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	<title>POLITAINMENT archivos - ACOP | Asociación de Comunicación Política</title>
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	<description>ACOP es un foro de intercambio de conocimientos, opiniones y experiencias sobre la investigación y la práctica de la comunicación política.</description>
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	<title>POLITAINMENT archivos - ACOP | Asociación de Comunicación Política</title>
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		<title>Del politainment al metapolitainment</title>
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		<dc:creator><![CDATA[ACOP]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 03 May 2017 06:54:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Tendencia]]></category>
		<category><![CDATA[metapolitainment]]></category>
		<category><![CDATA[Pablo Vázquez Sande]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Por Pablo Vázquez Sande @vazquezsande Profesor de Comunicación Organizacional en la Universidad de Santiago de Compostela Aunque la inclusión de contenidos políticos en programas televisivos característicos del entretenimiento va camino de cumplir su cuarto de siglo de existencia en España, la presencia de los candidatos en estos espacios es un fenómeno más reciente que no puede [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Por Pablo Vázquez Sande <a href="https://twitter.com/vazquezsande?lang=es">@vazquezsande</a> Profesor de Comunicación Organizacional en la Universidad de Santiago de Compostela</strong></p>
<p>Aunque la inclusión de contenidos políticos en programas televisivos característicos del entretenimiento va camino de cumplir su cuarto de siglo de existencia en España, la presencia de los candidatos en estos espacios es un fenómeno más reciente que no puede entenderse sin ligarlo al auge de la personalización y la humanización de los políticos, tendencia vinculada a la campaña permanente.</p>
<p>En este sentido, las dos últimas elecciones en este país (20 de diciembre de 2015 y 26 de junio de 2016) vinieron precedidas de un desembarco nunca antes conocido de los líderes de los partidos en formatos que tradicionalmente les resultaban ajenos ya que los políticos no eran favorables a mostrar su faceta más íntima y privada.</p>
<p>Sin embargo, este recurso, que más que una técnica parece haberse convertido en una estrategia, se presenta con una vertiente original como son las referencias que los propios candidatos han comenzado a incluir en su discurso con respecto a su implicación en este tipo de formatos. Esta cuestión se aprecia a la perfección en los cuatro programas de “Dos días y una noche” que Antena 3 emitió durante el mes previo a las elecciones de 2016, dado que los líderes de Podemos, Ciudadanos, PSOE y PP aludieron explícitamente a la intervención de políticos en espacios consagrados a aspectos más íntimos como este de Susanna Griso.</p>
<p>Es lo que podría denominarse “metapolitainment”, una especie de estadio superior al “politainment”. Con este neologismo se pretende incidir en el hecho de que son los propios candidatos quienes ponen el foco sobre su participación en estos espacios, modificando los parámetros de consumo mediático anteriores en los que no se abordaban sus sensaciones sobre estos formatos. Por el contrario, en la última campaña española Pablo Iglesias no dudó en asegurar en el programa de Grisso que cree que “a todos los políticos nos pasa: si en lugar de hacernos preguntas convencionales, de repente nos preguntas por otro tipo de cosas, nos relajamos más y estamos súper a gusto”; Albert Rivera se apoyó en las tesis del necesario equilibrio en contextos de “celebrificación” del político -los cambios a nivel individual o, más precisamente, el proceso por el cual la gente común o las figuras públicas se transforman en celebridades, según Oliver Driessens- con afirmaciones como “la gente no quiere tanto un supermán o alguien que lo haga todo bien sino a gente que sea capaz de tener una mínima empatía y luego de tomar decisiones”; mientras que Pedro Sánchez apuntó que “los medios dan la oportunidad de conocer más a la persona que al político”. Incluso Mariano Rajoy, habitualmente más reacio a este tipo de contenidos, reconoció estar “más cómodo hablando de otros temas” después de ser interpelado por sus hijos o su esposa.</p>
