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	<title>Voto archivos - ACOP | Asociación de Comunicación Política</title>
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	<description>ACOP es un foro de intercambio de conocimientos, opiniones y experiencias sobre la investigación y la práctica de la comunicación política.</description>
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	<title>Voto archivos - ACOP | Asociación de Comunicación Política</title>
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		<title>Por qué algunos fans de Bruce Springsteen votan a Trump</title>
		<link>https://compolitica.com/porque-algunos-fans-de-bruce-springsteen-votan-a-trump/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[ACOP]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 04 Oct 2016 02:46:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Tendencia]]></category>
		<category><![CDATA[Bruce Springsteen]]></category>
		<category><![CDATA[elecciones EE.UU.]]></category>
		<category><![CDATA[Israel Pastor]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Por Israel Pastor, @IsPast Politólogo 2016 es un año marcado por la campaña electoral en Estados Unidos, como sucede mecánicamente cada cuatro años. Lo que convierte cada campaña en especial y distinta es la personalidad de los candidatos. En 2008 fue el arrollador liderazgo de Barack Obama. Y en ésta, el arrollador (a secas) Donald Trump. Mucho se [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Por <strong>Israel Pastor</strong>, <a href="https://twitter.com/ispast">@IsPast</a> Politólogo</p>
<p>2016 es un año marcado por la campaña electoral en Estados Unidos, como sucede mecánicamente cada cuatro años. Lo que convierte cada campaña en especial y distinta es la personalidad de los candidatos. En 2008 fue el arrollador liderazgo de Barack Obama. Y en ésta, el arrollador (a secas) Donald Trump.</p>
<p>Mucho se está escribiendo del candidato no-republicano del partido republicano. Sus diatribas y sus valores xenófobos y racistas son bien conocidos. Pero lo que no teníamos hasta ahora tan presente es su relación con el <em>establishment</em> del rock, tan potente en aquel país. No cabe duda de que la movilización contra Trump solo se parece a la que se organizó contra George Bush desde 2002 (Rock the Vote). La forma más sencilla de resumir esa relación es subrayando el rechazo. Por el lado Demócrata, <a href="https://ipspblog.wordpress.com/2016/07/29/oh-my-sweet-carolina-ryan-adams-candidatos-pop/">Hilary Clinton es una “candidata pop”</a>, lo que la convierte intencionadamente en más insustancial.</p>
<p>Según el analista Andy Robinson, muchos fans de Bruce Springsteen votarán a Trump: blancos, trabajadores de fábricas y veteranos de guerra2. Por su parte, para el lingüista George Lakoff, este fenómeno se debería a que Trump exterioriza los típicos valores conservadores de “padre estricto” y de la familia tradicional. Son votantes que elaboran su criterio político sobre “causalidades directas”. Es decir, recurriendo a razonamientos simples para explicar la realidad social, política y económica, obviando interpretaciones más elaboradas y “sistémicas”, siempre siguiendo a Lakoff.</p>
<p>Bruce Springsteen tiene muchos seguidores en EE. UU. que encajan en ese esquema mental e ideológico. Ello a pesar de que desde la época de Bush, <a href="https://elquintobeatle.com/2015/07/14/cartas-futuras-iii-rock-de-campana/">su activismo político a favor de Obama</a> (la antítesis de Trump) se hizo mucho más manifiesta. Una parte de las canciones de Springsteen podría definirse, como hace Robinson, como “la triste melancolía del rock del Boss”. Hunden sus raíces en la música folk americana y recurren a marcos conceptuales propios del conservadurismo y la tradición. Temas de los 80, como <em>Factory, Whitetown, Independence day, This Hard land, The River, The Price you pay </em>o<em> Reason to believe</em> hablan de las dificultades del padre de familia para salir adelante, de su relación con el trabajo, de lo lejano que les queda a muchos el sueño americano y la necesidad de una cierta fe. Hay una cierta conexión con la nostalgia y el resentimiento de unos Estados Unidos más nacionalista.</p>
<p>No soy muy <a href="https://ipspblog.wordpress.com/2016/08/30/duele-el-corazon-enrique-iglesias-como-escribir-una-cancion-con-poco-esfuerzo/">original </a>al afirmar que la música deja traslucir en sus letras los valores predominantes en la sociedad. Pero quizás algo más al recordar que la música “liberal” (léase, progresista) tampoco renuncia a hablar del sueño americano o de la “tierra prometida”, en clara alusión a los valores religiosos de los “padres fundadores”. Metáforas que, como en la comunicación en general, condicionan la percepción de la realidad. Y es que muchos músicos estadounidenses usan estas referencias que calaron a partir del folk y el country, dando lugar a tradición y compromiso político. Por eso, este fenómeno podría estar sucediendo no solo a los fans de Bruce, sino a los de Neil Young, John Mellencamp o Tom Petty, artistas comprometidos (demócratas) de los que muchos candidatos republicanos han querido utilizar sus canciones3.</p>
<p>Así pues, ¿son los fans del Boss los que votan a Trump (causalidad directa) o debemos recurrir a una “causalidad sistémica”?: muchos americanos encuentran que la música y la actitud de Bruce (“el Jefe”) encajan en los valores del “padre estricto” de Lakoff. Esto les proporcionaría unos valores positivos en los que creer (reason to believe) y que la campaña de Trump está recogiendo ejemplarmente. Es decir, los votantes de Trump estaban ya allí cuando escucharon por primera vez a Bruce, solo que no sabían que un día su cabreo vital les haría votar a Trump. O quizás es que el público de Bruce, que el 27 de septiembre publica las memorias de más de 40 años de carrera, es los suficientemente heterogéneo para agradar a votantes republicanos y demócratas, aunque él se haya declarado progresista. O, incluso, ¿no será que simplemente a la gente le importa un bledo lo que digan las canciones que les gustan?</p>
<p>___</p>
<p>1 Post inspirado en dos artículos de la revista digital CTXT:<br />
<em>• <a href="http://ctxt.es/es/20160824/Politica/8057/bruce-springsteen-donald-trump-hillary-clinton-globalizacion-make-america-great-again.htm">“The Boss y el aprendiz”, de Andy Robinson</a></em><br />
<em>• <a href="http://ctxt.es/es/20160316/Firmas/4772/exito-Trump-EEUU-primarias-republicanos-democratas.htm">“¿Por qué Trump?”, del lingüista George Lakoff</a></em></p>
<p>2 Exención de responsabilidad intelectual: esta afirmación<br />
no es más que una idea periodística que, en<br />
su caso, habría que contrastar empíricamente.</p>
<p>3 Más sobre este fenómeno de la música pop-rock<br />
comprometida en mi capítulo del libro <a href="https://ipspblog.wordpress.com/2016/04/28/canciones-politicas-el-libro/">“Con la música</a><br />
a otra parte”.</p>
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		<title>No sin mi campaña electoral</title>
		<link>https://compolitica.com/no-sin-mi-campana-electoral/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[ACOP]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 05 Nov 2015 19:47:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[A Fondo]]></category>
		<category><![CDATA[Destacados]]></category>
		<category><![CDATA[20 diciembre]]></category>
		<category><![CDATA[comunicación política]]></category>
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		<category><![CDATA[No sin mi campaña electoral]]></category>
		<category><![CDATA[Sandra Bravo]]></category>
		<category><![CDATA[Voto]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Pese a la desafección política, los partidos siguen considerando que las campañas electorales son un elemento insustituible para transmitir sus mensajes. Sandra Bravo, @Sandra_BI, asesora de comunicación política, y la colaboración de Myriam Redondo, Gabriela Ortega e Ignacio Martín Granados. Este año las luces de Navidad se mezclarán con los carteles electorales de los diferentes [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h2>Pese a la desafección política, los partidos siguen considerando que las campañas electorales son un elemento insustituible para transmitir sus mensajes.</h2>
<p><span class="DestacadoB">Sandra Bravo</span>, <a href="https://twitter.com/sandra_bi" target="_blank" rel="noopener">@Sandra_BI</a>, asesora de comunicación política, y la colaboración de <strong>Myriam Redondo, Gabriela Ortega e Ignacio Martín Granados</strong>.</p>
<p>Este año las luces de Navidad se mezclarán con los carteles electorales de los diferentes partidos que concurren a las elecciones generales del próximo 20 de di­ciembre. En un intento por conocer un poco mejor sus estrategias de campaña, hemos remitido un breve cuestionario a los principales partidos nacionales que, según las encuestas, obtendrán representación (PP, PSOE, IU, UPyD, C’s y Podemos), cuyas respuestas iremos desgranando a continuación.</p>
<p>Es muy probable que, si el lector español pasea por las típicas zonas comerciales el mes de diciembre, se encuentre con un <em>stand</em> de algún partido político que compita con Papá Noel por captar la atención de los viandantes. Uno le ofrecerá caramelos, los otros algún que otro tríptico plagado de promesas electorales; así que le aconsejamos que este año planifique con antelación sus compras navideñas, si no quiere verse abordado cada veinte metros por publicidad comercial, muestras de colonia, captadores de donaciones para ONG’s y partidos a la zaga de algo más que su espíritu navideño.</p>
