Entrevista a César Martínez, Presidente de MAS Consulting Group.

Cuando empezó a estudiar cine en Los Ángeles, César Martínez sabía que la publicidad y el mundo de la producción eran parte de su futuro, pero nunca pasó por su mente la posibilidad de convertirse en uno de los principales consultores políticos a nivel internacional. Pocos consultores de origen latino tienen en su currículum el haber participado en las últimas cuatro campañas presidenciales de Estados Unidos: Bush-Cheney 2000 y 2004, McCain-Pallin 2008 y Romney-Ryan 2012, además de haber asesorado en los últimos 20 años a candidatos de toda Latinoamérica y España, ser habitual invitado a clases y seminarios de universidades de todo el mundo y contar con numerosos premios internacionales por sus trabajos en el mundo de la publicidad y en el de la consultoría política.

Por Inés Royo

Presidente de MAS Consulting Group, firma que este año celebra sus 10 años de trabajo en España, César Martínez mira con optimismo el futuro de la profesión y ve en los hispanos que viven en Estados Unidos un grupo clave en política al que seguir dedicando esfuerzos durante la campaña y del que saldrán muchos candidatos para el presente y para el futuro.

Cuatro campañas, tres candidatos, un partido. ¿Qué ha cambiado desde la pri­mera vez que participaste en una campaña presidencial estadounidense en el 2000?

Muchas cosas. Recuerdo que cuando comenzamos a trabajar en 1999 con el entonces gobernador Bush no era habitual llevar a cabo estrategias para buscar el voto latino. Ya había algunos esfuerzos por ganarse al público hispano en el mundo del marketing y la comunicación, pero no en el ámbito político. Cuando comenzamos a trabajar Lionel Sosa (del que sigo aprendiendo cada día) y yo tuvimos la suerte de que el esfuerzo tan grande que hicimos en esa campaña no sólo fue en la parte de publicidad sino que nos permitieron hacer algunas cosas “novedosas” por aquel entonces como ofrecer noticias a aquellos medios que no podían acudir a las convocatorias o contar con una portavoz hispana para los medios que emitían en español. Hubo mucho “primeros” y cuestiones innovadoras en esa campaña desde el punto de vista de la comunicación. Hoy en día esos “primeros” son una parte de la estrategia muy importante, decisiva incluso, para algunos candidatos como el presidente Obama.

¿Se puede decir entonces que fue el partido Republicano el percusor en trabajar con el voto latino?

Entre colegas hablamos de que lo que se hizo con Bush hace 13 años lo aplica ahora Obama: el tomarse en serio a la que ahora ya es la minoría mayoritaria. El electorado latino es hoy en día demasiado importante y re­presentativo como para obviarlo. Por ejem­plo, en los cinco Estados más importantes, o al menos más decisivos en las elecciones presidenciales, es donde más población latina reside y tiene derecho a votar. Es un segmento de votantes muy grande, que ha cambiado mucho y que seguirá cambiando mucho más en los próximos años, y con ello seguirá aumentando su poder político en las elecciones.

Las estimaciones auguran que en 2025 un 25% de la población de EEUU será hispana, ¿qué va a suponer esto para el país desde el punto de vista sociodemográfico y cultural?

Como en todas las estimaciones, esos datos hay que tomarlos con cautela, pero el crecimiento de la población latina es una realidad. Del crecimiento poblacional registrado en los últimos años, el 50% es de latinos y se han repartido por casi todos los Estados, y en algunos, como Carolina del Norte, es un crecimiento del 160%. Desde el punto de vista cultural y sociodemográfico, creo que la población latina se está convirtiendo en una nueva inyección de energía para los Estados Unidos. Conviene recordar que Estados Unidos es un país de inmigrantes y siempre se ha nutrido de ellos. Con las nuevas generaciones se reinventa, saca lo mejor de cada cultura y entre todos consiguen sacar el país adelante. Un ejemplo claro es la cuestión económica, los latinos son un grupo de 50 millones de personas y, por tanto, de consumidores. Los latinos cada vez son más influyentes en el ámbito económico, social y cultural.

¿Podemos seguir hablando del sueño americano para los inmigrantes que llegan a Estados Unidos?

Estados Unidos sigue siendo ese gran país de las oportunidades, esté la economía como esté, aunque ahora no atraviese su mejor momento. Siempre será ese gran lugar que reúne a gente de todo el mundo en busca de una segunda oportunidad, del sueño americano, que por su puesto sigue existiendo.

¿Y qué efecto va a tener este crecimiento de la población latina en la forma de hacer política y campañas electorales?

Con estas cifras ya no solo está la responsabilidad de que los latinos se registren y acudan a las urnas a votar. Ahora también deben ser representantes y ser votados. Ya son muchos los latinos que ocupan puestos políticos a todos los niveles: Villarraigosa en Los Ángeles, la gobernadora de Nuevo México, Susana Martínez, senadores como Ted Cruz o Marco Rubio, Brian Sandoval, Sonia Sotomayor en el Tribunal Supremo… A un lado y a otro lo latino sigue creciendo. Ya no sólo son votantes, sino que son posibles elegidos. En torno a 50.000 jóvenes latinos nacidos en EEUU cumplen la mayoría de edad cada mes y la política debe incluirlos en el sistema y adaptarse a ello. No sólo como un pensa­miento idealista sino como parte clave de la campaña.

¿Apuestas por un primer presidente hispano en la Casa Blanca en los próximos años?