<p>Asimismo, dentro del “metapolitainment” también podrían encajar las intervenciones que candidatos como Iglesias o Sánchez realizaron con respecto a cuál debe ser el papel de su vida privada en su construcción discursiva. “Para cuidar tu vida privada no hay que hablar de tu vida privada”, opinaba el líder de Podemos, frente al del PSOE, que sostuvo en relación al rol de su esposa que “hay que darle mucha más normalidad a las cosas”.</p>
<p>Por tanto, al margen de los efectos que puedan provocar estos contenidos (sería muy oportuno evaluar el impacto que, en términos de Sartori, promueven en cuanto a la subinformación, desinformación y emotivización), lo que sí parece haberse abierto es una nueva etapa en la comunicación política española al ser los propios candidatos quienes recalcan sus impresiones sobre este tipo de espacios y contenidos, al contrario de lo que ocurría en campañas anteriores.</p>
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		<title>Politainment: el gran espectáculo político televisivo</title>
		<link>https://compolitica.com/politainment-el-gran-espectaculo-politico-televisivo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[ACOP]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 11 Jun 2015 15:14:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[A Fondo]]></category>
		<category><![CDATA[Destacados]]></category>
		<category><![CDATA[discurso público]]></category>
		<category><![CDATA[espacios televisivos]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Políticos y políticas montando en bicicleta, jugando al baloncesto, meciéndose en columpios, haciéndose la coleta o deshaciéndosela, bailando y cantado en los platós de televisión. Bienvenidos al politainment, bienvenidos al gran espectáculo político televisivo. Salomé Berrocal Gonzalo, Profesora Titular Comunicación Política Universidad de Valladolid @salome_berrocal Desde finales de 1980 son muchos los teóricos que se [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h2>Políticos y políticas montando en bicicleta, jugando al baloncesto, meciéndose en columpios, haciéndose la coleta o deshaciéndosela, bailando y cantado en los platós de televisión. Bienvenidos al politainment, bienvenidos al gran espectáculo político televisivo.</h2>
<p><span class="DestacadoB">Salomé Berrocal Gonzalo</span>, Profesora Titular Comunicación Política Universidad de Valladolid <a href="https://twitter.com/salome_berrocal" target="_blank" rel="noopener">@salome_berrocal</a></p>
<p>Desde finales de 1980 son muchos los teóricos que se han referido al cambio en la política televisada hacia lo que ha dado en llamarse el infoentretenimiento político, entendido como un fenómeno propiciado por la competencia audiovisual y que ha generado que, en la búsqueda de la audiencia televisiva, la información política más seria deje paso a las informaciones más frívolas o superficiales, que parecen ser premiadas con la presencia del espectador frente al televisor.</p>
<p>Thusu (2007) señala al respecto que, desde que los informativos televisivos se comercializaron, la necesidad de hacer entrete­nimiento se ha vuelto una prioridad crucial para los programadores de televisión y se han visto forzados a adaptar las características de los formatos de entretenimiento y los modos de la conversación que privilegian un estilo comunicativo informal, con énfasis en la personalización, el estilo, las herramientas del <em>stoytelling</em> y del espectáculo.</p>
<p>Esta tendencia, que concede a la información política una dosis de superficialidad, se amplía a partir de los años 90 con la presencia de los políticos en programas magazines o “contenedores”, donde comparten espacio con personajes del mundo del corazón o concursantes de los últimos programas <em>reality show</em> de la cadena, y también con su presencia figurada o no en programas de parodia o sátira política.</p>
<p>En España, en 1995, <em>Las Noticias del Guiñol de Canal</em> + se convierten en el primer programa, incluido en una parrilla televisiva, que utiliza muñecos de látex para realizar una sátira social, donde los políticos son los grandes protagonistas. La buena aceptación del público provocó que otras cade­nas apostaran por la producción de programas de infoentretenimiento polí­tico como <em>Caiga Quien Caiga</em> (<em>CQC</em>) o <em>El Informal de Tele 5</em>.</p>