<p>Pero, además de esta curiosa estampa político-navideña, ¿qué más cambiará res­pecto a los comicios de 2011? Desde IU, Ramón Luque (<a href="https://twitter.com/ramonluque1" target="_blank" rel="noopener">@ramonluque1)</a>, secretario de política electoral, apunta a la irrupción de Podemos y Ciudadanos en el panorama político español y a la batalla electoral que se dará en una crisis sostenida del bipartidismo. ¿Opinan lo mismo los partidos emergentes? “Creo que vamos a sorprender con esta campaña. En elecciones anteriores adoptamos formatos de campaña más clásicos porque nos tomábamos muy en serio la necesidad de ‘normalizarnos’ como partido, por decirlo de alguna forma. Ahora ya estamos en escena, estas son las primeras eleccio­nes de la historia de España con cuatro candidaturas con posibilidades reales, algo inaudito”, sostiene Íñigo Errejón (<a href="https://twitter.com/ierrejon" target="_blank" rel="noopener">@ierrejon</a>), secretario político y de estrategia y campaña de Podemos. Por su parte, C’s destaca también el protagonismo de los nuevos partidos y su especial capacidad de movilización en las redes sociales.</p>
<p>Pablo Casado (<a href="https://twitter.com/pablocasado" target="_blank" rel="noopener">@pablocasado_</a>), vicesecretario de comunicación y miembro del comité de campaña del PP, opina que las campañas electorales siempre han sido un reto, independientemente del número de actores. Desde el PSOE, creen que el cambio viene provocado por la crisis económica y social y la transformación que indujo el 15-M. “Que la ciudadanía sea más exigente con los partidos y la vida pública siempre es positivo”, asegura María González Veracruz (<a href="https://twitter.com/mariagv" target="_blank" rel="noopener">@mariagv</a>), portavoz y vicecoordinadora del comité electoral federal del PSOE. “El esfuerzo está, fundamentalmente, en adaptarse a las formas y hábitos de comunicación e información de los españoles; unos hábitos que evolucionan tan rápido como la tecnología. Este esfuerzo es más fácil para los partidos que, como UPYD, surgieron en esos canales y es ahí donde los partidos tradicionales tienen que ponerse las pilas”, dice Román San Emeterio (<a href="https://twitter.com/rsanemeteriop" target="_blank" rel="noopener">@rsanemeteriop</a>), coordinador nacional de campaña de dicho partido.</p>
<p>Para IU es evidente que “un escenario de mayor competencia electoral obliga inevitablemente a agudizar el ingenio”, aunque lamentan que no haya sido el caso. “La crisis de la política debe tener solución política y ésta no va a venir del marketing”, puntualiza Luque. Más guerreros se muestran desde C’s: “Los viejos partidos habían perdido incentivos para competir, ya que habíamos entrado en un sistema en el que cuando uno estaba en la oposición sólo tenía que espe­rar los errores del otro para que le tocará su turno. Ahora esto ha cambiado y los nuevos venimos dispuestos a convencer a los ciudadanos y a pelear cada voto, así que los viejos partidos van a tener que ponerse las pilas a nivel de comunicación”, sentencia José Manuel Villegas (<a href="https://twitter.com/ciudadanoville" target="_blank" rel="noopener">@ciudadanoville</a>), director de campaña del partido.</p>
<p>Podemos apunta incluso al plagio electoral en campaña. “Después del 24 de mayo comenzaron a quitarse la corbata, a reman­garse la camisa, a ponerle círculos a sus logotipos… y acabaron copiando nuestros discursos sin pudor alguno. A veces da la impresión de que a pesar de sus presupuestos millonarios, no saben qué inventar para competir con nosotros”, afirma Errejón.</p>
<p><strong>Estrategia de campaña</strong></p>
<p>También hemos preguntado a los partidos sobre su estrategia de campaña para el 20D. El PP ha preferido guardar silencio: “Las estrategias se hacen, no se cuentan”, se justifican. El resto, aunque comparten puntos en común, no se solapan en su esencia. Así pues, el PSOE expondrá “un proyecto de gobierno, socialdemócrata y de izquierdas”, destacando la figura de su nuevo líder, Pedro Sánchez. IU procurará “estar en el campo y jugar el partido”, poniendo en valor el liderazgo de Alberto Garzón y su labor de oposición parlamentaria que, según ellos, fueron los únicos en ejercer: “unos porque no la llevaron a cabo y otros porque sencillamente no estaban”. En cuanto a UPyD, el partido pretende mostrar su nueva versión y dar a conocer a su nuevo líder, Andrés Herzog, a quien describen como un “héroe moderno que no ha dudado en enfrentarse a los poderosos que abusaban de la confianza y buena fe de los españoles”. En C’s apuestan por un uso intenso de todos los medios a su alcance para difundir su proyecto y propuestas: medios de comunicación, redes sociales y contacto directo con los ciudadanos. Y precisamente a pie de calle es donde Podemos centrará todos sus esfuerzos, dando protagonismo y voz a sus afiliados y simpatizantes</p>
<p><strong>Tecnología</strong></p>
<p>Durante la campaña ya serán muchos los que anden preparando su carta a los Reyes Magos. Seguro que, una vez más, los <em>smartphones</em>, <em>tablets</em> y otro tipo de tecnologías volverán a ser protagonistas en muchos hogares. Sin embargo, todos los partidos vaticinan que, en esta ocasión, no habrá grandes innovaciones tecnológicas, sino un uso más intensivo de las ya existentes (redes sociales, <em>Whatsapp</em>, correo electrónico, páginas web&#8230;) y una apuesta por los contenidos de calidad. “En esta campaña vamos a ver cómo estas herramientas se pueden utilizar de manera integrada, al servicio de la segmentación y la personalización del mensaje”, asegura Pablo Casado, del PP. Y desde Podemos nos dejan con la miel en los labios: “las mejores innovaciones a veces llegan con las ideas más senci­llas. No puedo contar mucho más”, concluye Errejón.</p>
<p><strong>Debates electorales</strong></p>
<p>Por otro lado, es evidente que, además de la comunicación online o 2.0, la televisión seguirá acaparando la atención de los votantes en estos comicios. Por ello hemos pedido a los partidos su opinión sobre la celebración de debates electorales y, en su caso, entre cuántos contrincantes desearían que fuesen. Todos los partidos, a excepción del PP, apuestan por debates televisados sin cortapisas. Casado matiza: “somos partida­rios de un debate entre los líderes de las fuerzas que tienen verdaderas posibilidades de gober­nar: PP y PSOE”. C’s también remarca su preferencia por un debate a cuatro, aunque no excluye otras fórmulas; y desde Podemos y UPyD proponen la inclusión de periodistas y ciudadanos como actores con derecho a interpelar a los diferentes candidatos.</p>
<p><strong>Cualidades de los candidatos</strong></p>
<p>En Navidad parece como si todo el mundo se volviese más humano, más caritativo, más familiar&#8230; ¿Les pasará lo mismo a nuestros políticos? Hemos preguntado a sus res­ponsables de campaña qué característica destacarían de sus candidatos, así como de sus rivales políticos (que no todo puede ser criticar).</p>
<p>“Mariano Rajoy es previsible, y eso es una gran cualidad en los tiempos cambiantes que corren. Nunca sorprende y garantiza tranquilidad, seguridad y estabilidad. La principal virtud del resto de los candidatos es que no ha sufrido el desgaste de gobernar, aunque también esa inexperiencia es su principal debilidad”, indica el PP. El PSOE ignora la valoración a sus contrincantes y de Pedro Sánchez dice que es “un líder del siglo XXI”, destacando su fuerza y valentía como valores positivos. IU cree que Alberto Garzón es “una persona de principios, pero dia­logante y de talante abierto”. UPyD destaca la inteligencia, constancia y conocimiento del país, entre otros valores de su candidato, Andrés Herzog. C’s nos remite a las encuestas de valoración de candidatos para destacar que Albert Rivera siempre saca mejor nota que sus compañeros de banquillo, además de destacar su liderazgo y capacidad de comunicación. Finalmente, Podemos asegura que Pablo Iglesias es, hoy en día, un líder mucho más maduro que cuando se dio a conocer y subraya su valentía y autenticidad.</p>
<p>En este ejercicio de valoración es curioso observar qué rivales tienen en mente cada uno de los partidos. Llama la atención, por ejemplo, que ninguno –a excepción de ellos mismos, evidentemente- haya citado a IU y a UPyD. Cabe decir que el partido de Herzog tampoco ha calificado a sus contrincantes, excusándose en un conocimiento parcial de los mismos, solo a través de los medios de comunicación. IU, en cambio, sí que ha dado su opinión sobre el resto de partidos, a e­xcepción de UPyD; mientras que C’s y Podemos se limitan a una valoración a cuatro (PP, PSOE, C’s y Podemos). Entre las respuestas hay ciertas coincidencias. La percepción que transmite Pedro Sánchez podría resu­mirse en palabras de José Manuel Villegas: “es una imagen joven para un partido viejo”; y a Pablo Iglesias, coinciden en resaltarle su conexión con la ciudadanía y su capacidad dialéctica y comunicativa. Mariano Rajoy, quizá por aquello de ser el presidente, es quien queda peor parado en esta pregunta. C’s son los más diplomáticos y aprecian su experiencia, IU “lo bien que queda en el plasma” y Podemos recalca esa dificultad de encontrar algo bueno. “Si tu­viera que valorar algo de él sería su capacidad de resistencia a las críticas. No es fácil presentarse a renovar mandato cuando eres el presidente peor valorado de la democracia y medio país se ríe de ti”, expresa Errejón.</p>
<p><strong>Lo mejor y lo peor de las campañas electorales</strong></p>
<p>Para finalizar queremos lanzar una pregunta, más que darle respuesta. Todos los partidos consultados apuntaron al contacto directo con la gente como el mejor elemento de una campaña electoral. Si esto es así, ¿cómo es posible que los ciudadanos se sientan tan huérfanos y alejados de ellos, especialmente en campaña? ¿Qué está fallando? Es más, ¿tienen sentido las campañas electorales en un escenario de campaña permanente? A esta última pregunta sí que nos dan respuesta los partidos. De nuevo, mensaje unánime: las campañas son necesarias como elemento de movilización y son insustituibles para poder transmitir mensajes y presentar proyectos y candidaturas. Eso sí, entonan cierta auto­crítica y reconocen que hay muchos aspectos a mejorar en cuanto a la forma de llevarlas a cabo. Por un lado, Ramón Luque, de IU, apunta: “no tengo claro que, porque vivamos los políticos en ‘campaña permanente’, la ciudadanía lo viva igual. Más bien tiendo a pensar lo contrario”. “Si la campaña electoral se convierte en un desfile de egos, ataques y golpes de efecto, los ciudadanos se ponen una coraza y las campañas electorales dejan de ser un momento fuerte de la política para convertirse en un auténtico incordio”, afirma Pablo Casado, del PP; declaración que ilustra el sentir del resto de partidos.</p>
