Por Esteban Concia, @EstebanConcia Licenciado en Comunicación, creador del Podcast Conversatorio ComPol

Dos herramientas que parecían descansar tranquilamente en el cajón de los recuerdos fueron resignificadas por la agresiva maratón de la tecnología de la información y la comunicación que todo lo toca y lo transforma. Aunque vale decir que no sabemos ciertamente la ruta del maratón ni los destinos que se propone. El correo electrónico y el audio social son, sin duda, dos de las cartas ganadoras en términos de comunicación, al menos en la primera parte del año y no es casualidad.

Si 2020 fue el año de la videollamada, donde Zoom se transformó en un verbo y donde la virtualidad se metió de lleno en todo aspecto de la actividad humana, hoy el audio es protagonista indiscutido y constituye un nuevo lenguaje comunicacional.

Los dos formatos contienen una génesis y un ADN adaptables a las tendencias de las audiencias. Pero en particular el audio toma la delantera, puesto que ha sido tomado por las plataformas de social media, lo cual le da una dimensión y fortaleza que excede a las virtudes propias. Si cruzamos las características del audio y los tips de las tendencias de consumo de audiencias podremos observar que se cruzan en varios puntos.

-Cercanía: La voz es sin duda una modalidad de conversación más bien intima y directa. Aunque el locutor tenga en su emisión destinarios variados, las plataformas digitales logran que cada uno de nosotros lo experimente personalmente.

-Multitarea y atención: Estudios determinan que las videollamadas generan mayor cansancio y merman la productividad, al obligar al usuario el uso de recursos audiovisuales. Pero el audio nos permite trabajar sobre un único sentido y utilizar una sola parte de nuestro cuerpo. La posibilidad entonces de realizar otra tarea al mismo tiempo es un gran hallazgo. También es un contenido con el que una sociedad dispersa, con déficit de atención y con miles de estímulos que le llegan constantemente, logra conectar de manera simple y directa.

-Interacción: La etapa actual de las plataformas digitales premia sobremanera las interacciones, el grado de conversación y de conversión, que resultan métricas claves a la hora de definir la capacidad de un contenido para lograr visibilidad. Las audiencias buscan ser parte del producto y del proceso, para dejar de lado la actitud pasiva de recibir el producto terminado.

-Nichos y modelos de consumo: Parece
estar perdiéndose el ‘consumo a la carta’ para dar paso a la tendencia de personalización y organización de ‘mi propio recorrido’ y de ‘mi propia aventura’. Consumo lo que me interesa, cuando quiero y de la forma que se me hace más cómodo. Estamos, sin duda, en una etapa de la humanidad donde lo individual parece absorberlo todo. El audio social, cuando es usado como una sesión con un moderador (o varios) y un convocante, tiene la característica de ser más bien horizontal y/o asambleario. El producto final depende del grado de participación del proceso en calidad y cantidad.

A su vez el ecosistema digital es cada vez más parecido a un archipiélago donde las audiencias se construyen en nichos o silos de información, incluso con escasa conexión con otros subgrupos.

ANALÓGICO Y DIGITAL

2021 es un año bisagra, ya que es la primera vez que los dispositivos de audio digital son tan utilizados como los recursos analógicos y esa tendencia va en avance. Este año aumentará en unos 20 minutos y un tercio de los usuarios de Internet accederán a contenidos de audio y el tiempo de uso rondará las tres horas diarias, si sumamos servicios de streaming de música, podcast y escucha de radios digitales. Incluso podría sumarse el tiempo una parte del tiempo que se usa en redes sociales, ya que todas ellas hoy ofrecen canales internos para el audio social.

STORYTELLING

El arte de contar historias es una valiosa técnica para mejorar los vínculos de Gobiernos y ciudadanos, y constituir un cuerpo de ideas y paradigmas asociados a una marca política. Este formato permite desarrollar con su lógica de capítulos/ episodios de podcast o bien con ciclo de reuniones abiertas, temáticas de audio social. Claro está que el principal consumo es el de vídeo, pero la génesis del mismo implica una atención enescasos segundos. Es un formato de impactos, de golpes. El audio es diferente, ofrece la construcción de un relato y trabaja más sobre medianos plazos.

Estas características están haciendo tan atractivo trabajar procesos de comunicación desde este formato. Para ello, las herramientas disponibles son diversas, a saber:

-Podcast. Es el subformato más utilizado con una duración promedio entre los 10 y los 25 minutos, que permiten generar atención en torno a una temática y desarrollarla en el tiempo. La estructura es de plataformas de producción y plataformas de distribución mediante RSS.

Su estructura general es la de un canal que contiene distintos programas que a su vez ofrecen capítulos y/o episodios, en general, con un recorrido anual.

Se calcula que existen unos tres millones de programas de podcast a nivel global, incluso tomados por tradicionales cadenas de medios que ven la posibilidad de ir adecuando su caudal informativo al mundo digital.

La acción política, como en el resto de las aplicaciones, esta bastante fuera del proceso y ha sido más bien tomada por figuras que no se encuentran en una actividad directa, aunque lo hayan estado en el pasado.

-Twitter Spaces. La herramienta más potente de audio social se basa en una estructura y en una comunidad de seguidores ya conformada. Comenzó a estar disponible para unas pocas cuentas y poco a poco se está generalizando entre usuarios, fomentado por la plataforma al incluirlos en la zona de fleets, programar salas, abrir una sección específica y ‘desgravar’ las conversaciones aunque dentro de la data general del usuario que implementó la sala.