<p>Más tarde llegarían los <em>late night</em> al estilo estadounidense con programas como <em>Buenafuente</em> (2005) o <em>Noche Hache</em> (2005) y, de nuevo, el triunfo de la parodia política con el premiado programa <em>Polònia</em> (2006), entre otros.</p>
<p>En la actualidad, el panorama televisivo español ofrece una amplia oferta de info­entretenimiento en los horarios de mañana y <em>prime-time</em> sobre todo en lo que se refiere a magazines, espacios de reportajes o entrevistas, e, incluso, en formato de tertulias políticas, muchas de las cuales hacen de la información y la opinión puro espectáculo.</p>
<p>La programación televisiva en España, con la celebración de varias convocatorias electorales en un solo año: Elección Autonómicas y Municipales y Elecciones Generales, ha revitalizado el fenómeno y casi diariamente se ha visto a los líderes políticos en la pantalla atendiendo a nuevos retos que les han propuesto desde programas como <em>El Homiguero, Qué tiempo tan feliz</em> o <em>El Programa de Ana Rosa</em>, o respondiendo a preguntas de los periodistas en entrevistas con formato <em>show</em> como, <em>Viajando con Chester</em> o <em>Salvados</em>, o en programas info-show como <em>El Intermedio</em>, <em>El Objetivo</em>, <em>Al rojo vivo</em> o <em>Un tiempo nuevo</em>.</p>
<p>Así, la candidata del Partido Popular al Ayuntamiento de Madrid, Esperanza Agui­rre, bailó un chotis en el programa <em>El Hormiguero</em>, mientras que el candidato del Partido Socialista Obrero Español, Antonio Miguel Carmona, lo hacía en <em>Qué tiempo tan feliz</em>, o Cristina Cifuentes, candidata popular a la presidencia de la Comunidad de Madrid se hacía una coleta en directo en el programa <em>El Hormiguero</em>, mientras que el candidato socialista, Ángel Gabilondo, era entrevistado en <em>El Intermedio</em>. Los líderes de otros partidos políticos que, también, se presentaban en estos comicios pugna­ron por tener presencia en estos espacios televisivos de entretenimiento u ofrecieron sus opiniones en las tertulias políticas, que se han convertido en los últimos años en uno de los grandes espectáculos televisivos, no tanto por sus índices de audiencia, sino porque se atienen al formato de entrete­nimiento que impera en la actual televisión en búsqueda de sumar espectadores a cualquier precio. Tertulias donde impera el griterío, la carcajada hueca, la demagogia, los insultos y donde el discurso emocional se impone al racional. Una campaña electoral mediática centrada en la presencia de los políticos en espacios que, tradicionalmente, no estaban pensados para ellos.</p>
<p>Pero, este fenómeno, en el que los políticos se presentan en programas no informativos sino en formatos de entrete­nimiento, se reproduce en muchos otros países del resto de Europa dentro de lo que se ha venido denominando también como cultura de la <em>política Pop</em>, así como en Estados Unidos donde son usua­les las entrevistas en programas de <em>late night show</em> o donde triunfan programas que realizan parodia política utilizando a sus líderes políticos como protagonistas, además de la importante ocupación de las <em>soft news</em> en las escaletas de los informativos diarios. También en Latinoamérica, el infoentretenimiento político ocupa espacio en las parrillas televisivas, programas como <em>El Mañanero</em> o el desaparecido <em>El privilegio de mandar</em> en México; <em>Ruben &amp; Co</em> en Puerto Rico; <em>Contacto Directo</em> en Ecua­dor; el extinguido <em>Noticiero NP&amp;</em> con los <em>Reencauchados</em> en Colombia, son algunos ejemplos de la expansión del fenómeno.</p>
<p>Esta tendencia, que se fecha a finales de los años 80 por autores como Postman (1985) que plantea que el discurso público en Estados Unidos se transforma en entrete­nimiento o Bratlinger (1985) que menciona el circo romano al referirse al espectáculo que ofertan los medios de comunicación, ha cambiado de denominación en los últimos años. A partir del año 2000, su evolución, desarrollo y expansión han colaborado en la creación de un término específico, el de <em>politainmen­t</em> (Nieland; 2008; Sayre &amp; King, 2010; Schultz, 2012), un concepto que reúne dos funciones relativas a los medios de comunicación, como son la información y el entretenimiento, dos objetivos que, en principio, podrían considerarse opuestos.</p>