<p>Nos quedamos con las ganas de haber podido debatir sobre escenarios poselecto­rales. Según apuntan las encuestas, se dibuja un escenario complejo en el que, al menos, dos partidos estarán obligados a entenderse para poder gobernar ¿Qué movimientos veremos el 21D? ¿Abandonarán los partidos tradiciona­les y emergentes sus ataques en aras del entendimiento? Guy Mollet, ex primer ministro francés, dijo una vez que la coalición política es el arte de llevar el zapato derecho en el pie izquierdo sin que salgan callos ¿De qué pie calzará el futuro gobierno español?</p>
<p><strong>* Las respuestas íntegras de cada partido pueden leerse aquí:</strong></p>
<p><a href="https://compolitica.com/wp-content/uploads/Entrevista-Pablo-Casado-PP.pdf" target="_blank" rel="noopener">https://compolitica.com/wp-content/uploads/Entrevista-Pablo-Casado-PP.pdf</a></p>
<p><a href="https://compolitica.com/wp-content/uploads/Entrevista-Ramón-Luque-IU.pdf" target="_blank" rel="noopener">https://compolitica.com/wp-content/uploads/Entrevista-Ramón-Luque-IU.pdf</a></p>
<p><a href="https://compolitica.com/wp-content/uploads/Entrevista-José-Manuel-Villegas-Ciudadanos.pdf" target="_blank" rel="noopener">https://compolitica.com/wp-content/uploads/Entrevista-José-Manuel-Villegas-Ciudadanos.pdf</a></p>
<p><a href="https://compolitica.com/wp-content/uploads/Entrevista-María-González-Veracruz-PSOE.pdf" target="_blank" rel="noopener">https://compolitica.com/wp-content/uploads/Entrevista-María-González-Veracruz-PSOE.pdf</a></p>
<p><a href="https://compolitica.com/wp-content/uploads/Entrevista-Íñigo-Errejón-Podemos.pdf" target="_blank" rel="noopener">https://compolitica.com/wp-content/uploads/Entrevista-Íñigo-Errejón-Podemos.pdf</a></p>
<p><a href="https://compolitica.com/wp-content/uploads/Entrevista-Román-San-Emeterio-UPyD.pdf" target="_blank" rel="noopener">https://compolitica.com/wp-content/uploads/Entrevista-Román-San-Emeterio-UPyD.pdf</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>“Las encuestas influyen mucho menos que lo que los periodistas y políticos se creen, lo que no quiere decir que no tengan ningún impacto”</title>
		<link>https://compolitica.com/las-encuestas-influyen-mucho-menos-que-lo-que-los-periodistas-y-politicos-se-creen-lo-que-no-quiere-decir-que-no-tengan-ningun-impacto/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[ACOP]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 14 Sep 2015 06:33:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacados]]></category>
		<category><![CDATA[Entrevista]]></category>
		<category><![CDATA[elecciones]]></category>
		<category><![CDATA[encuestas]]></category>
		<category><![CDATA[Ignacio Martín Granados]]></category>
		<category><![CDATA[Narciso Michavila Núñez]]></category>
		<category><![CDATA[Voto]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Entrevista a Narciso Michavila Núñez, sociólogo, presidente de GAD3. Economista, político, experto internacionalista y escritor uruguayo de origen español. Fue Secretario Técnico de la Comisión de Inversiones y Desarrollo Económico (1960-1967), Presidente del Banco Central del Uruguay (1967-1968), Secretario ejecutivo de la CEPAL (1972-1985), Ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay (1985-1988), Presidente del Banco Interamericano [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h2>Entrevista a Narciso Michavila Núñez, sociólogo, presidente de GAD3.</h2>
<p><strong>Economista, político, experto internacionalista y escritor uruguayo de origen español. Fue Secretario Técnico de la Comisión de Inversiones y Desarrollo Económico (1960-1967), Presidente del Banco Central del Uruguay (1967-1968), Secretario ejecutivo de la CEPAL (1972-1985), Ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay (1985-1988), Presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, BID, (1988-2005).</strong></p>
<p><strong>Narciso Michavila, <a href="https://twitter.com/nmichavila">@nmichavila</a>, es sociólogo y especialista en análisis electoral y en Opinión Pública y Seguridad. Es presidente de GAD3, consultora de investigación sociológica y comunicación constituida en 2001 con el nombre de Gabinete de Análisis Demoscópico.</strong></p>
<p><strong>Narciso Michavila es doctor en Sociología por la Universidad Complutense de Madrid y Máster en Estadística Aplicada por la misma Universidad. También es especialista en Diseño de Investigación Social del Centro de Investigaciones Sociológicas.</strong></p>
<p><strong>Ha sido profesor de Opinión Pública y Seguridad en el Doctorado Paz y Seguridad Internacional del Instituto Universitario General Gutiérrez Mellado de la UNED y profesor visitante de International Public Opinion and Security en la Universidad de Tromsø (Noruega), además de impartir docencia, actualmente, sobre herramientas de investigación en varios masters de postgrado.</strong></p>
<p><strong>Colaborador habitual en los medios de comunicación en temas demoscópicos y la actualidad política, varios medios le sitúan como uno de los asesores de cabecera del presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, del que es amigo personal desde hace años.</strong></p>
<p><strong>La entrevista fue realizada en dichas jornadas por Sergio Martín, director del programa “La Noche” en el canal 24 horas de Radio Televisión Española (RTVE).</strong></p>
<p>Por <span class="DestacadoB">Ignacio Martín Granados</span>, <a href="https://twitter.com/imgranados">@imgranados</a>, director de El Molinillo de ACOP.</p>
<p><strong>Recientemente, en las elecciones europeas y del Reino Unido o incluso en el referéndum griego, hemos podido comprobar cómo las encuestas no han acertado con sus previsiones. ¿A qué cree que ha podido deberse?</strong></p>
<p>Hay un factor común en todas las democracias: el voto es cada vez más volátil, se decide más tarde y hay mayor oferta electoral. Pero hay que ver las peculiaridades de cada proceso electoral: los británicos fueron capaces de acertar en el referéndum en Escocia, sin embargo, en las generales de mayo tuvieron un desvío de siete puntos. Nuestra experiencia trabajando en Londres la noche electoral con uno de los institutos es que las encuestas telefónicas, que le daban cuatro puntos a Cameron, se dejaron influir por las online que tradicionalmente habían acertado.</p>
<p>En el caso griego podemos desvelar ante los lectores de El Molinillo, que entienden del mundo de investigación, que en GAD3 estuvimos haciendo tracking con una empresa griega y al final vimos una situación tan convulsa que no nos atrevimos a dar los resultados que íbamos a publicar desde Madrid, la víspera. La situación era excepcional: nunca ha habido un referéndum convocado en una sola semana, con permanentes cambios de posición y con cierre de bancos.</p>
<p><strong>Para elaborar con éxito una encuesta intervienen muchos factores, ¿cuáles cree que son los principales?</strong></p>
<p>Claramente la profesionalidad de los entrevistadores. Una encuesta es un cúmulo de conversaciones, por eso lo importante no es que haya muchas entrevistas, sino muy buenas entrevistas, y para eso, es clave la brevedad del cuestionario y la claridad de las preguntas.</p>
<p><strong>Tradicionalmente las encuestas han jugado un papel destacado en las elecciones ya que servían para medir y formar a la opinión pública pero también tenían efectos como la movilización o desactivación del electorado ¿Considera que sigue siendo así?</strong></p>
<p>Las encuestas influyen mucho menos que lo que los periodistas y políticos se creen, lo que no quiere decir que no tengan ningún impacto. La prueba es que ahora mismo estamos comparando los resultados de los partidos nuevos, no con lo que obtuvieron en las últimas elecciones sino con lo que las propias encuestas les estaban estimando hace unos meses. Pero, al final, en el voto son tantas las decisiones que entran en juego, que las encuestas tienen la capacidad de condicionar, nunca de determinar el resultado final.</p>
<p><strong>En las últimas elecciones municipales y autonómicas en España una de las dificultades de los profesionales demoscópicos ha sido identificar el voto útil y el oculto, junto a su alta volatilidad ¿Cómo influyen estos factores? ¿Pueden atenuarse?</strong></p>
<p>La volatilidad va muy unida a la decisión de última hora. Retrasar el campo hasta el último minuto es decisivo. El voto oculto, por otra parte, no existe. Acudir al voto oculto o a que el elector te miente es una mala excusa del analista que ha fallado en su estimación. Tenemos suficientes herramientas para saber interpretar y corregir los sesgos. Uno de los problemas que hemos tenido hasta las europeas es que no teníamos un recuerdo de voto de los partidos nuevos en el que apoyarnos, ahora ya sí, y por eso ahora los institutos estamos acertando de nuevo.</p>
<p><strong>Muchos sondeos se siguen elaborando llamando a los domicilios cuando en muchas casas ya no existen los teléfonos fijos ¿La telefonía móvil introduce un sesgo en el método de muestreo o las empresas demoscópicas han sabido adecuarse a los nuevos tiempos?</strong></p>
<p>Todas las encuestas tienen un sesgo: las encuestas online tienen dificultad de acceder a la población más mayor, la telefónica a la gente que no tiene fijo y las domiciliarias entrevistan a muchos más parados y trabajadores a tiempo parcial de lo que corresponde. Lo importante es saber corregir ese sesgo.</p>
<p><strong>En este sentido, ¿cuáles son las principales innovaciones que se pueden ofrecer desde el ámbito de las encuestas?</strong></p>
<p>Claramente la inmediatez en el análisis y presentación de resultados. Los cambios están siendo tan rápidos que los resultados de las encuestas, especialmente de voto, se quedan obsoletos en muy poco tiempo. En este terreno, las nuevas tecnologías y el trabajo en equipo son determinantes.</p>