Sí, es un hecho, y puede llegar por ambos partidos. Para 2016 me atrevo a decir que, cuan­to menos, habrá un hispano en la fórmula, bien a presidente o a vicepresidente. De hecho, personalmente creo que hubiera sido un acierto que Marco Rubio hubiera acompañado a Romney en 2012. Es más que probable que con Rubio, se hubiera ganado Florida y hubiéramos movido más la aguja en lo hispano. Marco Rubio en Tampa movía a todo el mundo desde el punto de vista emocional al contar una y otra vez su historia personal en la que su padre trabajaba de camarero para pagarles los estudios. Rubio hubiera llevado a la fórmula Romney-Rubio una parte más pasional, emocional e interesante. Hay otras posibilidades como Susana Martínez o Brian Sandoval. Otros nombres, como por ejemplo Ted Cruz, quizá sean demasiado conservadores. Veo que en 2016 habrá alguien hispano en la boleta y veo en un futuro próximo un presidente latino en los EEUU.

¿Cuál es para ti el mejor eslogan o pieza destinada a los latinos de las últimas campañas?

Los hay muy buenos pero me quedaría con uno que hablaba de “un nuevo día” de la campaña del 2000. Un nuevo día donde se reinventaban las relaciones del partido republicano con los latinos. Luego ha habido otros más “sonados”. Por ejemplo, en el año 2008 trabajamos el “Estamos Unidos” con McCain y en 2012 la gente de Obama lo recicló. Hablamos con ellos directamente para ver qué había pasado porque estaban usando en campaña algo que nos habían criticado cuatro años antes a nosotros. Supongo que sería el mejor eslogan ya que se ha utilizado dos ve­ces por los dos partidos mayoritarios. A nosotros no nos sirvió para ganar, pero a ellos sí.

La fuerza de los vídeos en campaña

Una de las áreas en las que más has trabajado con los candidatos repu­blicanos es la producción de spots políticos. Según las tendencias de los últimos años, ¿estamos ante el final del reinado de la televisión a favor de Internet?

Es una situación interesante. La te­levisión sigue siendo el medio masivo pero Internet consigue una pe­netración y una segmentación enorme. Ante esta disyuntiva ¿qué haces? Yo creo que la situación ideal es crear un vídeo para Internet, moverlo y que se hagan eco de él los medios tradicio­nales. Si lo que manejas en redes sociales llega a moverse a los medios generales es oro molido y si se queda solo en las redes corres el riesgo de perder cierto grupo que puede ser muy valioso. Un spot solo en redes debes ser para un segmento del electorado muy específico. Dependiendo quién sea tu votante, dependiendo a quien nos dirigimos debemos trabajar más en la red o no. Por ejemplo, si nos dirigimos al votante joven, lógicamente Internet es clave. Pero si el votante es mayor, sobre todo en primarias, la televisión seguirá siendo el gran medio para llegar a ellos.

¿Recuerdas tu primer vídeo político?

Recuerdo uno de los primeros vídeo-mensaje que me tocó hacer en la campaña de 2004 en EEUU y otro en 2005 en México. Por aquel entonces eran cosas que todavía no las entendían los medios, ni la gente, y había que hacer ruedas de prensa para presentarlos y explicarlos. El vídeo de Estados Unidos era con el senador Kerry relacionado con el mundo latino. En el de México mencionábamos que Andrés López Obrador era alguien “no bueno” para la candidatura del 2006; han pasado 7 años pero sigue moviéndose en redes porque fue muy impactante.

La ansiada Ley Migratoria en Estados Unidos

La ley migratoria ha conseguido unir a los dos partidos y ha provocado un gran debate en las cámaras, ¿podría ser la clave para que el pre­sidente Obama haga historia?

Creo que cuanto más involucrado se muestra Obama en esta ley, más se aleja de que se haga realidad. Porque la clave para que pase será convencer a algunos de los republicanos que ya mostraron su oposición en sus enmiendas, algunas de ellas letales como las relacionadas con la frontera con México y su seguridad. La Banda de los Ocho (un grupo de cuatro demócratas y cuatro republicanos que se han ocupado de la redacción y gestión de la Ley en el Capitolio) lo ha hecho muy bien porque ha mostrado que es bipartidista en una cuestión tan importante como la inmigración. Si finalmente se aprueba, Obama se colgará una medalla porque ha sido su durante su Administración pero los votantes tampoco olvidan que lo prometió en 2008 y no se dio, luego prometió de nuevo y está tardando más de lo esperado. Es una reforma tan importante que todos quieren ganársela y ponerse el sello de haber participado en ella.

El futuro de la profesión en España

Además de en Estados Unidos este año MAS Consulting cumple 10 años de trabajo en España. Tras este tiempo, ¿cuáles son las principales diferencias entre la consultoría política de España y la de otros países?

Cuando Daniel Ureña y yo nos sentamos en 2003 y abrimos MAS Consulting a nivel global buscábamos crear algo que juntara diferentes países para ofrecer servicios de consultoría y también dedicarnos a la formación. Por suerte, los postgrados tienen gran éxito y las campañas, aunque se trabaje de forma diferente, también han sido una gran experiencia. Una de las principales diferencias con España es la duración de las campañas. Tener dos semanas para pedir el voto sería algo impensable en otros países. En consultoría, 15 días no son nada; de ahí que muchos consultores españoles hayan decidido emigrar. Sin embargo, se convierte en un reto muy interesante en el que se pueden hacer muchas cosas e innovar.

¿La diferencia en los sistemas también influye a la hora de trabajar?

Sin duda. Además de la escasa duración, que otorga un papel esencial a la precampaña, el sistema de listas cerradas, los espacios para los medios de comunicación acotados, la financiación limitada, el peso de los partidos…, influye en el trabajo de las campañas. Cada país tiene sus normas y el consultor debe adaptarse a ellas. Cada país aporta un granito de arena a la gran montaña que es la democracia y lo ideal sería poder crear un sistema con lo mejor de cada uno. Churchill decía que la democracia es el peor de los sistemas con excepción de todos los demás.

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