Analizamos los líderes más determinantes para el año 2014:

Barack Obama

li17Como presidente de la primera potencia económica y militar del mundo, Barack Obama vuelve a encabezar nuestra revisión de líderes anual. Su reelección en noviembre de 2012 y la salida de Estados Unidos de la recesión legitimaron su primer mandato y auguraban cuatro años en los que podrían atenderse cuestiones que habían quedado olvidadas como la reforma migratoria, una mayor firmeza en la lucha contra el cambio climático, la reforma energética…

Sin embargo, 2013 ha sido un año muy complicado para Obama. Los escándalos de espionaje, la dificultad de gobernar con un Congreso dominado por el Partido Republicano -dominado a su vez por los ra­dicales del Tea Party-, el accidentado arranque de su reforma sanitaria y una economía todavía necesitada de estímulos han hecho mella en su popularidad y le han impedido abandonar el cortoplacismo. Actualmente, sólo un 40 % de los estadounidenses cree que la gestión de Obama está siendo eficaz, lo que supone una caída de 20 puntos en relación a 2009.

 

 

John Boehner

lli5Pese a la “travesía en el desierto” que muchos predijeron para el Partido Republicano tras las elecciones presidenciales de 2012 por la ausencia de grandes líderes entre sus filas y su incapacidad para atraer y representar a los nuevos grupos demográficos, el GOP ha conseguido marcar la agenda política con su estrategia de obstrucción a Obama.

El ala más dura del partido, agrupada bajo el paraguas del Tea Party, tuvo en vilo a Estados Unidos y a la economía mundial por su negativa a negociar una salida al llamado abismo fiscal. Además, con su desacuerdo con Obamacare, provocaron el cierre del Gobierno federal durante dos semanas.

Como presidente de la Cámara Baja de EEUU, John Boehner ha sido la cara más visible de los republicanos durante este año. Y por ello, también ha sido la principal víctima de la estrategia del Tea Party. Cierra 2013 con un liderazgo más que discutido en el seno de un GOP más dividido que nunca.

 

 

Vladimir Putin

li8Su autoritarismo no ha impedido que Putin siga manteniendo altos índices de popularidad entre la población rusa. En 2013, el presidente ruso no ha evitado la polémica y ha levantado ampo­llas dentro y fuera de su país con varias de sus medidas: la le­gislación homófoba aprobada por la Duma y en varias ciudades rusas; la dureza con la que ha reprimido a manifestantes y activistas pro-derechos humanos; la reciente disolución de la principal agencia de noticias estatal…

El Poder Ruso que Putin reivindica también se ha dejado notar en la política internacional, donde ha sido un agente fundamental en la crisis en Siria y en las conversaciones sobre el programa nuclear iraní, así como en las negociaciones para el acuerdo de asociación que la Unión Europea ofreció a Ucrania. Su política exterior ha sido desafiante incluso en el plano simbólico, concediendo el asilo al estadounidense Edward Snowden, otro de los líderes que figuran en este ránking que hemos elaborado.

 

 

Dilma Rousseff

li10La presidenta de Brasil terminó 2012 con unos índices de popularidad superiores a los de su predecesor, Lula da Silva, gracias a un estilo de gobierno propio muy pragmático y menos personalista.

2013, en cambio, ha sido un año más complicado. En verano, millones de brasileños salieron a las calles para reivindicar mejoras en los servicios públicos básicos y protestar contra las elevadas inversiones reali­zadas en la preparación de los Juegos Olímpicos. Lo que comenzó siendo una protesta por cuestiones locales, debido al incremento del precio del transporte público en ciudades como São Paulo o Natal, terminó derivando en manifestaciones masivas que revelaron una insatisfacción mayor de la que se pensaba entre la sociedad brasileña y una nueva era política en un país que hacía tiempo que no se movilizaba de esa forma.

Rousseff, cuya popularidad cayó entonces 27 puntos porcentuales (del 57% al 30%) en tan sólo dos semanas, se ha recuperado en las encuestas y ha sabido escuchar y responder a la población. Por ello, y teniendo en cuenta que Brasil acogerá la Copa Mundial de Fútbol, 2014 puede ser un buen año para la mandataria y para el país.

Angela Merkel

li6Merkel sigue mandando en Europa. Su partido, la CDU, ganó las elecci­ones legislativas celebradas este año con el 41,5% de los votos. Y aunque la mayoría absoluta se le resiste, su triunfo no tiene pre­cedentes: es la primera jefa de Gobierno europea capaz de resistir la crisis.

Durante los próximos cuatro años, Merkel gobernará en coalición con el SPD y tendrá que seguir haciendo frente a los retos planteados por la crisis financiera y económica en la Unión Europea. El proyecto más inmediato, la Unión Bancaria, será un buen termómetro de su lide­razgo y revelará si la canciller tiene previsto algún giro en sus políticas.