<p><strong>Volviendo a la interpretación de los datos, ¿considera que, de un año a esta parte, con los partidos denominados “emergentes” -Podemos y Ciudadanos- hemos pasado de su infraestimación a la sobrerrepresentación en las encuestas?</strong></p>
<p>Podemos es un voto más ideológico y por tanto ha sido más fácil acertar en los resultados, por eso estimo que no será difícil anticipar su nivel de apoyo. El más difícil es el de Ciudadanos, porque es una marca nueva que produce poco rechazo y que más fácilmente dicen votar los indecisos o abstencionistas, por eso su nivel de apoyo en las encuestas no se ha traducido a las urnas. Es lo que nos sucedió en las elecciones andaluzas o autonómicas. Lo mismo nos está sucediendo con el recuerdo de voto de municipales, dicen haber votado a las candidaturas de Ciudadanos muchos más votantes de lo que realmente lo hicieron.</p>
<p><strong>¿Por qué cree que los medios de comunicación se refieren de forma despectiva a la “cocina” (tratamiento) de los datos recogidos en una encuesta?</strong></p>
<p>A mí no me importa hablar de cocina, porque aunque la clave de la encuesta es un buen trabajo de campo de los entrevistadores, saber interpretar bien los datos es fundamental y ahí no existe una fórmula exacta. La obligación de una encuesta de voto es anticipar al máximo el resultado y para ello los datos del campo son muy importantes, pero la intuición, que sólo da la experiencia, para analizar esos datos lo es más todavía.</p>
<p>Por eso el problema no es cocinar los ingredientes del campo, lo que es imprescindible para acertar en la estimación, sino explicar el método de cocina y exponer con qué ingredientes has contado. En todo caso, la ventaja de las encuestas electorales es que son las únicas en las que de verdad se puede contrastar luego su grado de precisión. Por eso, el dato más importante de una ficha técnica es el instituto que ha realizado la encuesta.</p>
<p><strong>En España está prohibida la publicación y difusión o reproducción de sondeos electorales por cualquier medio de comunicación durante los seis días anteriores a la votación. En los tiempos tan rápidos en que vivimos en los que podemos acceder por internet a una encuesta publicada por un medio extranjero, por ejemplo, ¿tiene sentido esta norma?</strong></p>
<p>Como ocurrió en las europeas, un 40% de la población decide su voto la última semana, por lo tanto, que al representado se le prohíba acceder a una información que solo tienen sus representantes no tiene ningún sentido. Es una norma absolutamente obsoleta.</p>
<p><strong>¿Se atreve a vaticinar alguna tendencia para las próximas elecciones generales en España? ¿Qué escenarios de alianzas y pactos nos podemos encontrar al día después de los comicios? ¿Sobrevivirá el bipartidismo o asistiremos a una nueva etapa política de consensos?</strong></p>
<p>El escenario será similar al de europeas y municipales con un Partido Popular ligeramente por encima del Socialista pero con un escenario de gobierno que no se cerrará en las urnas sino en los pactos postelectorales. Paradójicamente, la aparición de dos formaciones de ámbito nacional le dará a los partidos nacionalistas más poder de negociación que nunca.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>BIG DATA: El vínculo preciso con los electores</title>
		<link>https://compolitica.com/big-data-el-vinculo-preciso-con-los-electores/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[ACOP]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 04 Nov 2013 17:26:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Tendencia]]></category>
		<category><![CDATA[BIG DATA]]></category>
		<category><![CDATA[electores]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Atrás quedó el tiempo en que la movilización de voto y el conocimiento de los electores se basaban únicamente en la confianza del muestreo en las encuestas. Eran días en los que los consultores políticos contrataban expertos en sondeos para desarrollar sus estrategias de comunicación y campaña electoral a partir de un universo de cerca [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Atrás quedó el tiempo en que la movilización de voto y el conocimiento de los electores se basaban únicamente en la confianza del muestreo en las encuestas. Eran días en los que los consultores políticos contrataban expertos en sondeos para desarrollar sus estrategias de comunicación y campaña electoral a partir de un universo de cerca de mil posibles votantes que, si todo estaba bien hecho y en orden, representaban el total de la población que iría a votar.</p>
<p>Son muchos los casos ahora que deben su victoria electoral al conocimiento de tierra, al uso de los grandes datos de histórico de voto y al diseño de mensajes a partir de elementos sociodemográficos y de geolocalización. El <em>big data</em> utilizado para la segmentación de nuestros mensajes es mucho más eficiente: se trata de un volumen de información que, bien utilizado, sirve para diagnosticar y predecir el comportamiento de nuestros electores más allá de la “intención” directa y manifiesta de voto.</p>
<p>En la campaña de Obama en 2012 se integró un equipo capaz de organizar los datos de los electores con la finalidad de identificar posibles votantes demócratas que aseguraran la reelección así como ganar eficiencia en la recaudación de fondos. En Estados Unidos, gracias a la construcción de numerosas bases de datos de diferentes empresas, es posible conocer el comportamiento de consumo <em>online </em>y<em> offline</em> y de esta manera diseñar mensajes más precisos y atinados.</p>
<p>El ejemplo de esa campaña sirvió para llamar la atención a los consultores y tener siempre en cuenta un equipo que organice el <em>big data</em> electoral. En México existen esfuerzos enfocados en los grandes volúmenes de datos a partir de la información proporcionada por el Instituto Federal Electoral (IFE), los institutos electorales estatales y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).</p>
<p>El IFE contiene la información de histórico de voto desde la unidad básica electoral en México que es la sección electoral. Esto permite construir modelos para el diagnóstico de los votantes e identificar los electorales leales y volátiles: la estrategia de comunicación y de trabajo operativo en tierra será diferente en cada caso. Por su parte, el INEGI, proporciona información de variables sociodemográficas de la población: hombres, mujeres, rangos de edad, principales actividades económicas y variables relacionadas a los hogares censales y la composición de las viviendas.</p>
<p>La clave consiste en vincularse mejor con los electores ya no únicamente desde la comunicación de aire y con mensajes homologados para la famosa población general, sino a partir de una segmentación más precisa por públicos. Los mensajes y el trabajo en tierra en el caso de la segmentación facilitarán la participación y el vínculo de los ciudadanos con los candidatos, algo que sirve también para el mejor desarrollo democrático.<br />
La interpretación de este tipo de información es cada vez más necesaria. No basta ya con medir la opinión pública del momento a partir de un muestreo aleatorio. El desarrollo del diagnóstico electoral debe contar también con los grandes volúmenes de datos para lograr un vínculo más efectivo con los electores.</p>
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		<title>Australia castiga a su Gobierno</title>
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		<dc:creator><![CDATA[ACOP]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 01 Oct 2013 16:59:12 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[A Fondo]]></category>
		<category><![CDATA[Australia]]></category>
		<category><![CDATA[economía]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Los australianos acudieron a las urnas el pasado 7 de septiembre para decidir su gobierno federal y dar la victoria a Tony Abbott, líder de la Coalición Liberal Nacional. La previsible desaceleración de la economía australiana, así como la falta de unidad interna, castigaron con la derrota a un gobierno laborista que ha ostentado el [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h2>Los australianos acudieron a las urnas el pasado 7 de septiembre para decidir su gobierno federal y dar la victoria a Tony Abbott, líder de la Coalición Liberal Nacional. La previsible desaceleración de la economía australiana, así como la falta de unidad interna, castigaron con la derrota a un gobierno laborista que ha ostentado el poder durante seis años. Unas elecciones definidas como ‘No vencidas por la oposición, sino perdidas por el Gobierno’.</h2>
<p><span class="DestacadoB">Pía García Simón</span>, Buchan-Corporate Affairs &amp; Public Relations, (Sidney, Australia), <a href="https://twitter.com/PiaSimon">@Piasimon</a></p>
<p>El recuento no había llegado a su tér­mino, cuando Kevin Rudd, líder del partido laborista, reconoció públicamente su derrota en rueda de prensa, presento su dimisión y anunció que no se presentaría como candidato para las próximas elecciones, aunque sí mantendrá su sitio por Brisbane, capital de la región de Queensland.</p>
<p>Mientras tanto, el Primer Ministro británico David Cameron, escribía en twitter:<em> ‘Será estupendo trabajar con otro líder de centro-derecha’</em>; y los medios orquestados por Ruppert Murdoch aclamaban finalmente a un Tonny Abbott al que habían demostrado claramente su simpatía. Abbott comenzó su discurso de victoria haciendo hincapié en el cambio, una baza estratégicamente jugada por la oposición y que ha marcado la campaña de los liberales.</p>
<p><em>‘El gobierno de Australia ha cambiado por séptima vez…’</em> -comenzó el recién electo Primer Ministro, seguido por una ovación que obligó a Abbott a repetir el dato-<em> ‘Parece que disfrutáis escuchándolo, así que dejadme repetir que el Gobierno australiano ha cambiado por séptima vez en 60 años (…) y el voto al Partido Laborista ha sido el más bajo en 100 años’</em>, dijo Abbott.</p>