<p>Aunque la mayoría de estudios sobre <em>poli­tainment</em> se centran en la televisión, lo cierto es que el término hace referencia a una tendencia informativa hacia la represen­tación de la realidad en clave espectacular que puede producirse en cualquier medio de comunicación y de hecho, su presencia en medios de comunicación tradicionales como la prensa y la radio, es evidente. Algunas de las páginas de los principales diarios de calidad incluyen, en la actualidad, un importante número de <em>soft news</em>, noticias frívolas, anecdóticas o superficia­les sobre política, y lo mismo sucede con la radio que, además, incorpora nuevos espacios de <em>infotainment</em> donde se refleja esta temática.</p>
<p>La expansión del fenómeno también alcanza a Internet. Las redes sociales son un medio donde los prosumidores se convier­ten en altavoces que producen conversaciones con y para un público consumidor. En esta conversación, la audiencia no solo consume esos contenidos, sino que responde y re-produce estos mensajes y crea otros casi simultáneos. La viralidad del <em>politainment</em> es muy importante en Internet. Baste recordar en España, la intervención de la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, ante el Comité Olímpico Interna­cional (COI) en el acto de elección de la sede de los Juegos Olímpicos de 2020. El 7 de septiembre de 2013, la candidatura de Madrid fue descartada en la primera ronda de la votación del COI, tras un empate con Estambul, y en la que resultó vencedora Tokio. El acto de defensa de la candidatura madrileña ante los miembros del COI duró cuarenta y cinco minutos, tiempo en el que intervinieron nueve ponentes—el Príncipe Felipe de Borbón, el presidente del Gobierno, Maria­no Rajoy, el presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González y la alcaldesa de la ciudad, Ana Botella, entre otros—. Los dos principales diarios impresos españoles, <em>El País</em> y <em>El Mundo</em>, apostaron por el análisis de las causas de la derrota y las repercusiones políticas que podía tener el fin del sueño olímpico. Ninguno de los dos dia­rios consideró que la presentación española ante el COI fuese incorrecta y menos aún motivo de la derrota, aunque sí rea­lizaron alusiones al nivel de inglés de los políticos participantes.</p>
<p>No fue así en el caso de las redes sociales, donde rápidamente los usuarios se hicie­ron eco de la intervención de la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, ante el COI, principalmente con una frase de su intervención con una invitación a los miembros del Comité para que disfrutaran de una «relaxin­g cup of café con leche en Plaza Mayor». A las pocas horas, los usuarios crearon una cuenta en twitter llamada @Relaxingcup3 que alcanzó, en apenas dos días, más de 12.350 seguidores. El mismo día del discurso de Ana Botella, la referida frase se convirtió en tendencia en la red social Twitter, se crearon grupos de Facebook sobre el tema, canciones y todo tipo de llamadas de atención que eran compartidas a través de la web 2.0. Entre ellas los vídeos en YouTube donde, en ape­nas unas horas, los usuarios comenzaron a difundir el vídeo con la intervención completa de Ana Botella, y sus múltiples versionados con subtítulos y canciones elaboradas con el discurso y mezclas musicales. En solo unas horas, el vídeo más visto en YouTube sobre Ana Botella alcanzó 2.400.000 reproducciones (Berrocal, Campos &amp; Redondo, 2014).</p>
<p>En España, los trabajos destacados en el estudio del infoentretenimiento político en televisión (Berrocal et al., 2001; Cebrián &amp; Berrocal, 2009; Berrocal et al., 2014) han tenido continuidad en las investigaciones que estudian el fenómeno en Internet (Berrocal, Campos &amp; Redondo, 2012a; Be­rrocal, Campos &amp; Redondo, 2012b) en las que se ha analizado la presencia de los principales líderes políticos tanto occidentales como españoles (Barack Obama, Nicolás Sarkozy, Silvio Berlusconi, Gordon Brown, José Sócrates, José Luis Ro­dríguez Zapatero, Mariano Rajoy, Rosa Díez y Gaspar Llamazares) en los videos más reproducidos en YouTube, concluyendo que los videos más vistos de estos protagonistas corresponden precisamente al género del infoentretenimiento, como género transferido del medio televisivo a la red.</p>