De momento, los alemanes lo tienen claro: el nivel de aprobación de Merkel en Alemania se sitúa en el 66%, el máximo desde que logró la reelección en 2009.

 

 

 

Nicolás Maduro

li3Tras la muerte de Hugo Chávez, Nicolás Maduro fue proclamado presidente de Venezuela después de conseguir un 51% de los votos en las elecciones celebradas el 14 de abril de 2013.

Vicepresidente del país desde 2012, Maduro insistió desde el primer día de campaña en su objetivo de darle continuidad al proyecto chavista. De momento, su gestión ha sido muy mediática, tanto por ciertas declaraciones y decisiones que se salen de la norma (su anuncio de que el rostro del fallecido Hugo Chávez había aparecido en una pared del metro de Caracas o la puesta en marcha del Viceministerio para la Suprema Felicidad Social del Pueblo Venezolano) como por la creciente insatisfacción de la población por la elevada inflación y el desabastecimiento de la economía.

 

 

 

François Hollande

li9En Francia, 2013 pasará a la historia como el año de la debacle demoscópica de François Hollande. Su popularidad no ha dejado de caer y se encuentra ya por debajo del que hasta ahora era el mínimo histórico: el 22% de François Miterrand en 1991.

El regreso de la economía nacional a la recesión, la división de la sociedad francesa en torno a temas como el matrimonio homosexual -aprobado este año-, o la fuerte oposición a medidas aparentemente fáciles de impulsar como el nuevo impuesto ecológico son algunos de los factores que explican esta caída en las encuestas.

Los analistas dan por segura una reestructuración de su gabinete en los primeros meses de 2014. De ella puede depender el futuro inmediato de Hollande, que todavía dispone de un margen de tres años para revertir la situación y presentarse de nuevo a las elecciones presidenciales.

 

 

El Papa Francisco

li1Elegido Papa tras la renuncia al cargo de Benedicto XVI, Francisco está dando mucho que hablar. La comunicación de la Iglesia y el Vaticano ha dado un giro de 180º por el estilo informal, cercano y espontáneo del nuevo sumo pontífice y por su facilidad para producir fotografías y titulares cargados de simbolismo y mensaje.

Bergoglio es un Papa que se moja: no evita ningún debate político, moral o ideológico; ha hecho gala públicamente de su ecologismo y ha criticado el capitalismo salvaje. Su hiperactividad durante los primeros nueve meses de papado puede ser sólo el preámbulo del gran impacto político que una figura como la suya, con más de mil millones de fieles repartidos por los cinco continentes, puede llegar a tener.

Además, bajo el lema, “El Papa del pueblo”, la revista Time ha designa­do a Francisco como la “persona del año”. La publicación ha destacado el rol del nuevo pontífice en el cambio de la percepción de la Iglesia católica entre sus fieles y quienes no siguen su credo.

 

Edward Snowden

li4En los últimos años nos hemos acostumbrado a asistir al nacimiento de líderes que no podrían haber existido sin Internet y las nuevas tecnologías. Personajes que, de un día para otro y con muy poca infraestructura y recursos, desafían el orden establecido desde un ordenador portátil y que inmediatamente pasan a convertirse en héroes libertarios o villanos traidores. Edward Snowden es uno de estos líderes.

En junio de 2013, Snowden, un antiguo empleado de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA), comenzaba su lucha contra el espionaje masivo -y podría decirse que indiscriminado- de los Estados a los ciudadanos a través de Internet. La filtración con cuentagotas de documentos secretos en alianza con diarios como The Guardian y The Washington Post ha puesto contra las cuerdas a gobiernos y líderes de todo el mundo revelando la existencia de prácticas que podían darse por supuestas pero que nadie había demostrado todavía.

De momento, los gobiernos han podido sortear las críticas y la indigna­ción de buena parte de los ciudadanos, pero el verdadero impacto de las acciones de Snowden se revelará en el largo plazo, a medida que el debate que ha abierto cristalice en la opinión pública.

Danilo Medina

li2Un año después de convertirse en presidente de la República Dominicana, Danilo Medina mantiene niveles de aprobación que superan el 85%, situándose como uno de los líderes mejor valorados de todo el mundo y el mejor valorado en América Latina, por delante incluso de campeones de las encuestas como Rafael Correa.

Lo más sorprendente es que el gobierno de Medina ha reducido la inversión pública y ha subido notablemente varios impuestos para aumentar la recaudación y cuadrar las cuentas del país. Su estilo cercano parece ser la clave para compensar estas medidas poco populares, así como el cumplimiento durante los primeros 365 días en el poder de varios de los puntos más importantes de su programa electoral, muy centrado en la Educación.

 

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