<p><em>‘Las pateras serán paradas y el presupuesto volverá a sus cotas para un superávit creíble. Se retomará la construcción de carreteras del siglo XXI. Y, desde hoy, declaro que Australia está bajo una nueva gestión y, una vez más, abierta a los negocios’</em>, continuó un orgulloso Abbott, quien ha sido capaz de establecer un claro programa electoral y que ha logrado posicionarse como un líder apto para los desafíos que plantea el país oceánico, aun a pesar de su conocida falta de carisma, que los más críticos afirmaban podría perjudicar a la Coalición.</p>
<p>Las elecciones australianas tienen una serie de características genuinas, como el voto obli­gatorio, la votación de miembro único para la Cámara baja o el uso de tickets grupales y re­presentación proporcional para la Cámara Alta o Senado.</p>
<p>Después del recuento regular, la Comisión Electoral Australiana confirmó los 150 asientos de la Cámara Baja: 89 sitios para la Coalición Liberal Nacional, 54 para los laboristas y 1 para los Verdes, siendo necesarios 76 escaños para la victoria. Los independientes Bob Ka­tter y Andrew Wilkie se han mantenido con un sitio cada uno, quedando cuatro escaños aún por decidir.</p>
<p>La configuración del Senado entrará en vigor en junio del 2014, y será entonces cuando la Coalición necesite del pacto con alguno de los partidos independientes como el Partido Unido de Palmer, Xenophon o John Madigan, que decidirán la implementación final de políticas tan decisivas como la <em>Carbon Tax</em>.</p>
<p><strong>Los cinco pilares del programa de Tony Abott</strong></p>
<p>La economía y la inmigración han sido los ejes principales de la campaña. Tony Abbott se ha dirigido al pueblo australiano con un plan de crecimiento económico frente a la incipiente desaceleración. El llamado ‘<em>Our Plan</em>’ (nuestro plan) se estructura en torno a los cinco pilares básicos de la economía australiana: innovación en la manufactura, exportaciones agrícolas, servicios avanzados, educación y exportación minera. Este plan supone un movimiento hacia la diversificación en un país que ha crecido en los últimos cinco años casi exclusivamente al ritmo del carbón, crean­do burbujas en otros sectores que, en la actualidad, no resistirían un test de competitividad frente a mercados exteriores.</p>
<p>Otra de las medidas mejor recibidas, y también dirigida a una mejora de la competitividad, es la eliminación del<em> Carbon Tax</em>. El impuesto, impulsado por el gobierno laborista durante su gobierno, estaba dirigido a las 500 compañías con mayores emisiones de CO2, pero acabaría convirtiéndose en el <em>paradigma</em> de una política de intervencionismo que estaba creando industrias menos productivas y precios artificialmente inflados. A estas políticas laboristas habría que sumar accio­nes más populares como el ‘cheque bebe’ y otras inyecciones de liquidez parecidas, que no han conseguido, sin embargo, convencer al votante de su sostenibilidad en el medio-largo plazo.</p>
<p>Por último, la promesa de la Coalición de asegurar<em> ‘stronger borders’</em> (fronteras más fuertes) estaba dirigida a crear un sentimiento de orgullo nacional y a controlar el influjo de inmigrantes atraídos por la promesa de una economía en crecimiento y un país con una envidiable calidad de vida para la clase media.<br />
A las puertas de la mencionada desacelera­ción, y tras una década donde la fuerza laboral se ha construido a base de inmigrantes, principalmente en los extremos superior e inferior de la economía, el gobierno está decidido a asegurar que ningún puesto de trabajo que pudiera ser cubierto por un australiano sea cubierto por un extranjero. En la práctica, esto significaría la deportación de todo inmigrante sin documentación a Papua Nueva Guinea así como la reducción drástica visados de trabajo cualificado, mediante la aplicación de criterios mucho más estrictos para la contratación de extranjeros por parte de empresas austra­lianas.</p>
<p>Estos tres mensajes –los cinco pilares básicos, sumado a la eliminación de la tasa del carbón y la creación de fronteras fuertes- han sido la punta de lanza que el gobierno liberal ha utilizado para ganarse al electorado. Los austra­lianos han castigado al gobierno laborista por un programa indefinido, o carencia de éste, presumiblemente falto de herramientas para afrontar un futuro menos prometedor que el pasado reciente.<br />
<strong>La caída laborista: La bicefalia en el partido y la campaña de descrédito a la Coalición</strong></p>
<p>No existe un acuerdo unánime sobre la razón por la cual el gobierno laborista ha perdido la confianza de sus votantes. Parece claro, sin embargo, que tres factores principales han jugado un papel fundamental.</p>
<p>El déficit del gobierno laborista en los últimos tres años supone la violación de una de las exigencias más arraigadas en el electorado australiano. Si bien Australia ha sido capaz de atravesar la crisis financiera mundial al amparo de las exportaciones de carbón, con tasas de crecimiento del producto interior bruto de entre un 1,6% y un 3,4% entre 2009 y 2012, el gobierno laborista ha incurrido en déficits de entre el 2,2% y el 4,3%, haciendo uso de una política de gasto público e inyección de liquidez desaforada para los estándares australianos. En un país con un elevado nivel de agnosticismo político como es Australia, cualquier desajuste de la norma tiene un alto precio.</p>
<p>La bicefalia alrededor de Julia Gillard y Kevin Rudd ha amplificado la desconfianza hacia el gobierno. Si bien hay quien asegura que la moción de censura contra Gillard, ocurrida en junio, ha protegido al partido laborista de una caída mayor, la división interna ha tenido su precio político. El hecho de que solo un ex-primer ministro tuviera opciones de presentar una candidatura con garantías ha puesto de manifiesto la falta de liderazgo en el partido. La carrera hacia la credibilidad se ha convertido en una verdadera maratón, ya que tan solo dos meses no han bastado para que Rudd tuviese opciones como candidato a la victoria. Tras su renuncia, Anthony Albanese llevará el timón en el partido, pero queda pendiente el asunto del liderazgo laborista para las próximas caicus.</p>
<p>La falta de programa laborista ha sido el tercer factor. Los mensajes de descrédito hacia la Coalición Liberal y una estrategia de propaganda basada en el miedo<em> ‘If he wins, you lose’</em> han supuesto un arma de doble filo para un partido que ha hecho del ataque al rival la más aparente ilustración de sus propias carencias. Nunca más pertinente que aquí, utilizar el símil del efecto <em>boomerang</em> de la campaña negativa de los laboristas.</p>
<p><strong>Los otros jugadores</strong></p>
<p>A pesar de que las elecciones australianas se debaten entre dos principales jugadores –el partido Laborista y la Coalición Liberal Nacional- otros temas han conseguido hacerse un sitio en la agenda pública, de la mano de los Verdes.<br />
Los Verdes, una confederación de ocho de partidos estatales y territoriales formada en 1992, han conseguido dos escaños en el Parlamento. Además del ‘Ambientalismo’, el partido cita entre sus valores la sostenibilidad económica, la justicia social, le democracia de las bases y la no violencia.</p>
<p>Una de las candidaturas más polémicas ha sido la de Julian Assange, y su partido Wiki­leaks, una candidatura que el propio Assange ha dirigido desde la embajada Ecuatoriana en Londres. En la descripción de su programa, se reclama una <em>‘información verdadera, rigurosa y basada en los hechos, como las bases de la vida y la democracia, esencial para la protección de los derechos humanos y las libertades’</em>.</p>
<p>Sus políticas se aglutinan alrededor de seis grandes temas -la transparencia política a través del refuerzo del escrutinio independiente en el parlamento, una aproximación más veraz al problema de la inmigración, la reducción efectiva de emisión de carbono para frenar el cambio climático, la aseguración de la diversidad mediática, la defensa de la libertad de prensa y la protección del usuario frente a la invasión de las grandes corporaciones y el gobierno.</p>
<p>La sola descripción del programa de Assange castigaba las malas prácticas dentro de los dos grandes partidos, así como ponía en tela de juicio la efectividad de las dos cámaras debido a la falta de transparencia informativa.</p>
<p>Con menos de un 1% de los votos, un resultado muy por debajo de lo esperado, el partido de Assange ha logrado sin embargo atraer a los jóvenes –especialmente a estudiantes universitarios- y llevar a la esfera pública la preocupación de un electorado que exige, por encima de todo, la honestidad de sus dirigentes. Assange ha asegurado que el partido subsistirá para las próximas elecciones federales.</p>
<p><strong>La resaca electoral: Dos partidos a prueba</strong></p>
<p>Si bien por razones muy distintas, tanto la Coalición Liberal como el partido Laborista tienen mucho que ganar y que perder en el futuro inmediato. Por una parte, los cien primeros días de gobierno retratarán el estilo y las políticas que Tony Abbott seguirá durante su mandato, y lo que es más importante, definirán la disposición del electorado Australiano a un cambio verdadero más allá del castigo laborista. Por otro lado, el partido laborista tiene entre si la labor de recomponer el liderazgo en el seno del partido con savia nueva, en palabras de Kevin Rudd. La creación de una alternativa basada en ideas, que respeten el espíritu laborista al tiempo que se adaptan a la realidad presente de la economía australiana, será determinante para crear una oposición eficaz y una alternativa de gobierno en las próximas elecciones.</p>
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		<title>“El error de la campaña de Romney fue no definirle tras las primarias de forma que conectara con la gente”</title>