<p>Esto tiene su explicación en diferentes circunstancias como son que la propia plataforma YouTube se nutre de manera importante de espacios televisivos vinculados a la sátira política o a espacios que han generado la risa del espectador; al propio interés de los políticos en lograr que sus vídeos sean los más vistos y, por tanto, su acción de subir vídeos a la Red vinculados al entretenimiento y, por último, la tendencia de los propios usuarios, ya detectada en otros medios de comunicación, al consumo de una información cada vez menos seria y más próxima al entrete­nimiento.</p>
<p>En cuanto a los posibles efectos del <em>politainmen­t</em> en la audiencia, gran parte de los investigadores interpretan que el infoentretenimiento supone una degradación de la información política que impide que los ciudadanos capten la rea­lidad con el rigor preciso para tomar decisiones fundamentadas (Blumler, 1992; Prior, 2005; Moy, Xenos y Hess; 2005), mientras que otros autores, como Grabe et al. (2000), afirman que una noticia ofre­cida desde técnicas de infoentretenimiento capta mejor la atención de la audiencia que la misma información presentada de una forma tradicional. Brants (1998), Baum (2002) o Taniguchi (2011) consi­deran que los riesgos que supone abordar cuestiones políticas en programas de info-show son menores y que tiene ventajas como la de conseguir popularizar la información política en sectores poco proclives a interesarse por ella.</p>
<p>La discusión teórica acerca del <em>politainment</em> y sus posibles influencias en la vida política y en la ciudadanía se mantiene vigente. Hay autores que opinan, como hemos señalado, que la salud democrática acabará deteriorándose en el largo plazo si persiste esta situación de presencia de la política en espacios de entretenimiento y quienes se posicionan en el lado contrario y afirman que contribuye a dinamizar la política y que, de esta manera, llega a sectores que se encuentran alejados de ella.</p>
<p>Políticos y políticas, medios de comunicación, periodistas y audiencia contribu­yen en nuestros días a la representación espectacular de la política, bien porque la buscan, bien porque la representan, bien porque la consumen. El entretenimiento se ha convertido en una fórmula más para transmitir lo que hasta ahora denominábamos información política y el futuro marcará su trascendencia en el sistema de partidos así como sus repercusiones en los ciudadanos. g</p>
<p>Apoyos:</p>
<p>Este artículo está vinculado al proyecto de investigación CSO2012-34698: «El infoentretenimiento político en televisión e Internet. Formatos, audiencias y consecuencias en la comunicación política española» (INFOPOLTNET), financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad.</p>
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		<item>
		<title>Los 10 conceptos clave de 2015</title>
		<link>https://compolitica.com/los-10-conceptos-clave-2/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[ACOP]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 22 Dec 2014 19:58:52 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>La sociedad líquida que describe Zygmunt Bauman en sus textos se ha hecho vaporosa, evanescente. Los viejos mapas no sirven para movernos en la sociedad Red que describió Manuel Castell. La inestabilidad genera inseguridad y esta acostumbra a convertirse en miedo y en parálisis por norma general. Hoy priman la inmediatez, el “nada a largo [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>La sociedad líquida que describe Zygmunt Bauman en sus textos se ha hecho vaporosa, evanescente. Los viejos mapas no sirven para movernos en la sociedad Red que describió Manuel Castell. La inestabilidad genera inseguridad y esta acostumbra a convertirse en miedo y en parálisis por norma general. Hoy priman la inmediatez, el “nada a largo plazo” y la incertidumbre. Un contexto al que la política debe dar respuestas. Y, por supuesto, con la ayuda de la comunicación política. En este sentido, la Asociación de Comunicación Política (ACOP) plantea 10 conceptos que, en materia de comunicación pública, creemos que darán mucho que hablar en 2015. Porque serán herramientas para las respuestas a nuestros problemas en democracia.</p>
<p>Por <span class="DestacadoB">David Redolí y Juan Manuel Zafra</span>,</p>
<p><strong>1 PERSONAS</strong></p>