Al ser la plataforma de la palabra y del debate público, plantear la apertura de salas por dirigentes políticos o entes públicos puede ser una gran aventura de conexión e interacción directa, inédita y cercana con efectos positivos.

-ClubHouse. Es el dispositivo más ‘anglosajón’ y con menos presencia de la discusión política (casi inexistente). Comenzó como un espacio más bien elitista, donde la idea era que la voz circulará entre notables y/o especialistas en cada tema. Ahora está en pleno proceso de apertura, puesto que detuvo su crecimiento. Las salas que se abren tienen mucho de expertos compartiendo tips y con bastante profesionalización de los canales, es decir, que hoy es una plataforma para el marketing de marcas personales. La discusión de temas de gestión pública está bastante ausente, y eso es un problema para generar los llamados ‘clubes’. Esta plataforma contiene ‘salas’ dentro de ‘clubes’. Las ‘salas’ que funcionan en gran medida dependen de los miembros de los ‘clubes’, que son notificados cada vez que una cuenta abre una ‘sala. Pero generar un ‘club’ es una potestad que solo tienen usuarios con mucha actividad en la cuenta.

Si se busca generar tendencias y salirse del molde de la comunicación pública es una buena opción pero se debe trabajar internamente, ya que aunque el promotor sea una figura pública, el impacto será bajo si no hay movimiento real en la cuenta.

-Telegram. La aplicación de mensajería instantánea abrió su propia sala de audios disponible para canales y grupos públicos. Funciona muy bien, buena recepción, buen sonido y prestancia.

Incluso descarga el audio de la charla a la perfección, lo que posibilita su posterior transformación en un podcast o un material audiovisual.

Suelen ser bastante participativas puesto que ya los canales tienen esa lógica de agrupar un nicho de intereses compacto. Con poca repercusión externa funciona muy bien para lograr “fidelizar” y dinamizar una comunidad en creación o ya conformada.

-Facebook. No podía ser de otra manera, y la tendencia del audio también tiene a Mark Zuckerberg incorporando la narrativa. Ya funciona la posibilidad de compartir episodios de podcast desde Spotify y que sean escuchados sin salir de Facebook. A la vez se anuncian la apertura de salas de audio en la sección de grupos y Live Audio Rooms (inicialmente para cuentas verificadas), mensajes de audio tipo historias (soundbites) con la posibilidad de acceder a filtros de voz y finalmente la pronta incorporación de una sección de Podcast donde se podrá compartir contenido con RSS.

-Spotify. La empresa anuncia las salas verdes, próximos espacios de salas de usuarios y artistas, sumándose así a la moda; además una buena parte de sus ingresos ya proviene del consumo de podcast que empiezan estar a disposición tanto como artistas hiper exitosos.

-Dispositivos de voz. Amazon Alexa, Google Home y otros productos inteligentes para hogares también reproducen contenido en audio, incluso la posibilidad de programar despertarse con el episodio del podcast preferido.

-Cappuccino. Una App que tiene las características de las primeras redes sociales donde el usuario conforma un grupo de amigos y/o pequeñas comunidades y una vez al día se puede subir un mensaje de audio que se comparte entre los miembros.

-Stereo. Aquí no se trata de especialistas, se trata de personas que usan las salas para contar sus historias, anhelos, derrotas, esperanzas y el simple movimiento de sus días. La misma plataforma conecta los usuarios de acuerdo a coincidencias y genera el espacio para poder dialogar. Es la red social más originaria quizá del mundo audio.

La tendencia de las plataformas digitales es a tomar un lenguaje que este funcionando y sumarlo como parte de la estructura de contenidos: el año pasado fueron los videos cortos de Tik Tok, antes las historias de Snapchat y hoy el audio.

¿POR QUÉ OPTAR POR LOS AUDIOS?

Los audios respetan la estructura del discurso, audición, temporalidad, silencios.

Al contrario de la escritura, donde el lector puede pausar o retomar el texto donde lo dejo, marcar lo más importante, pasar por alto partes, requiere la presencialidad y exclusividad de la acción. No podemos leer y conducir en simultaneo, es peligroso.

Sin embargo, esta posibilidad si nos la pueden brindar los audios, donde podemos informarnos haciendo otras actividades, es decisión del orador oyente.

Espacios de audios logran una interacción horizontal entre los participantes, posibilitando un intercambio real, donde los oradores oyentes no necesitan dedicarse exclusivamente a esta actividad, puede hacerse en simultaneo a otras acciones. La selección de los espacios a participar es total decisión del sujeto activo, opción ofrecida por las diversas salas temáticas, siendo el interés de cada uno lo que mueve a sumarse al espacio o salirse del mismo.

En un marco de crisis permanente en la relación entre Gobiernos y ciudadanías, entre productores de contenidos y audiencias, entre redes y usuarios esta herramienta puede ayudar a generar procesos de mediano plazo donde la cercanía, la veracidad, la carga identitaria logran poder ser desarrolladas. No sabemos cuál será el futuro del audio, sí sabemos que tiene un presente enorme en tanto extensión de plataformas, pero sobre todo en calidad, en capacidad de interpelar y conectar. Algunos vaticinan que será un próximo competidor de los videos. Eso está por verse, pero es una posibilidad.

Meterse en la aventura de construir contenido y estrategias a partir de las inmensas posibilidades que se abren a partir de nuestra voz y nuestro oído como principal sentido recupera la raíz originaria de la comunicación y por eso la fuerza y el sentimiento que provoca.

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