		<link>https://compolitica.com/el-error-de-la-campana-de-romney-fue-no-definirle-tras-las-primarias-de-forma-que-conectara-con-la-gente/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[ACOP]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 30 Nov 2012 05:18:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacados]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Entrevista a Mark Kennedy, director de la GSPM y ex congresista por el estado de Minnesota No ignora el elefante en la habitación; al contrario, le mira directamente al ojo”. Así describió en 2006 Anderson Cooper, el famoso periodista de CNN, a Mark Kennedy, por aquel entonces congresista republicano por el sexto distrito Minnesota. En [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h2>Entrevista a Mark Kennedy, director de la GSPM y ex congresista por el estado de Minnesota</h2>
<p><strong>No ignora el elefante en la habitación; al contrario, le mira directamente al ojo”. Así describió en 2006 Anderson Cooper, el famoso periodista de CNN, a Mark Kennedy, por aquel entonces congresista republicano por el sexto distrito Minnesota. En la actualidad, Kennedy dirige la Graduate School of Political Management de la George Washington University. Desde su despacho en la cuarta planta analiza distintas cuestiones sobre la reciente elección presidencial y el impacto que ésta ha tenido para la profesión de la Comunicación Política, mirando a la cara a los retos que plantea.</strong></p>
<p>Por <span class="DestacadoB">David Iglesias Pérez</span></p>
<p><strong>Según las encuestas, se suponía que esta iba a ser una elección más reñida ¿Qué cree usted que cambió el entorno?</strong></p>
<p>Creo que lo que cambió el entorno fue la participación. Fue un éxito de la campaña de Obama, ya que fue mejor de lo que nadie había esperado, a pesar de que llevaban tiempo diciendo que así sería. Muchos no les prestaron atención, y finalmente el porcentaje de participación de ciertos grupos fue superior al de cualquier otra elección.</p>
<p>En segundo lugar, creo que la metodología de las encuestas no ha seguido el paso de la tecnología. En el pasado, las campañas solían preguntar a la gente si sabía cuál era su centro de votación, para determinar si realmente iba a votar o no. En la actualidad, puedes salir de casa sin saber a dónde vas, ir a Google Maps, decidir a dónde vas y votar.</p>
<p>Asimismo, gracias al seguimiento online, se podía ir a un barrio y saber quién había votado. También podían utilizar Facebook, amigos animando a otros amigos a que voten y haciéndoles saber que ya han acudido a las urnas. El voto anticipado también ayudó, pero en definitiva la tecnología y las técnicas empleadas por la campaña de Obama para comprometer a la gente a votar (y a recordárselo) fueron determinantes.</p>
<p><strong>La tecnología ha sido clave para organizar a los votantes. Más que microtargeting, tenemos que hablar en términos de nanotargeting ¿Cómo cambia todo esto el campo de la gerencia política?</strong></p>
<p>La gerencia política se convierte cada vez más en una profesión científica. No es indispensable saber cómo “hacer” la tecnología, pero sí cómo se usa. Durante la campaña, el equipo de Obama hacía múltiples simulaciones todas las noches en los estados clave para predecir el resultado. La tarea del gestor político es decidir qué datos se necesitan exactamente para que, según esas variables, los analistas puedan detectar a los votantes más adecuados y se optimice la simulación. En la elección presidencial, cada noche los analistas identificaron a 250 votantes clave en Ohio.</p>
<p>La campaña del presidente llevó el análisis más allá de la predicción de votos y del fomento de la participación e investigó cuestiones como dónde ubicar una mesa para que la gente se registre para poder votar. Siempre buscando responder cuál es la posibilidad de que las personas se paren y se registren. ¿A cuántos pasos tiene que estar la mesa de una determinada localización? ¿Qué distancia puedo pretender que la gente ande para ir a una mesa? Todas estas variables se analizaron.</p>
<p>Así pues, no hace falta ser el analista de datos, los “quants” que los están calculando, pero el gestor político tiene que entender cómo se puede aplicar la tecnología. Después de todo, cada campaña presidencial ha tenido una ventaja en el uso de la tecnología, y el equipo que la ha utilizado de forma más sólida ha sido el ganador. En 2004 el gran avance tecnológico fue darte publicidad electoral diferente a la de tu vecino. En 2008, fue el uso de las redes sociales para que la gente participara en la campaña como voluntario y la gente pudiera contribuir económicamente. En 2012, ha sido la aplicación de la parte analítica, para hacer que la maquinaria de participación fuera mucho más eficiente.</p>
<p><strong>Las redes sociales son importantes en las campañas modernas. Sin embargo, en este ciclo electoral ha quedado claro que el viejo sistema de inundar las ondas televisivas de los estados clave con anuncios es una técnica más viva que nunca ¿Seguirá siendo la televisión el medio rey para llegar a los votantes, o está condenada a ser reemplazada por otros en el futuro?</strong></p>
<p>Hace una década era el medio dominante. Ahora es tan sólo un componente dentro de una estrategia de comunicación, que debe tener múltiples caras para ser efectiva. No necesariamente se irá. Los anuncios políticos en televisión son importantes, pero no se puede abusar de ellos. Algo que ambas campañas han hecho en este ciclo electoral. Había más anuncios que lo que justificaba el valor incremental que proporcionaban. Por eso creo que al final no han sido decisivos, más allá de los ataques “tempranos” [antes de agosto] sobre Romney, ya que no le permitieron definirse a sí mismo. El tiempo, cuando haces los anuncios (especialmente en los grandes comicios nacionales), es importante. Para las elecciones al Congreso, ahorrar dinero para la recta final tiene sentido; en la presidencial ya no lo tiene.</p>
<p><strong>¿Cree que Romney permitió a Obama definirle según quería, en vez de presentarse a sí mismo a los votantes en sus propios términos?</strong></p>
<p>Sí, creo que la campaña de Obama tuvo éxito en presentar a Romney en sus propios términos antes de septiembre. El error de la campaña de Romney fue no definirle tras las primarias de forma que conectara con la gente, de hacerles saber que sí les importaba. Esperaron hasta después de la Convención, pero luego se vieron eclipsados por la Convención demócrata. En los viejos tiempos, se solía hacer eso, pero ya no se puede esperar tanto. Asimismo, eligieron seguir atacando el historial de Obama, pero tenían que haber hecho más; tenían que haberse asegurado de que eran una alternativa. Esperaron demasiado para definir a Romney y, por tanto, dieron la oportunidad a la campaña de Obama de definirle.</p>
<p><strong>Las minorías han sido clave en la reelección de Obama. Se ha culpado a los republicanos de no saber transmitir un mensaje atractivo a esos grupos ¿Qué cambios cree que tienen que hacer en términos de mensaje?</strong></p>
<p>El único tema conservador en el que Romney no cambió de postura fue el de la inmigración. Había estado en ambos lados en cuanto a las armas, la vida, etc. Para ganar las primarias, escogió ser el más conservador de todos en inmigración, lo cual le sirvió para hacerse con la nominación, pero le perjudicó en la elección general. Y esta vez, los grupos preocupados con esta cuestión han supuesto un porcentaje de voto mucho más alto. Bush adoptó posturas más de centro que Romney en cuestiones inmigratorias. El Partido Republicano no tiene un problema con los hispanos, sino con la inmigración, y necesita afrontar el tema de forma razonable y responsable. Han de tener una visión mucho más abierta y agresiva para perseguir el voto hispano. Newt Gingrich y otros llevan tiempo diciendo –al menos una década- que el futuro del Partido Republicano pasa por capturar una porción importante del voto hispano. No necesariamente ganarlo, únicamente tiene que alcanzar un porcentaje significativo. Así que creo que necesita “volver al futuro”.</p>
<p><strong>El dinero de los SuperPACs ha hecho que muchas elecciones al Congreso y al Senado hayan sido mucho más competitivas ¿Cómo cree que estos grupos han cambiado las elecciones en Estados Unidos?</strong></p>
<p>Los SuperPACs son el resultado de intentos de restringir las contribuciones a las campañas. Siempre que se restringe por un lado emerge por otro. Habrá un debate en torno a si debería haber una flexibilización de la normativa en torno a las contribuciones a los candidatos, porque es menos probable que éstos digan algo tan negativo como lo que un SuperPAC completamente desligado del candidato puede decir.</p>
<p>En este sentido, previenen que la gente adopte posturas radicales. Recuerdo cuando estaba en el Congreso que había un presidente [de un comité] muy radical que provenía de una zona rural de California. Nunca hubiera perdido en un distrito así, pero llegó dinero de todo el país para derrotarle y fue superado en gasto 10 a 1. Un SuperPAC logra que estas actividades sucedan más rápido, aunque también permite que la defensa pueda ser más veloz. Los SuperPAC nacionalizan elecciones sin que importe dónde tienen lugar. Si tienes un puesto clave en un comité encargado de un asunto en particular, la gente de todo el país a la que le preocupa ese tema se involucrará más fácilmente en tu elección. Por tanto, estos grupos van a cambiar el cariz de muchas elecciones.</p>
<p>En este ciclo electoral, los SuperPACs probablemente recaudaron más dinero del que podían gastar. Sin embargo, jugaron un papel decisivo en las primarias, permitiendo que ciertos candidatos menos importantes estuvieran más tiempo en la contienda de lo normal, aunque también ayudaron a Romney en algunos puntos clave.</p>
<p>Así pues, hemos aprendido que los SuperPACs son fundamentales en algunas áreas, pero no tan significativos en otras. Hasta que las restricciones cambien, o se flexibilicen en otras áreas, jugarán un papel clave en ciertas partes de las campañas de candidatos al Congreso y en procesos de primarias.<br />
<strong>En los últimos años la polarización ha sido protagonista en la política de Washington. Cada vez hay menos demócratas y republicanos moderados en el Congreso ¿Cómo está perjudicando esto al liderazgo de Estados Unidos, y cómo está moldeando la política del país?</strong></p>