<p>Se atisba la necesidad de una nueva cultura política, nuevos lenguajes, nuevos formatos, nuevas capacidades y nuevos liderazgo. Personas, en definitiva, que con determinación acerquen sus propuestas a las demandas rea­les de los ciudadanos. Ni los candidatos ni los gobernantes de los países que quieran jugar un papel protagonista en la escena interna­cional a corto plazo pueden permitirse mantener el desapego que se percibe en Europa entre políticos y ciudadanos. Los liderazgos que han surgido en América Latina son una clara expresión del tiempo nuevo; como lo son también el ascenso de las mujeres a la primera línea de la política internacional (ver el artículo dedicado a Los diez líderes de 2014) y de personalidades jóvenes, pero con trayecto­ria profesional y personal suficiente como para sintonizar con amplios segmentos de la sociedad. Líderes con un lenguaje claro y directo, con experiencia y visión de futuro al mismo tiempo, capaces de integrar distintas líneas de pensamiento en sus propuestas y personalidades en sus equipos, conscientes de las necesidades básicas de la ciudadanía y de las exigencias de sociedades globalizadas. Los ciudadanos, por otro lado, van a demandar una mayor personalización de las propuestas, información y servicios dirigidos específicamente a sus necesidades cotidianas. Aunque ya muy conscientes de la globalización y sus consecuencias van a necesitar respuestas concretas a situaciones muy determinadas. Necesitan sentirse queridos, protegidos. Putin es un referente en ese sentido.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>2 EMOCIÓN</strong></p>
<p>Los ciudadanos necesitan recuperar la confian­za en sus políticos y, sobre todo, el sentir colectivo de la política. La caída de valoración de líderes como Barack Obama y, sobre todo, de los mandatarios europeos –Hollande, Renzi, Rajoy…- evidencia hasta qué punto la frialdad con la que se aplican las decisiones pueden llegar a parar el motor de la popularidad y la simpatía ciudadanas. Sin embargo, la emoción aplicada en exceso a la política puede derivar en populismo e incluso en situaciones aún peores. Encontrar la combinación perfecta entre racionalidad y sentimiento será clave para conseguir el refrendo de los ciudadanos en campaña y en el Gobierno. Los acontecimientos vividos en torno a los movimientos independentistas en Catalunya y Escocia, o el ascenso de nuevas formaciones que apelan a propuestas desnudas de una mínima racionalidad frente a la crisis, son prueba del valor creciente del sentimiento frente a la razón. Todo apunta a que la segunda irá perdiendo terreno en 2015 y se van a necesitar buenas dosis de serenidad para no caer en absurdas carreras populistas que no hagan sino acrecentar la decepción de los ciudadanos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>3 DISCURSOS Y METÁFORAS</strong></p>
<p>La irrupción de Podemos en el escenario político español ha demostrado la importancia de la comunicación política. Los líderes de Podemos han manejado a la perfección su participación en programas de televisión (el gran canal de comunicación para la configuración de la opinión pública) y una sobresaliente presencia en las redes sociales. Pero sobre todo, la televisión, su gran canal, que han demostrado dominarlo a la perfección.  Pero gran parte de su éxito reside no sólo en el liderazgo tan eficaz de su joven secretario general, Pablo Iglesias, que combina una excelente formación sociológica y politológica, con un buen discurso político, una estética diferente (aspecto informal), una oratoria bien entrenada y un relato muy nítido: los de abajo frente a los de arriba. Los que decían que los discursos políticos no sirven de nada se han vuelto a equivocar una vez más: los buenos discursos políticos, siguen teniendo la capacidad de movilizar a los ciudadanos. Y muy especialmente cuando se recurre a metáforas de gran potencia comunicativa (casta, régimen, democradura, dictablanda, candado&#8230;). Los discursos políticos y las metáforas siguen siendo protagonistas de la política, en cualquier lugar del mundo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>4 VOLUNTARIADO</strong></p>
