) como forma de expresar la recuperación de los valores nacionales frente al islamismo del extranjero1.

La narrativa del partido consiste en crear límites étnicos para transmitir a la población holandesa una idea homogénea de etnicidad. Entre los votantes del PVV, los inmigrantes “adaptados” son vistos como holandeses, pero no como “verdaderos holandeses”. Un estudio asegura que las entidades étnicas son una forma de afinidad. La mayoría de encuestados estaba de acuerdo con el punto de vista sobre la etnicidad del partido (Vodegel 2018: 55-59). Los votantes del PVV suelen desconfiar de los medios de comunicación y confiar en lo que diga Wilders, y estos tienen que entender los marcos usados por los votantes del PVV, quienes están decepcionados con los políticos holandeses (Vodegel 2018: 69). En cambio, son seducidos por la retórica anti-establishment y por su lenguaje contundente e insultante con la élite política (Bros y Brants 2014).

Parte del discurso del PVV es victimista. Utilizan, por ejemplo, una historia que; verídica o no, pretende mostrar al partido y a su líder como víctimas de extremistas, ya sea de islamistas, ya sea de militantes izquierdistas2. Sin embargo, también quiere dar una imagen de cercanía al pueblo holandés, a los trabajadores agrícolas en el famoso lugar para las protestas de Malieveld. De hecho, en su web, el PVV llamaba a seguir el hashtag #Boerenprotest3. Llama la atención ver que, en cuanto al manejo de redes sociales, el partido es especialmente personalista; puesto que solo Geert Wilders es usuario, y no existe una cuenta oficial del partido. Desde redes sociales, Geert Wilders insinúa que la UE es una amenaza tanto a la soberanía como al dinero de Países Bajos y anima a “salir de Bruselas” con el hashtag #NEXIT, similar al británico Brexit4, y en plena crisis por él. Criticando a Europa, habla frecuentemente de la pérdida de “soberanía presupuestaria”, del control de las fronteras y de lo que él llama el “pensamiento único políticamente correcto” (Graíño 2017: 290-291). En sus carteles electorales hablan del cierre de fronteras, culpabilizando así a la inmigración de muchos de los problemas de Holanda (y por ende a la élite política que la auspicia), centrándose en un tema concreto de manera simplista.

Sin embargo, según los sociólogos Jasper Muis y Michel Scholte, el PVV utiliza una estrategia bastante flexible, acorde con los electores y los medios de comunicación. Y según el sociólogo Matthijs Rooduijn, la cobertura mediática de los actores populistas se vuelve menos populista cuando se obtiene éxito electoral (Hameleers, Bos y Vreese 2016: 142). El populismo debe estar en la oposición por naturaleza, ya que no es lo mismo criticar que gestionar. Por ello, según el politólogo Guillermo Graíño, es más fácil implantar el “populismo cultural” que el “populismo económico” (Graíño 2017: 291).

En conclusión, la estrategia de Wilders es populista, personalista y etnicista. Pretende la fractura de la sociedad holandesa, un enfrentamiento entre las élites políticas globalistas y los “verdaderos holandeses”, los defensores de la sociedad, soberanía y cultura holandesas. Sin embargo, cuanta más influencia política adquiere, más flexible debe volver su discurso, en sintonía con sus posibilidades de obtener poder; aunque no perdiendo su esencia.

Bibliografía:

Bos, L., y Brants, K. (2014). Populist rhetoric in politics and media: A longitudinal study of the Netherlands. European Journal of Communication, 29(6), 703-719.

Graíño, G. (2017). Populismo e Ilustración: El caso de Holanda. En A. Rivero, J. Zarzalejos, J. Palacio (eds.). Geografía del populismo. Un viaje por el universo del populismo desde sus orígenes hasta Trump. (pp. 281-292). Madrid: Tecnos.

Goulard, H. y Kroeth, C. (2016). Dutch party wants to outlaw mosques, Islamics schools, Kora. Politico.

Hameleers, M.; Bos, L. y Vreese, C. H. (2016). Populist Actors as Communicators. En T. Aalberg et al. (eds.). Populist Political Communication in Europe. (pp. 363-374). Nueva York: Routledge Research in Communication Studies.

Vodegel, J. (2018). Populism in the Netherlands: Framing a Crisis. Nijmegen: Radboud University Nijmegen.

Vossen, K. (2008). Van Bolkestein via Bush naar Bat Ye´or. Groningen: University of Groningen.

PVV. (octubre de 2019). #Boerenprotest. Recuperado de https://www.pvv.nl/36-fj-related/geert-wilders/10055-boerenprotest.html

PVV. (octubre 2019) Wilders aanwezig bij rechtszaak terreurverdachte Junaid I. Recuperado de https://www.pvv.nl/36-fj-related/ geert-wilders/10059-wildersaanwezig- bij-rechtszaak-terreurverdachte-junaid-i.html

1 Veáse: https://www.politico.eu/article/far-right-dutch-politician-backs-mosques-koran-ban-islamic-schools/
2 Véase: https://www.pvv.nl/36-fj-related/geert-wilders/10059-wilders-aanwezig-bij-rechtszaak-terreurverdachte-junaid-i.html
3 Véase: https://www.pvv.nl/36-fj-related/geert-wilders/10055-boerenprotest.html
4 Véase: https://twitter.com/geertwilderspvv/status/1191958278361751553

Deja un comentario

X