<p>El grado al que los medios de comunicación se han vuelto horizontales, permitiendo que todo el mundo pueda obtener información que refuerza sus creencias en vez de confiar en tres cadenas televisivas, se está reflejando en la fragmentación del Congreso en torno a demócratas muy liberales y republicanos muy conservadores, y está contribuyendo a la incapacidad de superar el bloqueo legislativo que hay en el Congreso.</p>
<p>En este sentido, la política también necesita actualizarse respecto a la tecnología. Hay que encontrar metodologías, herramientas, procesos por los cuales se resuelvan estos conflictos entre ambas partes. La situación actual reduce el margen de maniobra de Estados Unidos y nuestra capacidad para resolver los problemas más importantes. Esto es algo que necesitamos superar. Mi esperanza es que después de tres o cuatro elecciones muy intensas, nos tomaremos un respiro antes de volver a dispararnos los unos a los otros, políticamente hablando, para que podamos resolver un par de asuntos que nos están sacando de quicio: el “abismo fiscal” y la inmigración.</p>
<p>Nosotros, como gestores políticos, necesitamos encontrar la forma de ganar campañas de manera que aún se pueda gobernar. Y debemos descubrir cómo se pueden emplear las herramientas que hemos aprendido para mover a la gente hacia el consenso.</p>
<p><strong>¿Cree, por tanto, que los culpables de esta polarización son los medios de comunicación?</strong></p>
<p>Es un conjunto de factores que contribuyen a ello. La psicología estándar diría que, de forma natural, la gente busca información que refuerce sus creencias. Es algo que está inscrito en la psicología profunda, pero los medios están permitiendo ahora que se dé más ese proceso. Y, más que los medios, la propia tecnología, es la verdadera “culpable”. A fin de cuentas, captar a las audiencias es parte esencial para el negocio de los medios y, si se lo pueden permitir, para ello recurren a la tecnología.</p>
<p><strong>El sector se ha profesionalizado mucho, y cada vez es más complejo ¿Qué consejo daría a todos los que se adentran en este mundo?</strong></p>
<p>Hagas lo que hagas, sé el mejor en lo que haces. Se puede ser el mejor redactor de discursos para los conservadores del Medio Oeste. Y asegúrate de que haya una razón por la que es originalmente lo mejor. Idea algo que te haga único y hazlo muy bien, y en cualquier profesión triunfarás.</p>
<p><strong>¿Cuáles son los principales objetivos de la GSPM bajo su liderazgo?</strong></p>
<p>Somos la primera Escuela de política aplicada y la más importante, y pretendemos que así siga siendo. Pero queremos ampliar nuestro foco más allá de lo que hasta hoy ha sido algo muy centrado en Washington DC y en la figura del máster. Queremos tomar esa experiencia, aplicarla a los estados y al nivel global, y ofrecer nuevos programas. En el ámbito más local, exploramos un programa de asuntos legislativos estatales en las capitales de algunos estados clave. También buscamos comenzar un máster en<em> International Advocacy</em>, con programas en Bruselas que cubran Europa; en Estambul para Oriente Medio y África del Norte; en América Latina para esa región y también en Asia. Unos programas que sirvan a cualquiera que esté en el ámbito global, ya que todo el mundo necesita saber no sólo cómo funciona Washington, sino cómo desenvolverse en Pekín, Bruselas, Brasilia</p>
<p>La entrada <a href="https://compolitica.com/el-error-de-la-campana-de-romney-fue-no-definirle-tras-las-primarias-de-forma-que-conectara-con-la-gente/">“El error de la campaña de Romney fue no definirle tras las primarias de forma que conectara con la gente”</a> se publicó primero en <a href="https://compolitica.com">ACOP | Asociación de Comunicación Política</a>.</p>
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		<title>Un nuevo Kennedy en el Congreso, la saga continúa</title>
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		<pubDate>Fri, 30 Nov 2012 05:00:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Tendencia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En el mes de enero de 2013 se inaugurará una nueva legislatura, la de la reelección de Barack Obama. Hace cuatro años, él era la máxima novedad al convertirse en el primer presidente afroamericano. Sin embargo, cuando Estados Unidos inaugure su Congreso número 113, podrá decirse, sin equívocos, que estas elecciones fueron las de las [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>En el mes de enero de 2013 se inaugurará una nueva legislatura, la de la reelección de Barack Obama. Hace cuatro años, él era la máxima novedad al convertirse en el primer presidente afroamericano. Sin embargo, cuando Estados Unidos inaugure su Congreso número 113, podrá decirse, sin equívocos, que estas elecciones fueron las de las minorías.</p>
<p>Así, en la Cámara de Representantes, habrá un 47% de hombres blancos demócratas y un 90% de hombres blancos republicanos. El nuevo Congreso incluirá el mayor número de mujeres que ha habido hasta la historia (20 en el Senado y 77 en la Cámara), pero también acogerá a las primeras mujeres que han reconocido abiertamente ser lesbianas (Tammy Bladwin, Wisconsin) y bisexual (Kyrsten Sinema, Arizona), además de otros cinco congresistas gays; la primera mujer de procedencia asiática (Mazie Hirno, Hawai) e hindú (Tulsi Gabbard, Hawai) y un creciente número de representantes de las comunidades afroamericana, hispana y asiática.</p>
<p>Pero también este nuevo Congreso hace historia por resucitar la saga más celebre de la política estadounidense. Los Kennedy vuelven a contar con un representante en la vida pública &#8211;<strong>Joe Kennedy III</strong>&#8211; tras el fallecimiento del último gran patriarca de la realeza política del país, Edward Moore «Ted» Kennedy, senador del Estado de Massachusetts de 1962 a 2009.</p>
<p>La estirpe de los Kennedy tiene su origen en Joseph Kennedy, uno de los líderes del partido demócrata, y continuaría con sus hijos, los tristemente asesinados John Fitzgerald Kennedy y Robert Kennedy, presidente y senador por Nueva York, respectivamente.</p>
<p>Joe, nieto de Robert, sobrino de Ted, e hijo de Joseph Patrick II -congresista en seis legislaturas-, derrotó al republicano Sean Bielt y será el nuevo representante demócrata del Distrito 4 de Massachusetts en el Congreso. Recupera para el Capitolio el apellido Kennedy que, tras la salida en 2010 de su primo Patrick (congresista por Rhode Island), se quedaba en su sala sin ningún representante por primera vez desde 1947, cuando John F. Kennedy, entró por la puerta del edificio Cannon convertido en el nuevo representante por Massachusetts.</p>
<p>El flamante nuevo representante de la dinastía Kennedy es un blanquecino y pelirrojo hombre de 32 años, licenciado en Ingeniería y Ciencias de la Administración en la Universidad de Stanford y en Derecho por Harvard que ha dejado su trabajo de asistente del fiscal en el que afirmaba luchar por las injusticias para dedicarse a la política. Además de la capacidad evocadora de su apellido, completa su aura de político con un prometedor futuro con el voluntariado de dos años realizado en la República Dominicana en los Cuerpos de Paz; por lo que habla perfectamente español, en un país donde los hispanos representan una minoría cada vez más importante. En diciembre contraerá matrimonio con Lauren Birchfield, hija de un reverendo con la que ha compartido trabajos educativos. ¿Les suena la historia?</p>
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		<title>La campaña de base de Obama</title>
		<link>https://compolitica.com/la-campana-de-base-de-obama/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[ACOP]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 30 Nov 2012 00:47:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[A Fondo]]></category>
		<category><![CDATA[Campaña base]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones USA]]></category>
		<category><![CDATA[Obama]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Han pasado algunas semanas desde que se celebraron las elecciones presidenciales en Estados Unidos. Tiempo suficiente como para poder diseccionar algunas claves de la campaña de ambos candidatos desde el punto de vista de la organización, de la movilización, etc. A continuación una crónica de cómo fueron organizadas las campañas de base de ambos candidatos, [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://compolitica.com/la-campana-de-base-de-obama/">La campaña de base de Obama</a> se publicó primero en <a href="https://compolitica.com">ACOP | Asociación de Comunicación Política</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h2>Han pasado algunas semanas desde que se celebraron las elecciones presidenciales en Estados Unidos. Tiempo suficiente como para poder diseccionar algunas claves de la campaña de ambos candidatos desde el punto de vista de la organización, de la movilización, etc. A continuación una crónica de cómo fueron organizadas las campañas de base de ambos candidatos, a tan solo unos pocos días de la celebración de las elecciones.</h2>
<p><span class="DestacadoB">Pérez Colomé</span>, autor del blog <a href="http://www.obamaworld.es/">http://www.obamaworld.es/</a></p>
<p>La campaña de base de Obama es el factor que más ha contribuido a su reelección, pero quizá el menos conocido. En mi viaje por Virginia, Carolina del Norte, Pensilvania y Ohio durante los 18 días previos a la elección, dediqué buena parte del tiempo a investigar cómo ha sido este año la campaña de base de Obama por dentro.</p>
<p>Las dos mayores diferencias entre las elecciones de 2008 y 2012 han sido: la precisión en los datos de los votantes y el menor entusiasmo, lo que implicaba disponer de menos voluntarios. La campaña ha paliado este problema al empezar a preparar el terreno en enero. Han tenido menos voluntarios en número, pero seguía habiendo muchos y muy dedicados.</p>