<p>No se trata ya de reclutar multitudes para movilizar el voto en campañas electorales, sino de lograr que la ciudadanía se sienta protagonista de la política e implicada en las decisiones durante los mandatos.  Partidos y gobiernos se han rendido a la exigencia de transparencia y van a tener que seguir abriendo ámbitos y herramientas de información, pero también de participación y colaboración a los ciudadanos. De ese entorno de gobierno abierto habremos de beneficiarnos todos. El voluntariado está extendido especialmente en Norteamérica y, también, aunque en menor medida en el sur del continente. En Europa, es un reto que los políticos sepan diseñar, articular e implementar actividades y espacios que permitan la participación ciudadana y permitan desa­rrollar un clima de colaboración que consolide la democracia.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>5 CAMPAÑAS ELECTORALES CON HOLOGRAMAS</strong></p>
<p>De acuerdo a la Real Academia Española, “la holografía es una técnica fotográfica basada en el empleo de la luz coherente producida por el láser. En la placa fotográfica se impresionan las interferencias causadas por la luz reflejada de un objeto con la luz indirecta. Iluminada, después de revelada, la placa fotográfica con la luz del láser, se forma la imagen tridimensional del objeto original” (fija o en movimiento).  Pues bien, es un hecho que las campañas electorales del futuro más inmediato acabarán recurriendo a esta tecnología. Narendra Modi, primer ministro indio, ya la está utilizando, de hecho, para reproducir algunos de sus discursos. Es más: Modi ya ha realizado más de mil apariciones holográficas en 3D (el primer uso documentado de esta tecnología en una campaña política). La compañía Hologram USA ya tiene capacidad para vender esta tecnología en Estados Unidos, lo que puede suponer una revolución para las campañas electorales, permitiendo a un candidato estar en varios sitios a la vez o hacer “apariciones” estelares compartiendo escenario con Kennedy, con Reagan, con Roosevelt o con Truman, por ejemplo. ¿Veremos la aplicación de esta tecnología en España en 2015 o en Estados Unidos en 2016?</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>6 TELEPROMPTER</strong></p>
<p>Dos mástiles de algo más de metro y medio, que terminan en dos cristales transpa­rentes inclinados, a ambos lados del orador, formando con él un triángulo equilátero. Básicamente, eso es un teleprompter.  Dos cristales que permiten proyectar los discursos de primeros ministros, de candidatos y líderes sociales y políticos de todo el mundo, con un objetivo: declamar mejor, ser más eficaces y más efectivos durante la lectura de un discurso político. La práctica del uso del teleprompter se está extendiendo a toda velocidad: tanto, que ya la han incorporado también los presidentes de corporaciones y los receptores de honores, premios y home­najes. Como hace poco aseguraba el autor de El poder político en escena, Luis Arroyo “leer en el prompter se está convirtiendo en una práctica comunicativa tan habitual, proporcionalmente, como abrir una cuenta en Twitter o consultar el seguimiento de las noticias en una tableta. Y de efecto mucho más impresionante, tanto en el lado conservador como en el progresista”. Lo cierto es que los líderes que hablan con teleprompter consiguen un efecto espectacular: el orador no mira al papel, sino al público y a las cámaras. La conexión visual directa con la audiencia le permite interpretar mejor su texto. Mejora la entonación, el gestual y el manejo de las pausas. La sensación, naturalmente, es que quien habla improvisa, aunque esté leyendo (no es casual que la palabra “prompter” comparta raíz con el latín impromptus: “sin preparación”). El efecto ante la audiencia es muy bueno, y por eso Barak Obama siempre lo utiliza. Como dice el prestigioso Robert Schlesinger (autor de una excelente historia sobre los escritores de discursos presidenciales en Estados Unidos), el teleprompter es una herramienta más para el político, se trata de un medio técnico más para hacer declaraciones, algo que no es sustancialmente distinto a una hoja de papel, a un micrófono o a un atril.</p>
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<p><strong>7 TRANSPARENCIA</strong></p>
<p>En realidad ha dejado de ser un concepto y es ya una realidad en muchos casos. Y cuando no, una exigencia ciudadana a gobiernos, políticos y otros agentes públicos que aún no aplican la transparencia a sus actuaciones. Transparencia es sinónimo de confianza y también de crecimiento. Acostumbrados a moverse en las redes sociales, a compartir, a trabajar cada vez más de forma colaborativa gracias al uso de las tecnologías, los ciudadanos que, con gene­rosidad incluso, ponen a disposición de admi­nistraciones y empresas su información más reservada, exigen de estos reciprocidad en sus actuaciones y no van a dejar pasar ni una cuando se trata de que sus mandatarios y candidatos pongan a disposición de todos sus datos reservados.</p>