<p>La campaña electoral de Obama tenía tres objetivos, según dijo uno de sus encargados a Politico: “Veo las campañas como construir una lista. Puedes hacerla con nuevos votantes que apoyen al presidente. Puedes persuadir a los indecisos. O puedes hacer que más de tus partidarios vayan a votar”.</p>
<p>La campaña tiene tres métodos para lograr esos objetivos: primero, el candidato y otros políticos -mítines y debates-; segundo, los anuncios -en la tele y otros medios- y, tercero, la campaña de base. Los políticos y la tele se encargan de organizar el mensaje y de persuadir o convencer. La campaña se ocupa de aumentar el grupo de votantes y de hacer que vayan a votar.</p>
<p>La ventaja de Obama sobre Romney en la campaña de base fue apabullante. Este año menos que en 2008 -los republicanos estaban más movilizados-, pero la diferencia aún resultaba abismal. En tres puntos explico cómo funciona la campaña de Obama y las diferencias con la de Romney.</p>
<p><strong>La política da igual</strong></p>
<p>La campaña de base de Obama es una empresa. Su objetivo es encontrar y acumular gente y llevarlos a votar. Da igual lo que ocurra en los debates, lo que diga Romney o el último error del presidente. “Nosotros tenemos la cabeza metida aquí dentro”, me comentaba una empleada de la campaña de Obama en el norte de Virginia.</p>
<p>El sistema es sencillo. Hace un año, la campaña empezó a alquilar locales comerciales en ciudades clave de los estados importantes (también tienen sedes en estados seguros o perdidos, pero destinan menos recursos). Las oficinas suelen ser locales en centros comerciales, al lado de otras tiendas, o despachos en edificios. Se alquilan unos meses hasta el 7 de noviembre -el día después de las elecciones- y lo paga la campaña gracias a sus donativos. A esas oficinas enviaron primero a un miembro a sueldo (se llaman <em>field organizers</em>, organizadores del terreno) para que empezara a montar la red de voluntarios.</p>
<p>El presidente Obama tiene su propia campaña de base, independiente del Partido Demócrata. Un gran debate que apenas acaba de empezar es dónde irá a parar la base de datos del presidente con millones de potenciales y activos votantes demócratas. Obama perdió algunos millones de votantes -entre ellos los que no fueron a votar por los efectos del huracán Sandy-, pero ganó. En esas bases de datos hay muchos de los nombres que le dieron la victoria. Si van a votar a cada demócrata que se presente, es mucha ventaja. El problema es que otros candidatos no tienen el tirón emocional de Obama, incluso en 2012 con el desgaste del primer mandato.</p>
<p>La primera diferencia con Romney fue que el candidato republicano se basaba en las sedes de su partido para crear un satélite de su campaña. En todas las oficinas de Romney en las que estuve, al lado o en el mismo edificio había la de los candidatos locales. La segunda gran diferencia fue el número de oficinas por estado. En Ohio las de Obama triplicaban a las de Romney. Lo importante no fue sólo eso, sino también la dedicación al presidente en unas y la división de esfuerzos para el aspirante en otras.</p>
<p><strong>Qué hacen los voluntarios</strong></p>
<p>Nada más llegar lo primero que hacían los <em>field organizers</em> era buscar voluntarios. La columna vertebral de la campaña de Obama eran los empleados, pero sin los miles de voluntarios no hubiesen llegado a nada. A principios de año, buscaban primero “súpervoluntarios”, gente que conociera bien el terreno y tuviera tiempo para implicarse con responsabilidad: son los líderes del vecindario (<em>neighbourhood team leaders</em>). Conforme se acercaba la elección escogían a “capitanes” de equipos: en los días antes de las elecciones, había tres equipos: puerta a puerta, acompañar a gente a las urnas y de soporte.</p>
<p>Una vez montado el equipo, y con más<em> field organizers</em> según la importancia de la oficina, empezaba la caza de voluntarios de a pie. En 2008 no hacía falta: había un sinfín de americanos que querían que ganara Obama con entusiasmo. Fue el típico año donde la gente decía que llevaba treinta años sin meterse en política. En 2102 no fue así: había voluntarios, pero menos.</p>
<p>El esfuerzo por conseguir implicación creció durante la campaña. El equipo no supo o no pudo crear grandes lazos con sus votantes durante los cuatro años de presidencia. El momento más espectacular que viví de caza de voluntarios fue en un mitin de Obama en Richmond, Virginia: docenas de miembros de la campaña pedían a los asistentes si podían hacer algo como voluntarios. Estuvimos allí 4 horas en colas y esperando a Obama, así que hubo tiempo. Pedían siempre nombre, dirección, teléfono y correo, y lo apuntaban. A mí me lo preguntaron tres veces. Había unas 15 mil personas. Es un promedio increíble.</p>
<p>Lo primero que hacían cuando alguien pisaba una oficina de Obama era pedirle los datos. La gente de Romney, en cambio, no era nada sistemática. En alguna oficina de Romney pregunté cuándo se hacía <em>canvassing</em>: “Tú ven, te damos unas direcciones, algunos folletos y vas”, me dijeron a seis días de las elecciones. Nada más; ésta era la organización. En cambio, dejé mi teléfono en una oficina de Obama y un par de días después me llamaron porque aún no me había presentado. Pura eficacia.</p>
<p>Los miembros del staff de Romney estaban peor organizados. No había criterios comunes en las oficinas: todas las de Obama se parecían, con los mismos cárteles y objetos; las de Romney, no. Aunque Romney era el hombre de negocios, la campaña que funcionó como una empresa solvente fue la de Obama. Incluso el temor exagerado que tenían sus miembros a hablar con periodistas estaba organizado. Era un búnker de empleados asustados para el ya presidente de los Estados Unidos, Barack Obama.</p>
<p><strong>¿Y ahora dónde están los votantes?</strong></p>
<p>Hay una organización, cientos de oficinas y empleados, y miles de voluntarios. ¿Ahora por dónde se empieza a buscar a los votantes? Las listas con las bases de datos llegan desde “la campaña”, me decían. “La campaña” es el cuartel general en Chicago. Es el Santo Grial de la política electoral: ¿en qué barrio viven los votantes más probables? ¿Cuáles son los indecisos fáciles de persuadir? ¿Qué tipo de mensaje enviar a alguien que nunca ha votado? Parece pura ingeniería social y era un gran secreto.</p>
<p>La preparación del software que gestionara esta avalancha de información llevó dos años y al final requería el trabajo de 120 empleados, según <em>The Washington Post</em>. La base de datos había crecido a partir de datos públicos (el censo y el registro) y los de consumo: a qué revistas está alguien suscrito, cuántos coches tiene, cuánto cuesta su casa o si tiene licencias de caza. Según el cruce de datos, se daba un coeficiente sobre las posibilidades de que alguien votara por el presidente de 2012.</p>
<p>Esta información se unía a la que los voluntarios lograron durante meses por teléfono o en visitas a casas. Las preguntas solían ser siempre variantes de las mismas: ¿está registrado para votar?, ¿puede el presidente contar con su apoyo?, ¿cuáles son los temas que más le preocupan? El perfil resultante era casi perfecto de las intenciones de voto o las opciones de convencer a alguien. Los voluntarios que no suelen hacer persuasión, solo se encargan de recopilar información. La persuasión se la dejan a otros canales. Si el votante pide saber más, le envían o dan folletos. Pero no van con puntos específicos que haya que vender y convencer.</p>
<p>En una oficina de Romney pude coger una guía para llamadas. Es así de sencillo, con todas las opciones previstas: cada palabra está medida. “Hola, soy ____. Hago de voluntario para la campaña de Mitt Romney y el Partido Republicano para recordarle que su voto es importante en esta elección”.</p>
<p>En una oficina en Ohio una voluntaria de Obama me contó que desde Chicago les habían ordenado peinar tres barrios del condado. En total, unas 17 mil personas. En esos meses había que descubrir los partidarios, los indecisos y, cuando se abriera la opción del voto anticipado, preguntarles una y otra vez si habían votado. Para llamar y visitar a 17 mil personas se necesitan bastantes horas y manos.</p>
<p>Este tipo de estrategia tan precisa puede parecer extraña para no iniciados. Leslie es profesora de español en Pensilvania. Como la mayoría, en 2008 se implicó más que este año. En 2012 solo fue a llamar puertas el último sábado porque la líder vecinal era amiga suya. En 2008, Leslie no entendía por qué debían ir una y otra vez a la misma calle con el peligro de molestar y perder a votantes cuando había barrios enteros en otras zonas que ni siquiera habían visitado. Leslie le echaba la culpa al encargado de la oficina, “un californiano que no entendía esta región”. Pero la campaña es así: detecta un bolsillo de votantes posibles y se centra en ellos; repetir calles no significa llevar el mismo mensaje a las mismas casas. Por ejemplo, la campaña sabe qué ciudadanos han votado en años anteriores. Hay que perseguir sobre todo a los esporádicos.</p>
<p>El nivel de sofisticación de Romney fue ridículo comparado con esta maquinaria. Su sistema para llevar a la gente a votar -el ORCA- reventó en el día clave y dejó a miles de voluntarios sin nada que hacer ese día. Fue un fracaso enorme y merecería otro artículo aparte. Los republicanos saben que les costará años ponerse a ese nivel de precisión.</p>
<p>El problema para los republicanos fue que la gente de Obama ya había previsto que iban a perder votantes y su primer objetivo fue aumentar el número para tapar esos agujeros. Lo consiguieron y en porcentaje el electorado fue tanto o más demócrata que en 2008. En suma, Obama trabajó en tres frentes -púlpito, tele y calle- y Romney solo en dos -púlpito y tele. Hubo un candidato que salía con ventaja.</p>
<p>La entrada <a href="https://compolitica.com/la-campana-de-base-de-obama/">La campaña de base de Obama</a> se publicó primero en <a href="https://compolitica.com">ACOP | Asociación de Comunicación Política</a>.</p>
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