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<p><strong>8 “POLITAINMENT” (POLÍTICA Y ENTRETENIMIENTO)</strong></p>
<p>En la era del entretenimiento, la sociedad del espectáculo, la política no podía quedarse al margen y ahora ya es habitual la participación de políticos en programas televisivos desenfadados, haciendo “cameos” en series de te­levisión y hasta participando en realities junto a ciudadanos hasta ese momento anónimos o personajes populares. El marke­ting de contenidos que las corporaciones privadas ya han asumido de forma casi ge­neralizada, también será una realidad a corto plazo en las formaciones políticas. Si de la pro­ducción de documentos de reflexión en los <em>think tank</em> hemos pasado a los vídeos virales, ahora es el momento de que los propios partidos produzcan sus propias microseries con la participación de sus líderes, miembros de partidos y hasta artistas invitados. El espacio “West Wing Week” de la Casa Blanca, con su estética al puro estilo “Catch Me If You Can” de Steven Spielberg ha sido sólo el primer paso.</p>
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<p><strong>9 BIG DATA</strong></p>
<p>El avance de la tecnología ha abierto las puertas hacia un nuevo enfoque de entendimiento y toma de decisiones en el ámbito político. Así, el llamado <em>big data</em> es utilizado para des­cribir enormes cantidades de datos (estructurados, no estructurados y semi estructurados, en términos de petabytes y exabytes) que tomaría demasiado tiempo y sería muy costoso cargarlos a un base de datos convencional para su análisis. El concepto de <em>big data</em> aplica, así, a toda aquella información que no puede ser analizada utilizando procesos o herramientas tradicionales. Durante la última campaña electoral el equipo de Obama cons­truyó una enorme maquinaria para procesar todo tipo de datos, todo tipo de información, con el objetivo de diseñar al milímetro las estrategias del candidato. Pues bien, este gran <em>big data</em> electoral (que responde al principio de “las tres uves” –alta velocidad, alta variabilidad y alto volumen) ya no es una excepción en el ámbito político. Estadísticos como Nate Silver han desarrollado potentes mo­delos de predicción electoral basados en el procesado de millones de datos cruzados, que ayudan eficazmente a tomar decisiones tanto para implementar campañas electo­rales como para ejercer el poder político (esperamos que en beneficio de los ciudadanos, porque ese debe ser el fin último de todo poder público).</p>
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<p><strong>10 TECNOPOLÍTICA</strong></p>
<p>En su libro “Tecnopolítica” el consultor Antoni Gutierrez-Rubí subraya que hace apenas unos pocos años Joichi Ito (director del Media Lab del MIT) ya declaraba que en política “las voces serán más importantes que los votos” (dando a entender que en las democracias avanzadas del siglo XXI los votos ya no son suficientes para el ejercicio del poder). Pues bien, todo apunta a que, aunque los votos seguirán siendo la clave para ganar eleccio­nes, por supuesto, las voces lo serán para el ejercicio de la política. Es decir, voces y votos van a tener que ir más de la mano. Se trata, en definitiva de poner la tecnología al servicio de la escucha, al servicio de las voces de los ciudadanos, cada vez más interconectados y participativos a través de las nuevas tecnologías. Aquellos políticos que no dediquen importantes esfuerzos a la escucha activa de las demandas ciudadanas, pueden perder rápidamente la legitimidad que dan los votos. Y muy especialmente ante la irrupción de la llamada “generación millenials” (aquellas personas nacidas entre 1981 y 1995, que en 2025 representarán el 75% de la fuerza laboral de todo el mundo-también conocidos como “generación APPs” o “generación ON”, dado que tres de cada cuatro de ellos utilizan smartphones y están socializados en el manejo y en la comunicación a través de los ecosistemas de las nuevas tecnologías).</p>
<p>La entrada <a href="https://compolitica.com/los-10-conceptos-clave-2/">Los 10 conceptos clave de 2015</a> se publicó primero en <a href="https://compolitica.com">ACOP | Asociación de Comunicación Política</a>.</p>
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